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Cómo apoyar a los niños durante un divorcio

Desde cómo poner atención a sus sentimientos, hasta cómo responder a la ansiedad, al comportamiento disruptivo y más.

Rachel Ehmke

Una de las mayores prioridades durante un divorcio es asegurar que los niños continúen progresando y desarrollándose. Si bien es innegable que los divorcios son un desafío para los niños de todas las edades, la buena noticia es que hay mucho que los padres pueden hacer para asegurarse de que sus hijos se sientan apoyados durante el proceso.

Una vez que les han dicho a sus hijos que se divorciarán, es común que los niños pasen por un período de ajuste. Es probable que usted también esté pasando por un período de ajuste a medida que se reorganizan los lazos familiares y se establece una nueva “normalidad”.

Stephanie Samar, PsyD, psicóloga infantil en el Child Mind Institute, recomienda no alarmarse demasiado por algunas de las reacciones que podría ver al comienzo de la transición. “Piense en lo caótico que es para los adultos que están en la situación, quienes al menos tienen algo de control. “Ese período de adaptación tiene que suceder, así que respételo y no empiece a enviar el mensaje de ‘solo quiero que seas feliz’”, señala. Usted no quiere presionar inadvertidamente a los niños para que sientan que necesitan estar de acuerdo y felices por el divorcio. Si bien puede ser cierto, por supuesto, que usted solo desea que sus hijos se sientan felices lo antes posible, darles espacio para procesar sus propios sentimientos es una parte importante de la adaptación.

Respete sus emociones

Una manera de hacerles saber a los niños que está bien sentirse molesto o enojado es alentarlos a compartir cómo se sienten. La Dra. Samar recomienda decir: “Queremos saber cómo te sientes al respecto, y no vas a herir nuestros sentimientos si nos dices cómo te sientes”.

Esto puede ser más fácil de decir que de hacer, ya que lo que su hijo tiene que decir puede ser difícil de escuchar, pero es importante darle la oportunidad de ser honesto. Los niños a veces tratan de proteger a sus padres de la verdad acerca de cómo se sienten porque no quieren hacer que sus padres se sientan molestos (o más molestos, si los niños ya están preocupados por un padre que está descontento con la ruptura). Pero no es el trabajo del niño hacer que el padre se sienta mejor, y usted no querrá enviar inadvertidamente el mensaje de que se sentirá triste si su hijo se siente triste. Deje en claro que está interesado en lo que su hijo tiene que decir y, como dice la Dra. Samar, “tenga cuidado de no permitir que lastime sus sentimientos. Obtenga todo el apoyo que necesite para lidiar con cómo se siente usted y cómo se siente su hijo, y cómo eso lo afecta”.

Como parte del respeto a las emociones de su hijo, haga todo lo posible por escuchar y no intervenir. El instinto de cada padre es saltar y proteger a su hijo de cosas que son dolorosas, pero el divorcio es inevitablemente doloroso. Dar un paso atrás y solo escuchar le permite a su hijo sentirse escuchado y sentir que su opinión es importante. También le hace saber que sus emociones no son un problema que resolver o “superar”. Esto requiere escuchar con atención y empatía, lo que los psicólogos llaman “validación”. Por ejemplo, si su hija dice que está enojada, en lugar de inmediatamente buscar una manera de animarla, usted podría validar esa emoción diciendo que entiende por qué ella podría sentirse así e invitarla a que le cuente más.

Qué esperar y cómo responder

Si bien es normal que los niños tengan un período de adaptación en el que podrían tener dificultades, hay cosas que usted puede hacer para ayudar a sus hijos a sobrellevarlo de la manera más saludable posible. Aquí hay algunas preocupaciones o comportamientos comunes que los padres podrían ver, y cómo ayudar.

Culpa

Es común que los niños se preocupen de haber hecho algo que haya provocado que sus padres se divorcien, especialmente los niños más pequeños, señala Jamie Howard, PhD, psicóloga clínica del Child Mind Institute. “Los niños son más propensos a culparse a sí mismos cuando son más jóvenes porque son muy egocéntricos”, dice la Dra. Howard. “Incluso si usted cree que lo entienden, esto es algo que usted querrá asegurarte de decirles de manera explícita: No es su culpa”.

Ansiedad

El divorcio significa algunos cambios fundamentales en las rutinas, que pueden hacer que muchos niños se sientan ansiosos. Si nota señales de ansiedad en sus hijos, una forma de ayudar es dejarles muy claro lo que pueden esperar. Por ejemplo, ¿cómo serán sus nuevos acuerdos en cuanto a la vivienda? Para los niños más pequeños, puede ser útil publicar un calendario en la pared para mostrarles dónde estarán cada día.

Los niños estarán tranquilos si usted puede establecer una rutina constante, y como padre debe hacer de eso una prioridad. “Vemos que los niños tienen más dificultades si sus padres tienen dificultades para descubrir cómo ser copadres, y cómo lucirá eso”, dice la Dra. Samar. “Entonces, cuanto antes pueda establecer la logística ‘estarás aquí por estos días y aquí por estos días’, y que esto sea coherente y predecible, verá a los niños acoplarse más rápido y tener menos dificultades”.

