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Mi hijo de 9 años me confiesa constantemente pensamientos o cosas que ha hecho que considera malas. ¿Cómo podemos ayudarlo?

Escrito por: Jill Emanuele, PhD

Experto clínico: Jill Emanuele, PhD

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Pregunta

Mi hijo de 9 años me confiesa de forma constante pensamientos que ha tenido o cosas que ha hecho y que considera malas. Llora por cosas como: “La semana pasada le hice un gesto grosero a alguien y no me gustó”. O, “pensé en esta persona desnuda”. O, “vi el escote de mi maestra y me siento mal por eso”. Dice que mientras más intenta controlar estos pensamientos, más se producen. Todo esto empezó cuando vio a unas mujeres atractivas por Internet, ahora siente una culpa abrumadora por ello. Hemos intentado explicarle que la curiosidad es normal y asegurarle que no es una mala persona y que puede seguir hablando abiertamente con nosotros, lo cual hace. Durante el día parece estar bien, ya que está ocupado con la escuela, pero se sigue alterando por la noche a causa de la vergüenza. ¿Cómo lo podemos ayudar?

Respuesta

Parece que tu hijo está experimentando angustia por el tipo de pensamientos que todas las personas tenemos de vez en cuando  —pensamientos sobre haber hecho algo mal que nos generan vergüenza o incomodidad—, pero en su caso la preocupación es constante y está interfiriendo de forma significativa en su vida diaria.

Cuando una niña o niño dice que le preocupan pensamientos intrusivos como estos, y siente que no los puede controlar, tenemos que considerar que podría estar teniendo lo que llamamos “obsesiones”. Para saber cómo ayudarlo, querríamos saber, entre otras cosas, qué es lo que desencadena esos pensamientos, cómo está tratando de controlarlos y cuánto tiempo pasa preocupado por ellos.

El hecho de que parezca estar bien en la escuela y se altere por la noche podría significar que consigue controlar estos pensamientos indeseables durante el día, cuando sería vergonzoso admitirlos o está distraído con otras cosas, y luego los deja ir por la noche, cuando está más cómodo y cerca de su familia. También hay que tomar en cuenta que hay algo que los refuerza cuando los comparte contigo, algún tipo de atención que recibe de ti al confesar estos pensamientos, aunque en general, es bueno que se sienta cómodo hablando abiertamente contigo sobre sus dificultades.

El primer paso para abordar este problema sería hacer una evaluación para tener una idea más clara de los problemas a los que se está enfrentando. Y si necesita ayuda, la terapia cognitivo-conductual o TCC puede ser muy efectiva en darle a niñas y niños la capacidad de dominar pensamientos intrusivos como los que describes.

Última revisión o actualización: 20 de mayo de 2026.

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