Los trastornos de adaptación son una reacción inusitadamente intensa o de larga duración ante un evento estresante como un divorcio, muerte de un familiar, mudarse a una casa nueva o comenzar clases en una escuela diferente. A un niño con estos trastornos le cuesta trabajo enfrentar sus emociones y puede deprimirse o sentirse ansioso, mostrar hostilidad, buscar peleas o no querer ir a la escuela.

Los trastornos de adaptación pueden presentarse tanto en niños pequeños como en adolescentes, y por lo general duran menos de 6 meses.

Síntomas

  • Depresión
  • Ansiedad
  • Problemas para dormir
  • Episodios constantes de llanto
  • Irritabilidad
  • Negarse a ir a la escuela
  • Vandalismo
  • Peleas
  • Aislamiento de familia y amigos

Tratamiento

La terapia de conversación es altamente eficaz para tratar los trastornos de adaptación. Un terapeuta puede alentar al niño a expresar emociones en un entorno de apoyo. También puede usar terapia cognitivo-conductual o TCC, (CBT, por sus siglas en ingles) para ayudarlo a aprender cómo controlar su reacción ante el evento estresante que ha experimentado y aprender maneras más saludables para tratar con situaciones futuras de estrés. Por lo general, el tratamiento es de corto plazo, aunque en ocasiones podría llevar meses.

Un médico puede recetar bajas dosis de medicación antidepresiva si un niño se encuentra intensamente ansioso o deprimido o tiene pensamientos suicidas. En la mayoría de los casos, el tratamiento con medicación también es de corta duración.