Resumen

Un niño con trastorno por atracón consume habitualmente cantidades inusualmente grandes de comida en períodos de tiempo relativamente cortos, con el sentimiento de que su comer en exceso está fuera de su control. Los niños o adolescentes afectados por el trastorno comen excesivamente en forma compulsiva, con frecuencia en secreto y con gran vergüenza o culpa. Los que comen en exceso pueden tener un peso normal, sobrepeso o ser obesos. A diferencia de la bulimia, la comida en exceso no implica “depurarse”, por medio del vómito inducido u otros medios.

Síntomas

  • Comer grandes cantidades inusuales de comida
  • Comer sin hambre
  • Comer rápidamente
  • Comer hasta sentirse incómodamente lleno
  • Comer con vergüenza o en secreto
  • Se siente deprimido, ansioso o avergonzado sobre los hábitos alimentarios
  • Subir y bajar de peso en forma repetida (“dieta yo-yo”)

Tratamiento y pronóstico

Los tratamientos para el trastorno por atracón incluyen la psicoterapia, programas conductuales de pérdida de peso y medicación. El objetivo principal del tratamiento, reducir o eliminar la conducta del atracón, puede ir de la mano con el objetivo de pérdida de peso. Sin embargo, no todos los niños y adolescentes con el trastorno necesitan perder peso.

La psicoterapia-terapia cognitiva conductual (CBT, por sus siglas en inglés) en particular puede ayudar a los pacientes a manejar problemas que pueden desencadenar el comer en exceso, como una imagen corporal negativa, ansiedad o depresión. Una forma de CBT denominada terapia interpersonal puede ayudar con el comer en exceso que es disparado por relaciones difíciles con otros, incluidos los miembros de la familia.

Si bien no hay medicación específica para tratar el comer en exceso, existe alguna evidencia limitada de que los antidepresivos y el anticonvulsivo topiramato (Topamax) pueden ser útiles para tratar casos particularmente resistentes.