Problemas de comportamiento

Los niños también pueden comenzar a portarse mal con más frecuencia. Esto puede ser otra señal de ansiedad o puede ser por un deseo de descubrir cuáles son los nuevos límites. De cualquier manera, crear un ambiente estructurado con expectativas claras de comportamiento debería ayudar.

“Los niños podrían ver esto como una oportunidad para probar nuevos límites, y sin un entorno estructurado, su comportamiento podría empeorar. En la medida de lo posible, mantenga las cosas estructuradas de la misma manera en ambos hogares”, aconseja la Dra. Howard.

Regresión

También es común que los niños respondan a un gran cambio en sus vidas necesitando más atención de los padres. “Algunos niños necesitarán más apoyo de los padres y los adultos con las cosas que solían hacer de forma independiente”, dice la Dra. Samar. “Es posible que vea que su rutina de sueño se interrumpe, o que necesiten que usted haga algunas cosas de cuidado personal por ellos, un poco más de lo que solía hacerlo”.

Distanciamiento

Los padres también pueden ver lo contrario: niños que se vuelven más retraídos o distantes. Si bien darles a los niños su espacio es importante, de todas formas usted querrá crear oportunidades para pasar tiempo con ellos, así que considere sugerir una salida especial que pueda ser particularmente atractiva u otras maneras de vincularse. Asegúrese también de hacer todo lo posible por estar disponible para hablar si su hijo lo desea, y haga un buen trabajo escuchando lo que tiene que decir cuando lo hace.

Si nota que su hijo está perdiendo interés en actividades que solía disfrutar, o no quiere pasar tiempo con amigos, intente hacerlo volver a esas cosas. Usted quiere ayudar a mantener una sensación de normalidad, y estas áreas de escape son importantes. Querer distanciarse también puede ser una señal de depresión, de un trastorno de adaptación o de rechazo escolar, que están todos relacionados con el divorcio, por lo que usted querrá estar atento si su hijo continúa evitando las cosas.

Problemas para concentrarse

Algunos niños también pueden comenzar a experimentar dificultades para concentrarse en el trabajo escolar. La vida puede parecer muy caótica, así que haga su mejor esfuerzo por crear rutinas predecibles y tranquilizadoras en casa, incluida una rutina regular para las tareas. También es una buena idea alertar a los maestros sobre el hecho de que su familia está pasando por un divorcio, para que su hijo pueda obtener apoyo adicional en la escuela si lo necesita.

Buenos consejos de crianza durante un divorcio

Modele la calma: En la medida de lo posible, usted quiere mostrar una actitud de “lo tenemos todo bajo control”, dice la Dra. Howard. “Incluso si no es cierto, incluso si es solo uno de los padres quien lo tiene. Particularmente si tiene niños pequeños, entonces debe funcionar”. Modelar la calma y aislar a los niños del conflicto es importante durante este tiempo. Del mismo modo, trate de mantener la mayor normalidad posible en la vida en el hogar y las actividades extracurriculares. Cuando sea necesario realizar cambios, cree nuevas rutinas e intente apegarse a ellas.

Sea cortés con su ex: No es saludable que los niños tengan conflictos innecesarios en sus relaciones con sus padres, así que haga lo posible por no hablar negativamente sobre su cónyuge cerca de su hijo. “Alguien podría ser un pésimo cónyuge y un buen padre”, señala la Dra. Howard, “y realmente no quiere privar a su hijo de un buen padre. A los niños les va mejor con dos padres amorosos, ya sea que estén divorciados o casados​​”.

A veces, el conflicto puede surgir una vez que comience a resolver cómo ser copadre. Es posible que deba hacer compromisos o tomar turnos para tomar decisiones. Haga lo que haga, trate de presentar un frente unido a su hijo tanto como sea posible. Si su cónyuge realmente no está dispuesto a cooperar, haga todo lo posible por establecer rutinas y expectativas para su hogar, ya que usted tiene control sobre eso.

Obtenga apoyo: Hable con el consejero o maestro de la escuela de su hijo para averiguar si hay algún servicio disponible en la escuela. Muchas escuelas tienen programas para niños que están pasando por un divorcio, como Banana Splits (página en inglés), que es un grupo de apoyo de divorcio para niños.

Además, si tiene dificultades, asegúrese de obtener apoyo para usted. Hable con sus amigos y familiares si se siente abrumado y pida favores si los necesita. Las personas a menudo quieren ayudar, pero no saben qué hacer, así que avíseles si usted necesita ayuda con la compra o simplemente quiere desahogarse. Si cree que podría beneficiarse de hablar con un terapeuta, no dude en concertar una cita. Recuerde, usted puede apoyar mejor a su hijo si también se siente apoyado.