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Cómo funciona la terapia de reversión de hábitos para tratar los tics

Conoce cuál es el mejor tratamiento conductual para los tics, el trastorno de excoriación y la tricotilomanía

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La psiquiatra de Mount Sinai, Barbara Coffey, detalla los pasos de la terapia de reversión de hábitos (HRT), y cómo ayuda a las personas que tienen trastornos que causan tics a superar la necesidad de estos movimientos involuntarios. Es un trabajo arduo, pero los resultados pueden ser extraordinarios.

Transcripción:

Los tics se describen como movimientos involuntarios, aunque una mejor forma de entenderlos sería un movimiento casi involuntario. Esto significa que hay una experiencia previa que la niña o el niño a veces puede aprender a describir antes de que ocurra el movimiento o sonido en sí. A esto lo conocemos como “experiencias premonitorias”. Es muy importante que las mamás y los papás estén conscientes de esto.

Aunque probablemente sea así incluso en niños muy pequeños, sabemos que los niños de unos 9 o 10 años pueden describir estas experiencias premonitorias. Y lo que esto significa es que, antes de que se produzca el tic, el niño recibirá una señal de que va a ocurrir. Esta señal puede adoptar diversas formas; no tiene por qué estar relacionada con la misma zona muscular en la que se produce el tic.

Un buen ejemplo sería el de un niño que tiene que inclinar la cabeza hacia la izquierda: podría sentir una sensación en el cuello que se intensifica unos segundos antes de ese movimiento hacia la izquierda, similar a un rubor o un hormigueo, y que le indica que el tic está a punto de producirse. Es esa sensación la que aprovechamos cuando enseñamos al niño el tratamiento conductual para que identifique que el tic está a punto de producirse.

Así pues, una vez que el niño es consciente de esa sensación, se le puede enseñar una “respuesta alternativa”, que es la esencia de la terapia de inversión de hábitos. Un buen ejemplo sería el de un niño que tiene una inclinación del cuello hacia el lado izquierdo: se le podría enseñar a mover la cabeza hacia la derecha cuando sienta ese hormigueo o esa sensación de rubor que se produce en el cuello. Y dado que el cerebro no puede hacer dos cosas exactamente al mismo tiempo de esta manera, el niño puede entonces sustituir la inclinación del cuello hacia la izquierda por un movimiento hacia la derecha, y así, con el tiempo, esa inclinación del cuello hacia la izquierda se neutraliza.

Funciona tanto para los tics vocales como para los tics motores, y el tamaño del efecto —es decir, la magnitud de la eficacia de este tratamiento— es tan bueno como, si no mejor que, el de algunos medicamentos.

Lo maravilloso de esta terapia de reversión de hábitos es que el niño y el terapeuta eligen juntos la respuesta alternativa, por lo que el niño se siente capacitado para utilizar estos enfoques fuera de la consulta del terapeuta.

Preguntas frecuentes

¿Cómo funciona el entrenamiento de reversión de hábitos para el tratamiento de los trastornos de tics?

El entrenamiento de reversión de hábitos para tratar los trastornos de tics enseña a  niñas y niños a ser conscientes de la sensación que se produce antes de un tic y a adoptar una “respuesta competitiva”. Por ejemplo, un niño que inclina la cabeza hacia la izquierda podría inclinarla hacia la derecha cuando sienta la necesidad de hacer un tic.

Última revisión o actualización: 7 de abril de 2026.

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