Cuando ha perdido a un ser querido, el año que continúa será un año en el que vivan por primera vez todo sin su ser querido. Las celebraciones serán difíciles, como el Día de Acción de Gracias, cumpleaños o Día de las Madres, pues ya no las compartirán con su familiar fallecido. También será muy difícil celebrar los logros personales, como graduaciones y primer día de escuela, muchos de estos incluyen niños. ¿Cuál es la mejor manera de enfrentar estos días cuando, en lugar de sentirse festivo, siente la pérdida con mayor intensidad?

Dependiendo de la ocasión y de su duelo, podría incluso preguntarse si debería saltarse el día por completo. Intentar ignorar ocasiones importantes también puede ser doloroso, por lo que probablemente esa no sea la mejor estrategia. Para las familias que enfrentan el duelo, no es raro experimentar momentos de alegría y de tristeza en días importantes. Pensar con anticipación sobre cómo facilitar el día a su familia puede ayudar.

Reconozca las emociones

Primero, reconozca que este será un día difícil para su familia. Reconocer esto es importante. A veces las familias, tanto padres como hijos, sienten que necesitan poner cara de valentía cuando se sienten tristes. Pero está bien sentirse triste y mostrar su dolor.

“Como regla general, evitar es una mala idea porque nos hace sentir peor a mediano y largo plazo”, señala Jamie Howard, psicóloga clínica y directora del Programa de Trauma y Resiliencia del Child Mind Institute, “Nuestras emociones realmente no responden bien a ser encerradas. Siempre encuentran una salida”. Ocultar su propio dolor también puede hacer que sus hijos sientan que la tristeza que pueden sentir es mala. Sin embargo, trate de no dejar que los niños lo vean en sus momentos de mayor tristeza, ya que pueden comenzar a preocuparse por usted o sentirse inseguros.

Hágales saber que no importa cómo se sientan está bien y que no necesitan ocultarlo. Si quieren decir: “Realmente lo extraño”, está bien. Por otro lado, los niños tampoco deberían sentirse miserables todo el día. Es común y saludable que los niños entren y salgan del dolor y sientan consuelo jugando. Los niños más pequeños en particular, que tal vez no se den cuenta de lo significativo del día, probablemente querrán jugar y divertirse, y eso también está bien.

Haga un plan

La Dra. Howard dice que es una buena idea hacer un plan sobre cómo se verá el día y compartir ese plan con los niños. Hacerlo predecible para que sepan qué esperar, quién estará allí y cómo será todo puede hacer que todos sientan que tienen un poco más de control.

Si son miembros de una iglesia, podría planear ir a la iglesia primero y luego ir a casa y desayunar. O tal vez despierte y prepare panqueques con sus hijos y luego salgan a caminar. Si vienen visitas a almorzar, diga a los niños quién vendrá. Y tal vez tengan tiempo libre para jugar o pasar el rato antes de la cena.

Haga lo que pueda para incluir tradiciones favoritas cuando esté planeando su día, también. Puede parecer agridulce, pero las personas encuentran consuelo en las tradiciones y pueden ayudar a que el día se sienta especial.

Conmemore

Recordar es parte del duelo y parte de la sanación, así que piense en hacer algo para conmemorar a su ser querido. Será triste, pero la Dra. Howard dice que puede ayudar en el proceso de duelo. En el caso de que uno de  los padres haya fallecido, hable con los niños sobre cuán especial era su madre/padre. Cuente sus historias favoritas y hágales saber que algunas de las cosas que les enseñó estarán con ellos para siempre, a pesar de que él/ella no está aquí ahora.

Si a su mamá le gustaban las flores, tal vez podrían plantar algunas flores en su honor. Si a ella le gustaba coleccionar cosas, tal vez podría poner su colección en un lugar donde pasarán con frecuencia para pensar en ella.

Pida ayuda

Una consideración muy importante al hacer un plan para el día es que los padres y cuidadores consideren lo que pueden superar emocionalmente y lo que podría ser útil para ellos. Los padres pueden pedir que otros familiares y amigos cercanos estén disponibles para apoyarlos si lo consideran útil. Tal vez un pariente podría ayudar a preparar la cena, jugar un juego con los niños o incluso simplemente estar presente para ayudar o hacerse cargo si se necesita un descanso.