Lo lamentamos. Esta página no tiene version en español. Vaya la página de inicio.

A nuestra hija de 6 años le causa demasiada ansiedad tener que participar en las actividades escolares. ¿Qué debemos hacer?

Respuesta de Jerry Bubrick, PhD

Q Nuestra hija de 6 años es originaria de China. La adoptamos cuando tenía 1 año. Desde el principio ha sido tímida y cautelosa. No participa en los eventos escolares ni otras actividades o deportes, a pesar de que es bastante ágil físicamente. Se queda parada en medio, sin hacer ninguna de las actividades que están haciendo los demás niños. Cuando se le pregunta por qué no participa, dice que es porque luce rara, aunque en realidad se vea igual que los demás (esto también ha sucedido en Canadá y en China). Piensa que las personas la miran fijamente, lo que generalmente no es así, a menos que sea porque no participa. Tiene amigos pero le cuesta hablar con los adultos. Es reacia a conversar estos temas con nosotros para tratar de encontrar una solución. Esto afecta su calidad de vida casi a diario. El consejero de la escuela no nos dio sugerencia alguna. Hemos considerado llevarla a una terapia de arte, ya que le gusta dibujar. Gracias por su tiempo.

Están en lo correcto al buscar una evaluación y un tratamiento para su hija, pues su ansiedad parece estar interfiriendo claramente en su desarrollo saludable. La ansiedad se hace más difícil de combatir a medida que los niños crecen y desarrollan una identidad en torno a evitar las cosas que los hacen sentir incómodos.

Es posible que ella pueda tener mutismo selectivo, un trastorno en el que los niños hablan libremente en casa pero no pueden hacerlo en ciertas situaciones sociales, como en la escuela. Los niños con mutismo selectivo suelen tener dificultad para hablar con los adultos, y a veces se bloquean por la ansiedad, cuando otros niños están activos y alborotados. La ansiedad social, y lo que llamamos ansiedad de rendimiento (performance anxiety en inglés), rara vez aparece en niños menores de 10 años: en general se desarrolla en la adolescencia.

Pero cualquiera que sea el diagnóstico específico, su hija probablemente podría beneficiarse de la terapia cognitivo-conductual, que la ayudaría a aprender de manera gradual a tolerar el hecho de sentirse incómoda, sin dejar que esta incomodidad interfiera con su participación en la escuela y otras actividades sociales. Un terapeuta conductual también le daría sugerencias sobre qué hacer y qué no hacer para animarla a superar su incomodidad.

A veces, dicho sea de paso, cuando un niño tiene una percepción errónea sobre cómo actúan o reaccionan otros niños ante ellos, lo que solemos hacer como parte de la terapia conductual es grabar en video una cita de juegos o una fiesta de cumpleaños, y le mostramos el video al niño como una especie de verificación de la realidad.

Aunque puede parecer tentador intentar una terapia que coincida con los intereses de su hija, no recomendamos ni la terapia de arte ni la de juego, porque no hay evidencia de que sean efectivas. De hecho, en algunos tipos de ansiedad pueden exacerbar el problema.

[cjtoolbox Name=”signup-inline-es”]