Este es el primero de una serie de artículos sobre el trastorno del aprendizaje no verbal desarrollados en colaboración con Winston Preparatory School, una escuela en el área de Nueva York que ha asumido un papel de liderazgo en el trabajo con estudiantes que tienen el trastorno.

Cuando pensamos en trastornos del aprendizaje, tendemos a pensar en la dislexia y otros trastornos relacionados con el lenguaje, es decir, en los niños que tienen problemas para decodificar el lenguaje y aprender a leer.

Pero hay otro tipo de trastorno del aprendizaje menos conocido que no se trata de la comunicación verbal, de ahí que se le llame trastorno del aprendizaje no verbal. Usted podría encontrar que se refieren a él como TANV, por sus siglas en español, o como NVLD o NLD, por sus siglas en inglés. No es un diagnóstico oficial como el TDAH y el autismo. De hecho, muchos niños que tienen desafíos de aprendizaje no verbal tienen esos diagnósticos. Pero los expertos dicen que centrarse en el TANV explica lo que está sucediendo con los niños (y cómo ayudarlos a aprender) de mejor manera que esos diagnósticos.

Reconocer patrones del TANV

Los niños que tienen este trastorno no tienen problemas para decodificar el lenguaje ni para leer o para aprender información de memoria. Como dice Scott Bezsylko, director ejecutivo de la Winston Preparatory School, “piense en él como lo opuesto a la dislexia”. Los problemas que tienen estos niños involucran todos los demás tipos de aprendizaje, dice. “Todo lo que implica comprender la información: relaciones, conceptos, ideas, patrones”.

Estas deficiencias (todas las cosas relacionadas con el hemisferio derecho del cerebro) pueden afectar la capacidad de un niño para hacer una sorprendente variedad de cosas. Coordinación física, interacción social, resolución de problemas, organización de pensamientos, planificación: todas estas cosas pueden ser un desafío. Podría parecer que son cosas muy diferentes, pero el punto en común es que cada una de ellas requiere tener la capacidad para reconocer patrones o conceptos y luego aplicarlos a situaciones nuevas.

Las cinco áreas de la TANV

Hay cinco áreas en las que los niños con el trastorno del aprendizaje no verbal muestran debilidad o déficit. No todos los niños tienen debilidad en todas estas áreas.

1. Conciencia visual y espacial

Muchos niños con TANV tienen problemas para comprender las imágenes visuales. Por ejemplo, cuando se les pide que copien una forma como un cubo, producen “profundas distorsiones”, dice Bezsylko. “Estos niños no pueden percibir con precisión el cubo, las formas que componen el cubo y las relaciones entre ellos. Por lo tanto, no pueden copiarlo”.

También tienen dificultad para evaluar la información visoespacial. Esto significa que tienen problemas para comprender las relaciones entre las cosas que ven y tener una idea clara de dónde se encuentran. Esto puede hacer que parezcan físicamente torpes.

2. Comprensión de orden superior

La comprensión de orden superior es la capacidad de identificar la idea principal en algo, los detalles que apoyan la idea principal y las relaciones entre ellos. Esto afecta la capacidad de los niños para comprender la lectura y escribir o contar una historia de manera efectiva.

También afecta tomar apuntes. Bezsylko observó que algunos niños básicamente anotan todo lo que dice el maestro porque no saben qué es importante de apuntar y qué no tomar en cuenta. Otros niños no saben lo que es importante, por lo que no anotan nada y la gente piensa que no están prestando atención. O apuntan todo de manera equivocada.

3. Comunicación social

La mayoría de los niños con trastornos del aprendizaje no verbal tienen problemas para interpretar las emociones a partir de las señales faciales y del lenguaje corporal, por lo que a menudo no saben lo que sucede en las interacciones sociales. Pasan por alto los patrones sociales que otros niños captan de manera automática, por lo que no saben cuál es el comportamiento apropiado en una situación determinada.

Este tipo de dificultades con la comunicación social es una de las razones por las que los niños con TANV a menudo se concentran, a veces de manera obsesiva, en la tecnología. “En los chat o en un videojuego no tienen que lidiar con todas estas cosas no verbales”, señala Bezsylko.

4. Conceptos matemáticos

Muchos niños con TANV son muy buenos para aprender de memoria y les puede ir bien en matemáticas con solo memorizar datos. Pero a medida que crecen, tienen dificultades para resolver problemas matemáticos más avanzados que se basan en el reconocimiento de conceptos y patrones. Incluso con un problema que han visto antes, si se aborda de manera diferente o se modifica ligeramente, tienen problemas para reconocerlo.

