El divorcio casi nunca es fácil, en especial cuando hay niños involucrados, y a menudo está lleno de resentimientos. Después de ver a sus hijos todos los días, de repente se enfrenta a la perspectiva de volverse periférico en sus vidas: esto puede ser increíblemente doloroso. La tentación es luchar por cada fragmento de tiempo, cada pequeño contacto, incluso si eso significa llevar a juicio su disputa por la custodia. Pero, en caso de ser posible, mi consejo es que intente resistir esa tentación, porque es probable que acudir a los tribunales cause más daño del que usted anticipa: para usted, para sus hijos, sus relaciones e incluso para su fe en la humanidad.

Estas son algunas lecciones de la corte de divorcios que pueden ayudar tanto a los padres como a los niños:

Lección 1: No vaya a la corte buscando justicia

Es comprensible que los padres alberguen la esperanza de que en un juicio se corrijan los errores. Desafortunadamente, un juicio es más un campo de batalla que un foro para un ajuste de cuentas honesto. No importa qué tan seguro esté o lo que su abogado le diga, un juicio nunca es algo seguro. En el juicio, sus palabras, su historia y sus problemas se convierten en parte de una narrativa nebulosa, a menudo cambiante, determinada por las reglas de la evidencia, la habilidad de su abogado y la predisposición del juez. En un juicio no es toda la verdad lo que sale a la luz, sino simplemente una versión de la verdad: una versión que no necesariamente le gustará. La mejor manera de mantener el control sobre el resultado de su disputa es resolverla fuera de la corte.

Lección 2: No dependa de la bondad de extraños

Al final del día, todas las decisiones sobre su relación con sus hijos las tomará un extraño, alguien que solo lo conoce desde hace unos días, que solo conoce aquellos aspectos de usted que se ajustan a las reglas de la evidencia, que solo conoce cómo actúa usted en las situaciones más estresantes, y que solo conoce una versión de usted que ha sido distorsionada por el abogado del otro lado en el caso. Aún más importante, estas decisiones las tomará alguien que probablemente nunca haya conocido a sus hijos.

Lección 3: No exteriorice su frustración

Cada litigante intentará girar la narrativa a su favor, y si ese giro lo beneficia a usted o a su excónyuge, ambos se sentirán frustrados. Sabemos que el conflicto postmatrimonial es terrible para los niños, pero es el producto casi inevitable de un juicio. El testimonio generalmente se parece más que nada a un anuncio publicitario negativo, y usted sabe cuán precisos son, por lo que será difícil (sino imposible) evitar el consecuente aumento en la hostilidad entre usted y su ex.

Lección 4: Conozca sus debilidades

Un buen abogado lo ayudará a reconocer no solo las fortalezas de su caso, sino también sus debilidades. Desafortunadamente, no todos los abogados serán completamente honestos con usted acerca de las perspectivas más negativas de su disputa, por lo que le corresponde a usted examinarse detenidamente antes de decidir ir a la corte. Si tiene que aprender cosas que preferiría no saber sobre usted mismo, es mejor hacerlo en un entorno en el que su futuro y el de sus hijos no estén en juego. La versión de su matrimonio que surja en el juicio puede ser un ejercicio muy doloroso de autodescubrimiento. Por lo tanto, cuando anticipe lo que puede ganar en el juicio, también debe pensar en todo lo que podría perder.

Lección 5: No castigue a su excónyuge a expensas de sus hijos

Existe mucha evidencia de que a los niños les va mejor cuando tienen acceso a ambos padres. Pero en el juicio, el objetivo de ambas partes es persuadir al juez de que los niños deberían ver menos al otro padre. Antes de aceptar eso y convencerse a sí mismo de que su cónyuge es un padre o una madre “horrible”, recuerde que si hubiera permanecido casado, si hubiera encontrado una manera de resolverlo, él o ella todavía tendría acceso regular a sus hijos. Cuando las personas están casadas, nadie restringe el acceso a un niño solo porque uno de los padres no es perfecto. Es solo en las peleas por custodia donde la barra está tan alta.

Lección 6: Sea realista y compasivo

Trate de evitar establecer estándares de acceso poco realistas. No se deje llevar por los estándares de crianza artificial que crea el litigio. Acepte sus propios defectos y los de su excónyuge. Intente que sus hijos tengan el mayor contacto posible con ambos padres. Eso es lo mejor para todos: para usted, sus hijos e incluso para su excónyuge, cuya felicidad tendrá un efecto directo y beneficioso en sus hijos. Recuerde, su ex es alguien a quien amaba, alguien con quien eligió tener hijos y alguien que, en la gran mayoría de los casos, basado en datos científicos reales, debe seguir siendo una parte importante de la vida de sus hijos.

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