Resumen

El síndrome de Tourette es un trastorno neurológico que se caracteriza por movimientos y sonidos involuntarios denominados “tics”. Los tics pueden incluir parpadeos, sacudidas, ladridos, carraspeos, tos, o repetición de ciertas palabras. Algunas personas con este trastorno pueden empezar repentinamente a decir obscenidades, aunque este tic es poco frecuente.

 

Síntomas

  • Los niños con el trastorno de Tourette comienzan normalmente a exhibir los tics entre los siete y diez años de edad, llegando a su máxima expresión en la adolescencia
  • Los tics motores, tales como pestañear y contraer la cara, la cabeza, el cuello, y/o los hombros, aparecen normalmente antes que los tics vocales
  • No todos los tics indican Tourette; a menos que su hijo presente ambos tics, motores y vocales, no se trata de este trastorno
  • Los tics suelen empeorar cuando una persona está sometida a estrés y mejorar cuando está relajada
  • En ocasiones, los niños con este trastorno pueden experimentar ataques de ira y un escaso control de impulsos


Causas

No se ha identificado aún un gen específico que cause el trastorno de Tourette, pero hay una fuerte evidencia de un componente heredado, y las investigaciones indican que un patrón de anomalías en algunas regiones del cerebro que podrían estar conectadas al Tourette.

 

Tratamiento

El trastorno de Tourette no tiene cura, pero se puede tratar con una combinación de terapia conductual y medicamentos.

 

Terapia conductual: En ocasiones, los niños pueden aprender a inhibir los tics mediante un tipo de terapia conductual llamada “reversión de hábito”, en la cual aprenden a anticipar los tics y realizar acciones incompatibles con estos. Otras psicoterapias, incluyendo la terapia cognitivo-conductual, pueden ayudar a los niños a sobrellevar los síntomas así como los de otros trastornos coexistentes.

 

Medicamentos: Hay varios medicamentos que se prescriben normalmente para ayudar a controlar los síntomas del síndrome de Tourette, como los neurolépticos, los cuales parecen ayudar a controlar los tics bloqueando la dopamina que actúa como neurotransmisor en el cerebro. Los comportamientos que se presenten conjuntamente a este trastorno, tales como los ataques de ira y la escasez de control de impulsos, se tratan en ocasiones con un tipo de medicamentos llamados antihipertensivos.