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Guía para familias sobre el prom

Lo que debes saber y cómo manejar las expectativas, tanto las tuyas como las de tu adolescente.

Escrito por: Eleni N. Gage

Expertos clínicos: Megan Ice, PhD , Marc Shuldiner, PsyD

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Cuando sonó el timbre de la casa de Daria la tarde del baile de graduación de su hija, abrió la puerta y se encontró con un grupo de adolescentes bien vestidos acompañados de sus familias. Su hija había invitado a todos a tomar fotos en su jardín, y se había olvidado de decírselo. “Me dijo: “Lo siento, mamá, ¡pensé que te lo había dicho!””, recuerda Daria, quien vive en la ciudad de Nueva York. “No pasó nada, pero si lo hubiera sabido, me habría cambiado los pantalones de deporte y tal vez habría preparado una bandeja de galletas”.

Viendo hacia atrás, Daria dice que este problema de comunicación era típico de esa etapa de su relación. “Se estaba preparando para ir a la universidad, separándose de mí, haciendo cosas de forma más independiente”, recuerda. Pero esta historia, que ahora resulta divertida, destaca varios puntos diferentes sobre cómo preparar a tu hijo o hija para el baile de graduación. En primer lugar, es posible que tú y tu adolescente tengan expectativas y planes diferentes para la experiencia. Y, en segundo lugar, es importante mantener una comunicación clara desde antes del gran evento.

Cómo pueden variar tus expectativas y las de tu adolescente respecto al prom

Para que puedas apoyar a tu adolescente en su experiencia del prom (énfasis en su), es importante que primero analices tu punto de vista. “Piensa en tus expectativas respecto al baile de graduación, cuáles fueron tus propias experiencias y en qué pueden diferir de las expectativas de tu hija o hijo”, sugiere Megan Ice, PhD, psicóloga del Child Mind Institute.

Ten cuidado con sacar conclusiones apresuradas. “No asumas que tu adolescente quiere ir o que no quiere ir. No asumas que quiere romper muchas reglas y pasar toda la noche fuera de casa, ni que va a seguir todas las reglas de forma automática”, dice Marc Shuldiner, PsyD, psicólogo del Child Mind Institute. Él sugiere que te preguntes lo siguiente:

  • ¿Qué despierta el prom en mí: mis propios recuerdos, mis propias ilusiones y decepciones?
  • ¿Cuáles son las pautas o reglas que quiero establecer en torno al prom?
  • ¿Qué me parece importante comunicarle a mi adolescente?
  • ¿Cuándo y cómo le voy a comunicar estas cosas?
  • ¿Qué posibles obstáculos podrían impedir que estas conversaciones salgan bien?

Una vez que tengas clara tu postura y tu opinión en cuestiones centrales como el presupuesto, el consumo de sustancias, las fiestas después del evento, entre otras cosas, la Dra. Ice sugiere que hables con tu adolescente para averiguar qué piensa sobre el prom. “Lo primero es preguntarle si quiere ir y cómo sería el prom de sus sueños”, dice la Dra. Ice. “Cada joven es diferente”. Escucha atentamente sus respuestas y empieza desde ahí.

De acuerdo con psicólogos (y familias que han pasado por ahí) esto es lo que debes saber antes de hablar con tu adolescente sobre el baile de graduación.

Cómo ha cambiado el prom

Si eres como la mayoría de las familias con adolescentes, es probable que fueras al baile de graduación con una pareja, cada quien con un traje que compraron o alquilaron con la ayuda de su familia, después de que alguien de ustedes invitara a la otra parte: “¿Quieres ir al baile de graduación conmigo?”. Hoy en día, las cosas son un poco diferentes.

No es necesario tener pareja

Staci, una madre de Nueva York, cuenta que la gran high school a la que asiste su hija “lo hace mucho más fácil, porque puedes ir a solas o con una de tus amistades”. Jaime, que vive con sus hijos en el centro de Massachusetts, dice que en la escuela de su hija también se vale de todo. Ella pensaba asistir con su novio, pero “rompieron unas semanas antes del prom el año pasado, así que decidió ir con una amiga”, cuenta. “Fue un poco complicado, pero la pasó muy bien”. Su hijo, que este año tendrá su baile de graduación, “está soltero”, dice, y tiene pensado ir en grupo.

Dado que hay tantas versiones diferentes de cómo puede ser la experiencia del baile de graduación, la Dra. Ice les recuerda a las familias: “Si le preguntan a sus adolescentes si hay alguien a quien estén pensando invitar, tengan cuidado con cómo lo expresan. No deben dar por sentado que van a invitar a alguien del sexo opuesto o que la persona que se identifica como hombre es quien propondrá la invitación”.

