Guía básica sobre el trastorno del lenguaje

Los niños con trastornos del lenguaje tienen problemas de comprensión y del habla. Este trastorno es distinto del trastorno fonológico, el cual consiste en problemas con la producción de sonido. En esta guía aprenderá cómo se manifiesta el trastorno del lenguaje en los niños, cómo se diagnostica y cómo se trata.

Trastorno del lenguaje: ¿Qué es?

El trastorno del lenguaje es un trastorno de la comunicación que se caracteriza por dificultades persistentes en la adquisición y el uso del lenguaje. Esas dificultades pueden incluir problemas para procesar una serie de diferentes tipos de información lingüística, como el vocabulario, la estructura de las oraciones y el discurso.

El trastorno del lenguaje puede afectar todos los tipos de comunicación lingüística: hablada, escrita y gestual, y puede afectar tanto a la capacidad del niño para comprender el lenguaje como para producirlo. Los niños con este trastorno no tienen problemas para producir los sonidos del habla. El trastorno del lenguaje es distinto del trastorno fonológico, que implica dificultades en la producción de los sonidos del habla (sonidos fonéticos), pero no dificultades en la producción del lenguaje necesariamente. El trastorno del lenguaje puede afectar la capacidad del niño para funcionar en el hogar, en la escuela y en diversas situaciones sociales.

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Trastorno del lenguaje: A qué estar atento

El trastorno del lenguaje está presente desde la infancia temprana, aunque los síntomas pueden no ser evidentes hasta más tarde en la vida, cuando las exigencias de un lenguaje más complejo aumentan. Si un niño tiene dificultades para comprender el lenguaje, puede tener problemas para entender o procesar lo que dicen otras personas. Como resultado, puede que le resulte inusualmente difícil seguir instrucciones y organizar sus pensamientos. Sus frases pueden ser inusualmente cortas o simples, o el orden de sus palabras puede parecer extraño o incorrecto. Un niño con un trastorno del lenguaje puede omitir palabras en las oraciones o confiar en los sonidos de los marcadores de posición, como “este”, mientras busca la palabra “correcta”. Otros signos del lado expresivo del trastorno del lenguaje incluyen la repetición o el “eco” de partes de las preguntas, o de preguntas en su totalidad, y el uso incorrecto de los tiempos verbales. Un niño con trastorno del lenguaje puede parecer tímido o reacio a hablar, especialmente con alguien que no es un miembro de la familia o que no le es familiar.

Trastorno del lenguaje: Factores de riesgo

Los trastornos del lenguaje son hereditarios, por lo que los niños que tienen familiares con un historial de problemas de lenguaje corren un mayor riesgo.

Trastorno del lenguaje: Diagnóstico

Para que un niño sea diagnosticado el trastorno del lenguaje, debe tener déficits en la comunicación apropiada para su edad, incluyendo un vocabulario reducido, una estructura de frases limitada y un impedimento en el uso del lenguaje para comunicar información o mantener una conversación.

Los patólogos del habla y el lenguaje pueden administrar pruebas estandarizadas para medir la capacidad del niño para comprender y expresar el lenguaje. El médico también debe descartar otros factores, como la sordera, que es una de las causas más comunes de las dificultades en la comunicación y el lenguaje.

Trastorno del Lenguaje: Tratamiento

Si a un niño es diagnosticado con un trastorno del lenguaje, el mejor tratamiento para él o ella será la terapia del habla y el lenguaje. La psicoterapia, en particular la terapia cognitivo-conductual o TCC (CBT, por sus siglas en inglés), también puede ser útil para tratar los problemas emocionales y conductuales que suelen acompañar al trastorno del lenguaje.

Trastorno del lenguaje: Riesgo de otros trastornos

Debido a que el trastorno del lenguaje puede afectar la capacidad del niño para interactuar con otros niños y establecer relaciones, el trastorno puede complicarse por sentimientos de depresión y ansiedad social.