5. Funciones ejecutivas

Las funciones ejecutivas son un conjunto de habilidades que usamos para organizar nuestro pensamiento, para planificar y llevar a cabo acciones y para descubrir cómo resolver problemas. La mayoría de los niños con TANV tienen dificultades en estas funciones de organización y planificación. Por ejemplo, les cuesta dividir un proyecto en partes más pequeñas o concebir los pasos que se deben seguir para hacer algo.

“Estos niños tienen problemas para resolver las cosas. De hecho, no saben realmente lo que significa descifrar algo”, dice Bezsylko. “Tenemos que ayudarlos a aprender a hacer eso: el proceso que se sigue paso a paso”.

¿Cómo se manifiestan estos déficits en los niños con TANV?

Además de las diferentes combinaciones de síntomas, hay también variaciones del TANV en un amplio espectro de severidad.

Por un lado, hay niños que tienen un muy alto desempeño pero que son un poco torpes socialmente, algo toscos y desorganizados, lo que Bezsylko llama “el tipo de profesor despistado”. Otros niños se ven afectados de manera más generalizada y tienen más dificultades para funcionar en muchas áreas. “Estos niños a menudo batallan por aprender todo lo que no es literal o de memoria”.

En la Winston Prep, un estudio con más de 100 estudiantes que tienen TANV mostró que había 6 combinaciones de las 5 áreas de déficit. El grupo más grande tenía los cinco déficits, pero el segundo grupo más grande solo tenía dos: comunicación social y funciones ejecutivas.

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¿Cuándo se empiezan a notar estos déficits?

A muchos niños con síntomas de TANV les va bastante bien en la escuela primaria (elementary school) porque son muy buenos para memorizar y aprender de manera repetitiva. Es común que tengan problemas en la escuela media (middle school), cuando su dificultad con el razonamiento de orden superior (descubrir la idea principal, los detalles y las relaciones) hace que se atrasen. “Hay un refrán que dice que en quinto grado dejas de aprender a leer y ahora lees para aprender —señala Bezsylko— y es en ese momento cuando estos niños se derrumban”. Históricamente, Winston Prep aceptaba niños de sexto a décimo grado. Ahora han comenzado a aceptar a algunos niños desde cuarto grado.

“Casi todos estos niños parecen distraídos y desorganizados, especialmente a medida que crecen. A medida que el trabajo escolar, los conceptos matemáticos y la socialización se tornan más complejos y dejan de ser de memoria, comienzan a aparecer más dificultades”, agrega Bezsylko.

Un diagnóstico más completo

La TANV o NVLD no es uno de los diagnósticos oficiales que utilizan los profesionales de la salud mental y las escuelas para clasificar a los niños con problemas psiquiátricos o de aprendizaje. Los niños que tienen este trastorno suelen tener otros diagnósticos, a menudo autismo o TDAH. Pero aunque esos diagnósticos enumeran sus síntomas o comportamientos, no los explican completamente, argumenta Bezsylko.

Por ejemplo, si un niño está desorganizado y no presta atención, es probable que le diagnostiquen TDAH. Pero es muy posible que esté desorganizado y desatento porque no comprende lo que se está discutiendo, lo que lee o el problema que se le pide que resuelva. Ahí es donde entra en juego el TANV. “No puedes prestar atención si no puedes entender”, señala Bezsylko.

De manera similar, un niño que ha sido diagnosticado con el trastorno del espectro autista seguramente será descrito como un niño que tiene déficits sociales y de comunicación. Esos comportamientos también pueden inidicar TANV: no poder reconocer patrones en la expresión facial, el lenguaje corporal y otras formas de comunicación no verbal puede hacer que los niños no respondan socialmente.

Hablemos de los niños del estudio de Winston Prep que tenían los cinco déficits. La mayoría de ellos tenían un diagnóstico de TDAH o trastorno del espectro autista. “Pero esos diagnósticos —señala Bezsylko— no identifican tres áreas importantes en las que tienen dificultades: comprensión de orden superior, conceptos matemáticos y relaciones visoespaciales. A menos que se reconozca su TANV, no es probable que obtengan el apoyo que fortalezca o compense las debilidades en esas áreas centrales”.