Cada escuela con sus reglas

El prom de tu adolescente tendrá sus propios requisitos y tradiciones, que pueden no coincidir con tu recuerdo o imagen de un baile de graduación. “Mi hija me dijo que las estudiantes de último año tenían que ir con vestido largo”, recuerda Catherine, quien vive en Hastings, Nueva York. “Yo le dije: “¡Solo quieren decir que tiene que ser elegante! Tengo un vestido de coctel precioso que te puedo prestar””. Pero su hija insistió y, según Catherine, “al final, me alegré de que lo hiciera, porque todas las jóvenes llevaban vestidos largos”.

Algunas escuelas tienen códigos de vestimenta estrictos, como que las estudiantes de penúltimo año lleven vestidos cortos y las de último año, largos (o viceversa). Otras tienen requisitos para el transporte. “Nuestra escuela ha implementado el uso obligatorio del autobús para llegar al lugar donde será el prom”, dice Jaime. “Es un sentimiento agridulce, porque recuerdo las limusinas y las cenas previas, y ahora no tienen esa experiencia”. Pero por otro lado, el autobús puede reducir el consumo de alcohol antes del baile y fomentar la inclusión, al limitar las reuniones previas al prom a las que se invitaba solo a un grupo de adolescentes y a otro no.

Las invitaciones al prom o promposals son todo un tema

Hay quienes piensan que estos espectáculos elaborados —en los que un o una adolescente le pide a alguien que sea su pareja del prom, con un cartel hecho a mano, un ramo de flores, una caja de cupcakes o incluso una banda de música, para luego publicarlo en redes sociales— son un gesto tierno. Otras personas opinan que son una exageración. “Siento que esto crea una presión tremenda sobre las y los adolescentes de tener que hacer algo grandioso”, dice Jaime. Jessica, de Nueva York, cuenta que su hijo invitó a una amiga al baile “y ella le había dejado claro que necesitaba una invitación”, mientras que a sus hijas no les importaba y sus acompañantes simplemente las invitaron.

Sea cual sea tu postura, ten en cuenta que las promposals pueden influir en la experiencia de tu adolescente en torno al prom: pueden añadir diversión o estrés. También ten presente que algunas escuelas tienen reglas estrictas sobre cuándo y dónde se pueden hacer las invitaciones (y si se pueden hacer o no dentro de las instalaciones de la escuela), por lo que tu adolescente se tendrá que informar al respecto.

El prom ahora también ocurre en línea

Algo de lo que quizá padres y madres no se den cuenta es de que gran parte de este alboroto se desarrolla en línea, no en persona”, afirma la Dra. Ice. “Se publica quién usará qué vestido y a quién se invitó a qué, por lo que tu adolescente podría descubrir a las 11 de la noche por Internet que se quedó fuera de algún plan”. 

Puede que tu adolescente necesite tu ayuda para reconocer cuándo le conviene participar en ciertas conversaciones (por ejemplo, para cuestiones de logística), y cuándo eso solo le causa más estrés o le hace sentir más soledad, afirma la Dra. Ice. Por sugerencia de su terapeuta, la hija de Staci tomó la decisión de mantenerse alejada de las redes sociales durante un par de semanas antes del prom, “simplemente para vivir su propia experiencia y no compararla con la de nadie más”, dice Staci.

También querrás aconsejar a tu adolescente que tenga cuidado con las redes sociales durante el prom y en las fiestas después del baile. “Recuérdale que se asegure de hacer solo cosas que no le importe que queden grabadas en cámara mientras está en un espacio público”, dice la Dra. Ice.

La participación de las familias en la planificación del prom

Las mamás y los papás se podrían entusiasmar con la idea de ayudar a su adolescente a planificar el prom (a veces demasiado). “La adolescencia es una etapa de exploración de la identidad y de desarrollar pensamientos y sentimientos propios en torno a cómo vestirse, cómo verse y con quiénes entablar amistades”, dice la Dra. Ice, por lo que es importante darles espacio para explorar. “Pero madres y padres pueden ayudar a sus adolescentes a pensar en cómo hacer su promposal o practicar cómo responderán, sin hacer en realidad la tarea, para que sus adolescentes sigan teniendo la experiencia de hacerlo por su cuenta.”

Deja que te guíen el nivel de desarrollo e independencia de tu adolescente. Si necesita apoyo en ciertas áreas a lo largo del año, entonces deberías considerar intervenir para ayudarle. Por ejemplo, “en el caso de estudiantes que tienen desafíos con la función ejecutiva, recordar la fecha límite para comprar el boleto puede ser un verdadero reto”, dice la Dra. Ice. “Tú le podrías recordar, diciendo algo como: “La fecha límite para comprar los boletos es el viernes. Solo te quiero recordar que, si tienes pensado ir, tendrás que llevar el dinero al consejo estudiantil antes de esa fecha”.

