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Cómo eliminar el estrés de los días festivos

Ayude a los niños a prepararse para la ocasión, y no tenga demasiadas expectativas

Cada año en esta época, se nos recuerda lo difícil que pueden ser las festividades para las personas que están solas o solitarias. Pero seamos honestos: incluso para las familias con muchos hijos, las vacaciones pueden ser estresantes, tanto para los padres como para los hijos.

¿Por qué son tan difíciles las fiestas? Porque se aumentan las expectativas y las fiestas pueden ser una prueba de lo feliz y exitosa que es su familia. Y si tiene hijos con trastornos psiquiátricos o del aprendizaje, incluso las tradiciones favoritas pueden convertirse en una prueba de resistencia y paciencia. A continuación, se ofrecen algunos consejos para ayudarlos a minimizar el estrés y hacer que las fiestas sean más divertidas y satisfactorias.

1. Esté abierto al cambio.

Hable con sus hijos acerca de sus tradiciones, cuáles disfrutan y cuáles podrían cambiar para que sean más divertidas o memorables para todos. Esto es especialmente importante cuando la dinámica familiar ha cambiado debido a un divorcio, un nuevo matrimonio, un nuevo hermano o una muerte en la familia.

2. Sea realista.

Tomar en cuenta las limitaciones de los niños al hacer planes, reducirá el estrés de todos. Los niños que están ansiosos de conocer nuevas personas, o incluso de encontrarse con la familia extendida, necesitarán apoyo y expectativas realistas. Los niños que tienen problemas de organización necesitarán ayuda para que puedan salir bien en la entrega de regalos. Los niños que tienden a ser impulsivos necesitan una estructura para minimizar el comportamiento disruptivo. No sobrestimar la paciencia y la capacidad de concentración de los niños, también lo ayudará a disfrutar más.

3. Prepare a los niños para los cambios de rutina.

Los días festivos representan un cambio en el horario normal de la familia, y para algunos niños eso es inquietante. Prepararlos para los cambios en sus rutinas, qué pueden esperar y qué esperará usted de ellos, ayudará a evitar las crisis. Si viaja, lleve juguetes y libros que su hijo considere familiares, y asegúrese de dedicarles un tiempo a solas, como por ejemplo la lectura antes de acostarse.

4. Dese un respiro.

No se estire demasiado tratando de crear la temporada de fiestas “perfecta”. Decida lo que es importante, priorice y diga “no” a lo que no puede manejar.

5. Asegúrese de reírse.

Los niños captan el estrés y la tensión de sus padres, por lo que es más probable que estén molestos si usted lo está. Tenga sentido del humor, disfrute de sus hijos por lo que son, y tome en cuenta que lo que todos recordarán cuando la celebración termine, seguramente será el momento inesperado en el que todos se relajaron, no la brillantemente organizada fiesta, cena o salida.