TOC: Tratamiento

Los casos leves de TOC suelen tratarse con terapia cognitivo-conductual solamente, o solamente con medicación; la investigación muestra que ambas son igualmente eficaces; pero al intensificarse los síntomas o llegar el daño a un rango moderado o severo, la mejor manera de tratarlo es una combinación de TCC y medicación.  

Psicoterapéutico: La mejor forma de tratar el TOC es con terapia cognitiva conductual, específicamente una técnica denominada prevención de exposición y respuesta. Esta técnica introduce al niño a los objetos de su obsesión en dosis que van en aumento en un entorno controlado en el que puede experimentar su ansiedad y desamparo sin recurrir a las compulsiones. Con el tiempo el niño se acostumbrará, la respuesta de ansiedad disminuirá y el niño será capaz de renunciar a la compulsión. El profesional trabajará con su hijo para desarrollar una “escala de miedo”, exponiéndolo desde el detonador más fácil y menos estresante en el TOC hasta el más temido. Gran parte del trabajo y las mejoras se hacen en casa, ya que el profesional capacita a toda la familia para que trabajen en las tareas de exposición. 

Muchos expertos previenen que la tradicional terapia del habla no ayuda a los niños que padecen TOC, ya que hablar del trastorno puede aumentar la ansiedad sobre obsesiones. 

Medicación: Los casos más graves de TOC a menudo son tratados con una combinación de TCC y medicación, incluyendo ISRS, o inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. El medicamento reduce la ansiedad y permite que el niño responda más cuando se expone a la terapia. Una vez que ha adquirido habilidades para superar la ansiedad, la medicación puede ser disminuida o suspendida. 

Ya sea que el tratamiento sea conductual o farmacológico, o ambos, los pacientes con TOC a menudo volverán con su médico en los años siguientes a su tratamiento inicial por “sesiones de refuerzo” para renovar las habilidades que aprendieron para controlar sus niveles de ansiedad.