Establecer límites

Algo que definitivamente tienes que hablar con tu adolescente es acerca de tus expectativas de comportamiento durante la noche del baile. “Si tienes reglas específicas sobre consumo de alcohol, sexo, drogas u hora de llegada, dilo desde el principio y deja claras las consecuencias de incumplir esas expectativas”, dice la Dra. Ice. (Para obtener consejos sobre cómo hablar de estos temas, echa un vistazo a este artículo).

A medida que se acerque el prom, hablen de situaciones específicas que podrían surgir e incluso ensayen qué podría pasar en esas situaciones. “Es útil hablar de algunas de las cosas que podrían pasar la noche del baile”, dice la Dra. Ice. “¿Qué vas a hacer si hay alcohol o drogas? ¿Cómo vas a regresar a casa?”. También le puedes decir que puede y debe llamarte si las cosas salen mal, y que tú irán en su ayuda. “Si tu hija o hijo sabe que puede acudir a ti y que tú estarás ahí si lo necesita, se puede crear un espacio seguro de confianza”, afirma el Dr. Shuldiner.

Tener estas conversaciones antes del prom, no solo le dará a tu adolescente recursos que puede utilizar, sino que también puede aliviar tus temores. “Tal vez pienses: “Sé que lo más seguro es que en este momento esté sin supervisión. Sé que es probable que estén bebiendo, pero también sé que tiene un plan, que estará a salvo y que llamará si necesita algo”, dice la Dra. Ice. “Y entonces quizá te distraigas esa noche, para no pasar todo el tiempo solamente preocupándote”.

Sentimientos heridos

Tu adolescente invita a alguien al baile y le responden que no. O ve en Internet los planes para una fiesta antes del baile y descubre que no recibió invitación. El prom trae muchas situaciones en las que mamá o papá podrían querer salir al rescate, pero tu verdadera tarea aquí es darle a tu adolescente las herramientas para que pueda manejar las complejidades sociales de manera independiente. “Existe una gran tentación de arreglar la situación, como llamar a esa mamá o hacer algo que alivie su dolor”, dice la Dra. Ice. “Pero el dolor es una realidad de la vida, y tenemos que ayudar a las y los adolescentes a que aprendan a experimentarlo y afrontarlo, así como a no dejar que eso domine toda su vida”.

Entonces, ¿qué debería hacer una madre o un padre que se preocupa? Ella recomienda escuchar con atención, y en la mayoría de los casos, dejar que sus adolescentes resuelvan las cosas por su cuenta. “Puedes decir: “Eso suena muy doloroso”, o “siento mucho que no te hayan incluido. Te has de sentir muy mal””, dice la Dra. Ice. “Luego puedes preguntar: “¿Qué necesitas ahora mismo que te pueda ayudar a superar este momento?””.

La ansiedad en torno al prom

Tanto si tu adolescente tiene antecedentes de ansiedad como si no, un evento social tan importante puede ser estresante, en especial si es el primero al que asiste. “El prom puede ser un evento que provoque mucha ansiedad”, dice la Dra. Ice. “Mamás y papás deberían reconocer esto y confiar en que su adolescente lo puede manejar, y en conjunto encontrar las experiencias y los apoyos necesarios para ayudarle a superarlo”.

Si tu adolescente expresa preocupaciones específicas, ayúdale a pensar en situaciones potenciales y cómo manejarlas. La Dra. Ice dice que eso podría significar decir algo como: “¿Crees que ayudaría ir a un lugar concurrido para practicar cómo podría ser el baile de graduación?”. Ella explica: “En realidad, se trata de pensar en lo que podría ayudar a tu adolescente a enfrentar la ansiedad, en lugar de tratar de eliminar lo que le causa estrés”. 

Después del prom

Las emociones también pueden estar a flor de piel en los días posteriores al baile. “Es posible que estén de mal humor después, porque terminó ese evento increíble que llevaban meses esperando”, dice la Dra. Ice. O tal vez el baile no estuvo a la altura de sus expectativas. Staci recuerda: “La mejor amiga de mi hija, que fue con su novio, tenía tantas expectativas acumuladas sobre el baile que, en realidad, se sintió decepcionada. Se fue a casa temprano llorando”.

Programar otras cosas emocionantes que esperar puede ayudar a tu adolescente a encontrar un poco de equilibrio y evitar la decepción posterior al baile. El objetivo es disfrutar de este hito y aprovechar al máximo este momento, pero sin perder perspectiva. Como dice el Dr. Shuldiner: “Al fin y al cabo, el baile de graduación es un evento en el que podemos celebrar lo que hemos logrado con las personas con quienes queremos celebrarlo”.

Última revisión o actualización: 4 de marzo de 2026.

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