Este artículo fue originalmente publicado en Understood.org

Ya sea que usted lo llame aprendizaje remoto, aprendizaje en línea o a distancia, la escolaridad luce diferente durante la pandemia de COVID-19. Si bien algunos estudiantes están prosperando con esta forma de aprendizaje, muchos otros no parecen estar interesados en ella.

Es posible que algunos estudiantes no estén presentes en absoluto. Otros puede que estén presentes, pero no entregan los deberes o hacen solo lo mínimo. Entonces, ¿qué está impidiendo que sus estudiantes se involucren?

La investigación muestra (página en inglés) que los estudiantes que están genuinamente comprometidos perseveran a pesar de los desafíos. Los estudiantes comprometidos son atentos y curiosos. Le encuentran sentido a lo que están aprendiendo, ya sea que su salón de clases sea físico o virtual. Estos son cinco posibles obstáculos para la participación del estudiante en el aprendizaje a distancia, y formas en las que usted puede ayudar.

1. Las circunstancias en la vida de los estudiantes han cambiado

En medio de una pandemia, la recesión económica y la tensión social, las vidas de sus estudiantes pueden haber cambiado drásticamente desde el día en que la escuela cerró. Muchas familias están lidiando con preocupaciones financieras, enfermedades, pérdidas, falta de vivienda y/o inseguridad alimentaria. O puede que sean vulnerables de otras maneras.

Es posible que los estudiantes ya no cuenten con una conexión a Internet, un dispositivo electrónico o un espacio para el aprendizaje. Es posible que algunos estudiantes no puedan participar en las reuniones a ciertas horas o a horas específicas. Otros puede que vivan en un entorno en el que están sucediendo muchas cosas que están tratando de bloquear u ocultar del resto de la clase.

En el salón de clases, cuando trabaja con sus estudiantes en persona todos los días, usted puede tener una idea de quién podría estar teniendo dificultades en la casa. Puede averiguar en privado cómo van las cosas. Durante el aprendizaje a distancia es más difícil tener esas conversaciones uno a uno, especialmente con estudiantes que no están participando.

Algo que puede intentar: Si tiene un estudiante cuyo comportamiento ha cambiado significativamente, llámelo por teléfono a él o a su familia para ver cómo está. También puede ayudar a las familias a entender de qué manera los trabajadores sociales pueden ayudar con los desafíos de su hijo.

2. Los estudiantes están lidiando con estrés y trauma

El estrés y el trauma pueden interrumpir el procesamiento cognitivo, reducir las habilidades del funcionamiento ejecutivo de los estudiantes y alterar la regulación emocional. Todo eso hace que sea difícil aprender, pensar y participar de manera significativa.

Entre la ansiedad por la pandemia del coronavirus y las protestas por la injusticia racial a nivel nacional, muchos estudiantes se enfrentan a desafíos emocionales sin precedentes. Y es posible que no tengan el sistema de apoyo o las habilidades de afrontamiento para manejarlos.

Algo que puede intentar: Incorpore el aprendizaje socioemocional (SEL, por sus siglas en inglés) en sus planes de aprendizaje a distancia. Esto puede ayudar a sus estudiantes, y a usted, a manejar las emociones sin tener que desvincularse. También puede ayudar a las familias a entender qué tipos de ayuda emocional están disponibles para su hijo.

3. El contenido de las lecciones no es accesible

Asegurarse de que los materiales sean accesibles puede ser un gran desafío, ya sea que los estudiantes los obtengan en línea o recojan materiales impresos en papel. Si los alumnos no se sienten cómodos con el sistema que usted está utilizando, es posible que lo eviten. Se requiere tiempo para establecer normas y prácticas de un nuevo sistema, especialmente cuando se trata de tecnología. Es difícil determinar el grado de participación cuando todavía todos están aprendiendo cómo funciona el nuevo sistema.

En algunos casos, el contenido que se presenta de una manera nueva impide que los niños accedan a él. Por ejemplo, los estudiantes que tienen dificultades para procesar la información auditiva pueden tener problemas con las lecciones en video. Los estudiantes que necesitan más apoyo visual pueden tener dificultades con las instrucciones y los materiales con mucho texto. Los estudiantes del idioma inglés pueden tener dificultades para acceder al contenido sin el apoyo que normalmente tendrían en la escuela.

Además, muchos estudiantes pueden tener dificultades porque el contenido no les parece relevante en este momento. Puede parecerles que no tiene nada que ver con lo que sucede en el mundo que los rodea.

Algo que puede intentar: Revise las mejores prácticas para el aprendizaje y las tareas en línea para asegurarse de que sus lecciones sean accesibles y relevantes para tantos estudiantes como sea posible.

4. Los estudiantes necesitan más estructura y apoyo

Muchos estudiantes dependen de la estructura y del apoyo presencial que ofrece la escuela para mantenerse al día con los deberes. El aprendizaje a distancia significa que los estudiantes deben ser más independientes y responsables de su propio aprendizaje. Las familias pueden estar tratando de ayudar, pero muchas también están tratando de hacer malabares con el trabajo mientras sus hijos aprenden en casa.

Una vez que los estudiantes pierden el ritmo y no entregan algunas tareas, puede ser desalentador intentar ponerse al día y pierden el interés.

Algo que puede intentar: Aclare con antelación cuáles son las normas para las calificaciones y los deberes que no se entregan. Pero busque formas de aliviar el estrés por las fechas de entrega y la cantidad de trabajo que queda por hacer. Muestre a los estudiantes estrategias para hacer el trabajo más manejable, como dividir las tareas en partes. Lea cómo una maestra usó mensajes de video para comunicarse con los estudiantes que “desaparecieron”, y cómo los ayudó a reintegrarse después de semanas de no haber participado ni entregado sus deberes escolares.

5. Sus expectativas de participación no han cambiado

Sigue siendo importante establecer y reforzar expectativas explícitas sobre el comportamiento y la participación. Pero la participación puede lucir diferente cuando el aprendizaje es a distancia, y no solo porque su salón de clases se vea diferente. También es posible que luzca diferente dependiendo del estudiante.

Por ejemplo, las clases de video en vivo pueden presentar desafíos únicos para los estudiantes que piensan y aprenden de manera diferente. Los estudiantes que tienen dificultades para concentrarse y se distraen con facilidad, problemas para procesar la estimulación sensorial o más ansiedad por estar “expuestos” pueden comportarse de maneras que desafían la definición que usted tiene de participación. Comportamientos como estar inquietos, apagar la cámara o estar moviéndose de lugar durante las sesiones de clase pueden parecer falta de interés. Pero eso es lo que deben hacer algunos estudiantes para poder participar en el aprendizaje.

Es importante reconocer que los estudiantes participan de maneras diversas. No espere que el compromiso y la participación tengan el mismo aspecto que antes, o que sea igual en cada estudiante.

Involucrar a los estudiantes durante el aprendizaje a distancia puede ser difícil, pero no imposible.

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