Durante la crisis del coronavirus, los padres cuyos hijos suelen asistir a centros preescolares ahora están manejando el enriquecimiento y la educación de sus hijos pequeños en casa. Sabemos que la mayoría de los padres no pueden replicar un día completo de preescolar, junto con todas sus otras responsabilidades. Pero aquí hay algunas pautas y principios para ayudarlo a cuidar a su estudiante de 3 a 5 años en casa en cualquier momento que tenga disponible.

Lea más artículos sobre la crisis del coronavirus aquí.

Objetivos de aprendizaje y desarrollo para niños de 3 a 5 años

Los años preescolares sientan las bases para el futuro aprendizaje escolar. Los objetivos durante este período de tiempo incluyen:

  • Habilidades motoras finas: cortar de forma segura con tijeras, agarrar con lápiz, colorear, formar letras/números
  • Autorregulación: escuchar atentamente durante períodos de tiempo más largos, permanecer sentado durante períodos de tiempo más largos
  • Regulación de las emociones: separación saludable, capacidad para calmarse, tolerancia a la frustración
  • Desarrollo social: empatía, tomar turnos, compartir, solución de conflictos
  • Habilidades académicas tempranas: identificación de letras, asociaciones de letras y sonidos, identificación de números, conteo, conceptos básicos (formas, colores, texturas), reglas básicas de las convenciones de la escritura impresa
  • Actividades de la vida diaria/independencia: ponerse y quitarse el suéter, manejar sus pertenencias personales
  • Creatividad y juego imaginario: usar un objeto de formas novedosas, compartir imaginación
  • Autoconfianza como aprendiz

Cómo aprenden los niños de 3 a 5 años

El aprendizaje durante este período se lleva a cabo casi sin esfuerzo a medida que los niños interactúan con cuidadores sensibles, exploran el entorno que los rodea y juegan. El cerebro humano fue construido para aprender y los niños a esta edad están fortaleciendo las conexiones neuronales a medida que las usan.

Las experiencias y actividades que le brinda a su hijo literalmente construyen su cerebro y aumentan su capacidad y eficiencia de aprendizaje. Presente a su estudiante de preescolar un entorno rico en lenguaje, una variedad de estimulación sensorial rica y permítales oportunidades prácticas para explorar conceptos básicos (como forma, color y textura) y el entorno.

Relacionado: Estrategias para apoyar el aprendizaje en casa para cada edad

¿Cuál es el rol de los padres?

Aunque los niños en edad preescolar son capaces de jugar de forma independiente por breves períodos de tiempo, los padres deberán organizar el día de sus hijos, programar tareas estructuradas, ayudar con las transiciones entre actividades y proporcionar el andamiaje necesario y estímulo.

  • Cree estructura. Al igual que los adultos, los niños necesitan previsibilidad en sus días. Además, la constancia y la rutina ayudan a los niños a desarrollarse y aprender. A través de rutinas repetitivas (por ejemplo, la hora del baño), los niños aprenden sobre la secuencia (lo que viene primero, lo siguiente, lo último), construyen vocabulario y conocimiento conceptual (por ejemplo, mojado, resbaladizo, grifo, desagüe) y desarrollan autonomía (obteniendo su propia toalla o limpiar los juguetes del baño por su cuenta).
  • Consulte con los maestros. Si el maestro de preescolar de su hijo está disponible, puede ser útil programar un tiempo para chequear con él y discutir sugerencias para actividades específicas. Si su estudiante recibe servicios adicionales, intente comunicarse con los proveedores para ver si pueden sugerir formas en que puede ayudar a continuar con el tratamiento y mantener en el hogar los logros obtenidos.
  • Hable con su hijo. Casi cualquier actividad en la que participe un niño en edad preescolar brinda la oportunidad de hablar, presentando vocabulario nuevo, así como formas, colores, tamaños y números. Las interacciones de “servir y devolver” o el intercambio recíproco verbal y no verbal que tiene lugar entre un niño y su cuidador, también facilitan el apego y un sentido de sí mismo.
  • Proyectos actuales. Los proyectos, que pueden incluir colorear, construir, clasificar o jugar sensorialmente (como una mesa de agua o un juego de arena) son grandes oportunidades para que su hijo experimente toda su atención, lo cual ayuda a reforzar la sensación de que es importante. Comentar, reflexionar y felicitar el trabajo de su hijo les da una sensación de logro y autoestima, y ​​elogiar el esfuerzo de su hijo ayuda con el desarrollo de la determinación.
  • Genere juegos no estructurados. El juego independiente es muy importante para fomentar la creatividad, la solución de problemas y la autonomía. Ofrezca a su estudiante de preescolar una variedad de materiales de arte (crayones, marcadores, tizas, pinturas para los dedos), materiales de construcción (bloques, Magna-Tiles, Legos) o accesorios de juego imaginarios y permítales construir su propia manualidad o juego. Si se quedan sin ideas o materiales, ofrezca un nuevo material y vea si pueden cambiar por sí mismos a una nueva forma de jugar.

