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Niños varones y trastornos alimentarios

No se ajustan al estereotipo, por lo que suelen pasar desapercibidos.

Escrito por: Christina Frank

Experto clínico: Douglas W. Bunnell, PhD, FAED, CEDS-S

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Cuando pensamos en las personas afectadas por los trastornos alimentarios, generalmente pensamos en las niñas y las mujeres jóvenes. Es cierto que las mujeres constituyen la mayor parte de las personas que se enfrentan a trastornos alimentarios, incluyendo la anorexia, la bulimia y los atracones de comida. Pero los trastornos alimentarios también afectan a niños y hombres.

Las estimaciones varían, pero se cree que entre un cuarto y un tercio de las personas que tienen un trastorno alimentario son hombres. Además, los desórdenes en la alimentación están aumentando a un ritmo más rápido en hombres que en mujeres.

Debido a que los trastornos alimentarios a menudo se manifiestan de manera diferente en los varones, son más difíciles de detectar tanto por sus familias como por el personal de atención médica. El estigma es otro problema. El estigma también es un factor relevante. Los hombres puede que no quieran verse asociados con un problema que se percibe como propio de mujeres, y además son menos propensos a reconocer dificultades y a pedir ayuda.

Comprender las diferencias

Las niñas con trastornos alimentarios suelen estar obsesionadas con ser delgadas. Mientras que los niños con anorexia son impulsados ​​por un motivo similar, la mayoría tienden a centrarse más en lograr un físico muscular. Esta manifestación a veces se conoce como “anorexia inversa” o “bigorexia”, explica Douglas Bunnell (en inglés), PhD, psicólogo clínico y experto en trastornos alimentarios. “Estos niños tienen todas las características psicológicas de la anorexia, excepto que la están empujando en la dirección opuesta”.

Para lograr lo que perciben como el físico “ideal”, los niños podrían ejercitarse en exceso o usar esteroides o suplementos de venta libre para minimizar la grasa corporal y aumentar la masa muscular y la definición. Otra de las características comunes es la obsesión con la “alimentación limpia” (reducir los carbohidratos, aumentar las proteínas o adherirse a las dietas restrictivas de moda).

Además, se podría desarrollar antes que los trastornos alimentarios en niñas, señala el Dr. Bunnell. “Creemos que en los niños puede haber un inicio más temprano, a veces durante la adolescencia temprana y media, pero hay todo tipo de matices”.

Señales de trastornos alimentarios en niños

Por supuesto, no todos los niños que expresan insatisfacción con sus cuerpos desarrollarán un trastorno alimenticio.

En esto te deberías fijar si estás tratando de determinar si los hábitos de un niño se encuentran dentro del rango normal de conducta alimentaria o si han pasado a ser algo que necesita atención:

  • Enfoque excesivo en el ejercicio y el tiempo que le dedica.
  • Rigidez alrededor de los rituales alimentarios.
  • Comer grandes cantidades de comida.
  • Ir al baño en medio de las comidas o justo después.
  • Negarse a comer ciertos grupos de alimentos.
  • Tener comportamientos inusuales alrededor de los alimentos (cortar alimentos en trozos pequeños, empujar los alimentos alrededor del plato).
  • Leer obsesivamente información nutricional o contar calorías.
  • Pesarse constantemente o mirarse al espejo.
  • Evitar o retirarse de las reuniones sociales que involucran comida.

Ocultos a simple vista

A diferencia de las niñas, que a menudo se vuelven alarmantemente delgadas y visiblemente no saludables, los trastornos alimentarios en los niños varones son más difíciles de reconocer porque a menudo nada parece “mal” en el exterior. Los trastornos alimentarios en los niños también son más fáciles de ocultar bajo la apariencia de lo que se considera un comportamiento masculino aceptable, incluso loable.

“Hacer ejercicio, incluso en exceso, se valora socialmente en los hombres”, dice el Dr. Bunnell, quien agrega que comer en exceso también es más tolerado socialmente en los hombres que en las mujeres. “Un grupo de niños de 17 años que comen múltiples Big Macs, por ejemplo, podría considerarse divertido o incluso genial”, dice. “De hecho, estos comportamientos pueden estar ocultando un trastorno alimentario, pero no nos damos cuenta del sufrimiento psicológico”.

Causas de los trastornos alimentarios

Se cree que las causas subyacentes de los trastornos alimentarios en los niños son las mismas que en las niñas: una combinación de disposición genética, medio ambiente y mensajes sociales que promueven y recompensan un cuerpo “ideal”. Para los hombres, el objetivo podría ser un físico musculoso y “abdominales de cuadritos”. Los atletas que compiten en ciertos deportes que enfatizan el peso y la apariencia, incluida la gimnasia, la lucha, el remo, el culturismo, la carrera y el baile, corren un mayor riesgo (en inglés).

