Ask An Expert / Universidad

Creo que mi hija, una estudiante universitaria, tiene depresión, pero ella dice que está bien. ¿Qué me recomiendan?

Aprenda los síntomas y sea un buen oyente

Jill M. Emanuele, PhD
Jill Emanuele, PhD

Senior Director, Mood Disorders Center

Child Mind Institute

Creo que mi hija, que está en la universidad, está deprimida. Ella dice que todo está bien pero yo estoy preocupado. ¿Qué me recomienda?

Ir a la universidad es una transición enorme para los jóvenes, ya que se van de casa y asumen nuevas responsabilidades de repente. Para muchos puede ser abrumador, dejándolos vulnerables a los trastornos de salud mental. De hecho, uno de cada cuatro estudiantes universitarios tiene un trastorno de salud mental, entre ellos la depresión. También hemos visto una tendencia del aumento de la depresión en los estudiantes universitarios. Así que es bueno que esté prestando atención.

Lo primero que puede hacer es aprender cuáles son los síntomas de la depresión para saber qué es lo que está buscando. Esto es importante porque a veces las personas parecen tener depresión, pero en realidad no es eso. Por ejemplo, una persona puede sentirse realmente deprimida durante unos días, a menudo debido a un factor que provoca estrés de algún tipo, pero luego se puede sentir mejor. Eso no es depresión. La depresión sin tratar es más persistente e interfiere con el funcionamiento diario.

Los síntomas de la depresión pueden incluir tristeza, llorar más a menudo, descenso de las calificaciones, problemas de concentración, pérdida de interés en las cosas que se disfrutaban en el pasado y cambios en los hábitos alimenticios o de sueño. Aislarse de los demás suele ser una señal de alarma para los estudiantes universitarios, en particular porque generalmente son muy sociables. La irritabilidad y los arrebatos de ira también pueden ser síntomas, aunque las personas no suelen asociarlos con la depresión. Las insinuaciones suicidas también son una señal y un indicio de que una persona podría estar en peligro inmediato, así que si este es el caso, recomendamos una evaluación de emergencia en una sala de emergencias para así garantizar su seguridad.

Una vez que usted sepa las cosas que debe tener en cuenta con respecto a los síntomas de la depresión, hay varias cosas que puede hacer para ayudar a su hija. La primera es escuchar bien. Esté presente cuando le diga que está estresada y abrumada. Fíjese si está describiendo alguno de los síntomas anteriores. También preste atención a lo que no está diciendo. ¿Está mencionando amigos o actividades sociales? Si no lo hace, eso podría ser una señal de que algo va mal.

Haga un esfuerzo para validar lo que está diciendo. Querrá mostrarle a su hija que la entiende y respeta lo que dice, aunque no esté necesariamente de acuerdo con ello. Validarla la animará a que empiece a ser más abierta con usted, porque lo verá a usted como una fuente de apoyo en vez de una fuente de crítica o juicio.

Si su hija está deprimida, hay centros de asesoramiento en las universidades que ofrecen tratamiento de salud mental a los estudiantes y, a menudo, también pueden ponerlos en contacto con profesionales de la salud mental en sus comunidades. No puede obligar a su hija a ir al centro de asesoramiento si no quiere, pero puede explorar las oportunidades de ayuda que existen. Puede llamar al centro de asesoramiento y preguntar sobre los tipos de servicios disponibles, cómo pagar los servicios y si está cubierto por un seguro médico. Muchos centros de asesoramiento universitario son gratuitos para sus estudiantes. Algunos centros de asesoramiento incluso permiten que los padres hagan la cita, pero debe saber que a menos que su hija firme una autorización, usted no tendrá acceso a ninguna información de salud.

Puede compartir cualquier información que encuentre con su hija para que sepa los recursos que están a su disposición. Luego, debe tener paciencia si ella no busca ayuda de inmediato. Si le dice que se vaya cuando ella no esté lista, es posible que se resista más. Puede tomar un tiempo, pero es importante que la ayuda sea una decisión de ella misma, porque de lo contrario no se comprometerá.

También la puede animar a participar en actividades extracurriculares en su universidad. Una de las maneras en las que tratamos la depresión, conocida como “activación conductual”, va en contra de la inclinación de las personas deprimidas a esconderse y aislarse. En lugar de ello, las animamos encarecidamente a que participen en actividades, ya que la participación en las mismas, aunque a veces es difícil para una persona deprimida, eventualmente ayuda a mejorar su estado de ánimo y su nivel de energía.

Finalmente, si tiene una oportunidad y su hija está dispuesta a ello, visítela cuando pueda. Usted es el que mejor conoce a su hija, y es posible que pueda captar los signos de que está luchando mucho más rápidamente que las personas más nuevas en su vida en la escuela. Mostrarle que usted está ahí para ella puede significar mucho.