Guía básica sobre el trastorno de ansiedad social

En esta guía usted conocerá cuáles son las señales y síntomas del trastorno de ansiedad social, así como con la forma en la que se diagnostica y se trata.

Ansiedad social: ¿Qué es?

Los niños que tienen el trastorno de ansiedad social batallan con una autoconsciencia excesiva que va más allá de una timidez común. Los niños con trastorno de ansiedad social se preocupan tanto a ser juzgados negativamente por otras personas, que dejan de hacer las cosas que necesitan (y quieren) hacer por miedo a la vergüenza.

El trastorno de ansiedad social afecta principalmente a los adolescentes, aunque también puede comenzar en la infancia. Si no se diagnostica y se trata, puede conducir al aislamiento y la depresión.

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Ansiedad social: A qué estar atento

Los niños con trastorno de ansiedad social son extremadamente autoconscientes de cómo lucen frente a los demás.

Existen dos tipos principales de trastorno de ansiedad social. El primero se centra en el desempeño, y los niños se preocupan por cosas como hablar en público o intentar unirse a un equipo de deportes. El segundo tipo implica situaciones sociales en general, no sólo situaciones en las que el niño sea el centro de atención. Los niños con este tipo de ansiedad social pueden tener miedo a cosas como ir a la escuela, comer en público, usar baños públicos, conocer gente nueva e incluso tener conversaciones. La mayoría de las personas que padecen una ansiedad social más general también experimentan ansiedad por desempeño.

Los niños con ansiedad social pueden experimentar síntomas físicos como temblores, sudor, rubor y falta de aire. Pueden expresar su ansiedad preguntando: ” ¿Y si hago algo estúpido?” o “¿Y si digo algo malo?”. Los niños pequeños a veces hacen berrinches y lloran cuando se enfrentan a una situación que los aterroriza. Los niños pueden experimentar síntomas de ansiedad mucho antes de la situación que les preocupa.

Los niños con el trastorno tienden a empezar a notar los síntomas entre los 8 y los 15 años, pero si ocultan cómo se sienten, es posible que los padres no se den cuenta de que algo anda mal durante algún tiempo.

Ansiedad social: Factores de riesgo

El trastorno de ansiedad social es más común en los niños que tienen un pariente cercano con el trastorno. Parece haber un componente genético en esto, así como un componente ambiental, como el modelo de ansiedad social de los padres. Algunos niños también tienen diferentes rasgos que los predisponen a desarrollar el trastorno de ansiedad social, como la inhibición de la conducta o el temor a la evaluación negativa.

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Ansiedad social: Diagnóstico

Cierta cantidad de timidez es común a muchas personas, y a nadie le gusta ser juzgado negativamente. Sin embargo, los niños con trastorno de ansiedad social experimentan una ansiedad desproporcionada con respecto a cualquier potencial juicio al que podrían enfrentarse, y la ansiedad que experimentan es lo suficientemente grave como para interferir con su capacidad de funcionar socialmente. Los niños con el trastorno de ansiedad social evitarán activamente las situaciones que inducen a la ansiedad o las padecerán con una angustia intensa. Cuando se desencadena su ansiedad, pueden experimentar una reacción de pánico (temblores, sudor, falta de aliento) o, entre los niños pequeños, berrinches y llantos.

Para cumplir con los criterios de diagnóstico, la ansiedad debe producirse en entornos con compañeros y no sólo con adultos, y debe durar seis meses o más.

Algunos niños le restan importancia a sus síntomas o incluso se niegan a reconocerlos en un esfuerzo para evitar un vergonzoso escrutinio. Como resultado, el médico que realiza el diagnóstico entrevistará a los padres, los maestros y otros cuidadores para entender los síntomas con mayor precisión.

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Ansiedad social: Tratamiento

El trastorno de ansiedad social es tratado con terapia conductual o con una combinación de terapia del comportamiento y medicamentos. Los niños que empiezan un programa de terapia y medicamentos, por lo general no toman medicamentos por mucho tiempo.

Psicoterapéutico: Los niños con trastorno de ansiedad social se beneficiarán de la terapia cognitivo-conductual o TCC (CBT, por sus siglas en inglés), que es un tipo de terapia que enseña a los niños a superar el miedo y a cambiar los patrones de pensamientos ansiosos. También se les enseña cómo enfrentar la situación que les causa ansiedad con habilidades en las que pueden confiar. La práctica de habilidades sociales también puede ser parte del tratamiento.

Farmacológico: Los medicamentos pueden aliviar los síntomas de la ansiedad, lo que puede hacer que la terapia del comportamiento sea más efectiva para algunos niños. Los ISRS, o inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, han demostrado ser eficaces para controlar algunos síntomas del trastorno de ansiedad social. También se pueden recetar medicamentos denominados betabloqueantes para frenar la respuesta al miedo y reducir los síntomas físicos de la ansiedad, como las palpitaciones y la sudoración o perspiración.

Ansiedad social: Riesgo de otros trastornos

Los adolescentes que presentan el trastorno de ansiedad social pueden recurrir al consumo de alcohol antes de asistir a un evento estresante, lo que puede dar lugar a problemas de abuso de sustancias. El trastorno de ansiedad social también puede provocar depresión si no es tratado. Algunos niños con trastorno de ansiedad social también pueden tener un trastorno llamado mutismo selectivo.