Los trastornos alimentarios afectan a personas de todas las orientaciones sexuales. En general, muchos más hombres heterosexuales tienen trastornos alimentarios, sin embargo, los hombres homosexuales parecen tener un mayor riesgo (en inglés) de desarrollarlo.

Al igual que con las mujeres jóvenes, una imagen corporal negativa puede desencadenar un trastorno alimentario, y se ha demostrado que los hombres reaccionan a las imágenes de hombres altamente moldeados que se difunden en la redes sociales (en inglés), de la misma manera que las mujeres jóvenes reaccionan a las imágenes de modelos muy delgadas. Además de cosas como películas y publicidad, se ha demostrado que jugar un videojuego (en inglés) que hace énfasis en el cuerpo aumenta la imagen negativa que tienen los niños sobre su cuerpo. Un estudio de hombres jóvenes documentó el impacto negativo de los juguetes en forma de figuras de acción que son populares entre los niños, señalando que la extrema musculatura en las figuras de acción es tan poco realista para los jóvenes varones como la figura de una muñeca Barbie para las mujeres jóvenes.

Efectos negativos para la salud

Todos los trastornos alimentarios pueden provocar problemas de salud graves. La menstruación a menudo se detiene en las mujeres, y tanto las mujeres como los hombres pueden desarrollar una pérdida de densidad ósea (osteoporosis o su precursor, la osteopenia) como resultado de déficits nutricionales.

Los hombres y los niños con anorexia nerviosa, en particular, generalmente exhiben bajos niveles de testosterona y vitamina D; en algunos casos, se recomiendan suplementos de testosterona. Otras consecuencias de los trastornos alimentarios para la salud en los hombres incluyen daños en los músculos, las articulaciones y los tendones causados por el ejercicio excesivo. El uso de esteroides para aumentar el volumen puede provocar acné, atrofia testicular, disminución del conteo de espermatozoides, presión arterial alta, colesterol alto, función hepática anormal, estreñimiento y estallidos de ira (conocido como “ira por esteroides”).

Las personas con trastornos alimentarios también tienen más probabilidades de enfrentarse a depresión, trastornos de ansiedad, abuso de sustancias y trastornos de personalidad.

Los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de morir por un trastorno alimentario debido al hecho de que disminuyen de peso con más facilidad, pierden grasa corporal más rápidamente y tienden a ser diagnosticados más tarde, si es que llegan a ser diagnosticados. También existe el riesgo de suicidio en los niños que tienen depresión y otros problemas de salud mental al mismo tiempo.

Buscar ayuda

La investigación muestra que los niños y los hombres responden bien a los mismos tratamientos para el trastorno alimentario que han sido exitosos en el caso de las mujeres. Ya sea en un entorno hospitalario o ambulatorio, la atención se centra en restaurar la salud y abordar los componentes psicológicos y emocionales con psicoterapia. Se involucra a la familia para ayudar a establecer un ambiente que apoye hábitos alimentarios y una imagen corporal saludables.

El desafío es lograr que los hombres busquen ayuda. La mayoría de los programas de trastornos alimentarios se centran en las niñas, lo que puede hacer que los niños se sientan fuera de lugar. Hay algunos programas solo para hombres, y la esperanza es que, a medida que aumente la conciencia y disminuya el estigma, haya más.

“Sabemos mucho más sobre los niños y los trastornos alimentarios en comparación con, digamos, hace dos o tres años”, dice el Dr. Bunnell. “Simplemente pensamos que hay muchos más niños y hombres que se sienten inhibidos o avergonzados por admitirlo y buscar ayuda. Es fundamental que las familias, profesionales pediátricos y consejeros escolares desarrollen la conciencia de que los trastornos alimentarios son un problema tan importante para los niños como para las niñas. Existen tratamientos y queremos que los niños se aseguren de que sepan que pueden tener acceso a ellos”.

¿Qué porcentaje de adolescentes que tienen anorexia son hombres?

Las estimaciones varían, pero se cree que entre una cuarta parte y un tercio de quienes se enfrentan a un trastorno alimentario son hombres. Y los comportamientos alimentarios desordenados están aumentando a un ritmo más rápido en los hombres que en las mujeres.

¿Por qué un hombre con anorexia nerviosa no buscaría ayuda para su trastorno alimentario?

Es posible que un hombre con anorexia nerviosa no busque ayuda, aunque los mismos tratamientos que ayudan a las mujeres también pueden ser de ayuda para ellos. Muchos programas se centran en las mujeres, lo que puede hacer que los hombres se sientan excluidos. Pero hay más programas para hombres que solo hace unos años.

Última revisión o actualización: 27 de mayo de 2026.

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