TOC: Diagnóstico

El médico hará un diagnóstico si su hijo tiene obsesiones, compulsiones o ambas cosas.  Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos no deseados que causan una marcada ansiedad y un esfuerzo por parte del niño para suprimirlos o neutralizarlos mediante pensamientos o acciones. Las compulsiones son esfuerzos repetitivos, basados en reglas, para aliviar la ansiedad que no están conectados de manera realista con lo que pretenden neutralizar. El comportamiento debe interferir de manera significativa con las actividades normales del niño. Además del diagnóstico básico, un profesional también puede determinar la gravedad del caso y seguir la efectividad del tratamiento utilizando una escala de calificación denominada Yale-Brown Obsessive Compulsive Scale o Y-BOCS (por sus siglas en inglés).