Cómo estructurar el día

Si bien no es necesario (o realista) durante esta crisis de COVID-19 crear un horario estricto y reglamentado, tener un “esquema” general para el día ayudará a aliviar el estrés para usted y ayudará a su hijo a sentirse seguro. Aquí hay algunos consejos para hacer un horario:

  • Despierten al mismo tiempo, cambie de pijama a “ropa de verdad” (lo que sea que eso signifique para usted) y desayune a la hora normal
  • Alterne diferentes tipos de juego a lo largo del día
  • Incorpore descansos regulares en el horario, que debe incluir oportunidades para hacer ejercicio y jugar libremente
  • Cenen juntos en familia y usen ese tiempo como una oportunidad para hablar sobre el día y resolver problemas juntos

Tipos de juego que apoyan el aprendizaje en niños de 3 a 5 años

Al considerar cómo llenar el día de su hijo, es útil considerar los diferentes tipos de juego que ayudan a apoyar las diferentes áreas de su desarrollo:

  • Juego constructivo: bloques, Magna-Tiles, Legos, construcción de un fuerte, colorear y manualidades.
  • Juego físico: correr, saltar, esconderse y buscar, Simon dice, sillas musicales
  • Juego de simulación: disfraces, muñecas, cocina, figuras de acción, “adivina, adivinador” modificado (por ejemplo, haga que su hijo actúe como un animal y adivine cuáles son)
  • Juego sensorial: mesa de arena, juego de agua, pintura con los dedos, masilla (plastilina), hornear pan
  • Juego de música: escuchar música y canciones infantiles, tocar instrumentos musicales, cantar
  • Juego al aire libre: caminata por la naturaleza, recoger flores, identificar objetos o flores cuando salen
  • Hora de lectura: leer en voz alta y tranquila con libros

Tiempo de pantalla

En circunstancias normales, recomendamos limitar el tiempo de pantalla (la Academia Estadounidense de Pediatría y la Organización Mundial de la Salud sugieren no más de una hora para niños de 2 a 5 años, idealmente mientras miran junto a un cuidador). Durante la crisis de COVID-19, el tiempo frente a la pantalla puede incorporarse a una dieta de actividad equilibrada y debe usarse estratégicamente, como cuando necesita que su hijo reciba menos atención (como cuando usted prepara la cena, trabaja o ayuda al hermano con el trabajo escolar). Para obtener una lista de recursos en línea, accesibles y gratuitos, descargue nuestra guía ‘Recursos de aprendizaje remoto para familias’ del Child Mind Institute, que incluye programación educativa, sugerencias para pausas de movimiento, visitas a museos, horarios de lecturas de libro y más.

Cómo construir independencia en los niños en edad preescolar

Durante los años preescolares, los niños comienzan a desarrollar verdaderamente su sentido de independencia. Esto es inmensamente importante para generar confianza y un sentido de uno mismo. Las maneras en que puede fomentar la independencia mientras está en casa en la crisis de COVID-19 incluyen:

  • Estructurar el día. Al igual que los adultos, cuando los niños pueden anticipar su día, están mejor equipados para asumir responsabilidades.
  • Empezar pequeño. Antes de salir, por ejemplo, su hijo puede ponerse su propio sombrero y sacar sus zapatos del armario.
  • Dejar que su hijo elija. Involúcrelos en opciones, como qué ponerse. Esto no significa que tengan rienda suelta. ¡Proporcione 2-3 opciones y luego elogie su gran habilidad para tomar una decisión!
  • Dejar que su hijo lo ayude. ¡A los niños les encanta ayudar! Cuando permite que su hijo ayude, incluso si le toma más tiempo hacer las cosas, fomenta su confianza y le da la oportunidad de aprender algo nuevo.
  • Dejar que su hijo resuelva problemas. Permita que sus hijos prueben cosas difíciles y que resuelvan problemas (pequeños) por su cuenta. Espere hasta que pidan ayuda o asista solo para llevarlos al siguiente paso en una tarea. Puede reconocer que algo es difícil y hacerles saber que está orgulloso ofreciéndole elogios por intentar algo por su cuenta o por primera vez.
  • Asignar tareas a su hijo. Las tareas simples como recoger juguetes o poner la ropa en la canasta le permiten a su hijo tener una responsabilidad razonable y esas tareas también ayudan a mantener la rutina y la estructura durante todo el día.

Lea más artículos sobre la crisis del coronavirus aquí.