Guía básica sobre el trastorno dismórfico corporal

Los niños con el trastorno dismórfico corporal se preocupan de manera excesiva por lo que perciben como un “defecto” menor (o completamente imaginado) en su apariencia física. Nuestra guía explora cómo reconocer los síntomas del trastorno dismórfico corporal, y las prácticas actuales para su diagnóstico y tratamiento.

Trastorno dismórfico corporal: ¿Qué es?

El trastorno dismórfico corporal se caracteriza por una preocupación excesiva por un “defecto” mínimo o completamente imaginado en la apariencia física. Esta preocupación extrema, a menudo acompañada de un gran sentimiento de vergüenza, puede causar una angustia significativa y perjudicar la capacidad de una persona para funcionar en el hogar, la escuela y otros entornos importantes. Los niños y adolescentes con el trastorno dismórfico corporal puede que intenten ocultar esos defectos que perciben en su apariencia con ropa o maquillaje, o querer “corregirlos” con cirugía estética. Pero la “corrección” no resuelve el problema porque no tiene nada que ver con la apariencia real. En el trastorno dismórfico corporal, la preocupación del niño por un aspecto particular de su apariencia no se limita a preocupaciones sobre el peso o la grasa corporal, como en un trastorno alimentario. Este trastorno también se conoce como dismorfofobia o miedo a tener una deformidad. De manera informal, la condición se conoce como “fealdad imaginada”.

Lea más: Profundice en qué es el trastorno dismórfico corporal.

Trastorno dismórfico corporal: A qué estar atento

Si un niño o adolescente comienza a preocuparse por su apariencia física, o expresa de manera persistente que cree que un defecto menor o percibido en su apariencia física lo hace “feo”, entonces puede tener un trastorno dismórfico corporal. Las señales incluyen una revisión frecuente frente al espejo (o una total aversión a mirarse en el espejo), un excesivo aseo  y uso de cosméticos, así como la negativa a aparecer en fotos. Un niño con trastorno dismórfico corporal puede preocuparse por cualquier parte del cuerpo en particular, desde el cabello, la nariz y los dientes, hasta el acné y el tamaño de los pechos, en el caso de las adolescentes. La depresión y la ansiedad social también pueden ser expresiones del trastorno dismórfico corporal.

Trastorno dismórfico corporal: Factores de riesgo

Los niños que tienen un familiar de primer grado con un trastorno obsesivo-compulsivo tienen más probabilidades de desarrollar un trastorno dismórfico corporal. Los niños que han sufrido un trato negligente y abuso también están en mayor riesgo. El trastorno se manifiesta relativamente de la misma manera en hombres y mujeres.

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Trastorno dismórfico corporal: Diagnóstico

El diagnóstico del trastorno dismórfico corporal puede ser difícil, porque sus síntomas pueden ser muy similares a los del trastorno obsesivo-compulsivo y de los trastornos alimentarios. Además, cuando un niño o adolescente se ha vuelto muy consciente de un defecto físico real o imaginario, puede ser extremadamente difícil para él revelar ese “defecto” como la fuente de su depresión, vergüenza o ansiedad. Para diagnosticar adecuadamente el trastorno dismórfico corporal se necesita una combinación de exámenes físicos, pruebas de laboratorio y evaluaciones psicológicas. Los síntomas necesarios para diagnosticar a su hijo con el trastorno incluyen, no solo estar extremadamente preocupado por un defecto menor o imaginario en su apariencia, sino que esta preocupación excesiva le cause angustia o problemas significativos en el hogar, la escuela u otras áreas de su vida. Además, estos sentimientos deben ser intrusivos, no deseados y difíciles de resistir o controlar.

Los criterios para el diagnóstico del trastorno dismórfico corporal también incluyen comportamientos repetitivos, como comprobar frente al espejo el defecto percibido, buscar consuelo, exceso de aseo y comparar su apariencia con la de los demás. La edad más común de aparición es entre 12 y 13 años.

Trastorno dismórfico corporal: Tratamiento

El tratamiento para el trastorno dismórfico corporal incluye terapia cognitivo-conductual y medicamentos como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina o ISRS (SSRI, por sus siglas en inglés). En casos graves, cuando un niño o adolescente está en peligro de hacerse daño a sí mismo, puede ser necesaria la hospitalización psiquiátrica. No se considera que la cirugía estética sea un tratamiento exitoso para el trastorno dismórfico corporal. En el mejor de los casos, la cirugía estética puede proporcionar una solución temporal, pero no trata las causas fundamentales del trastorno. Después de una cirugía estética relacionada con un defecto percibido, el niño o adolescente puede comenzar a obsesionarse con un nuevo defecto percibido en su apariencia.

Trastorno dismórfico corporal: Otros trastornos

El trastorno dismórfico corporal está estrechamente asociado con la depresión, el trastorno de ansiedad social, los trastornos alimentarios y el trastorno obsesivo-compulsivo. La dismorfia muscular (creer que nuestra constitución física es insuficiente o excesivamente muscular) puede ser una forma de trastorno dismórfico corporal.

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