Saltar al menú principal Saltar al contenido Saltar al pie de página

Lo sentimos, la página que buscas no tiene versión en español. Puedes hacer una nueva búsqueda o visitar la página de Temas populares.

TDAH y problemas de sueño

Por qué son comunes y qué podemos hacer para ayudar.

Escrito por: Juliann Garey

Experto clínico: William Benson, PsyD

in English

El sueño es uno de los mayores retos a los que se enfrentan muchas familias con niños que tienen TDAH. La hora de acostarse puede ser caótica. Puede que los niños tarden horas en conciliar el sueño. Hay quienes se despiertan de forma repetida durante la noche, y en otros casos, el problema es lograr despertarse por la mañana. Además, en muchos hogares, tanto padres como niños se agotan incluso antes de comenzar el día.

Estos problemas de sueño relacionados con el TDAH son muy comunes. William Benson, PhD, psicólogo en el Centro para el TDAH y trastornos del comportamiento del Child Mind Institute, afirma que los problemas de sueño son “uno de los retos más frecuentes” que observa en niños y adolescentes con TDAH. “Algunas estimaciones sugieren (en inglés) que el 50 % o más de las personas con TDAH experimentan trastornos del sueño significativos”, afirma. Además, en algunos casos, los problemas de sueño pueden ser un efecto secundario de los medicamentos estimulantes para el TDAH.

Comprender por qué a estos niños les cuesta tanto dormir, y cómo pueden las familias ayudar a que duerman mejor, puede aliviar lo que a menudo se percibe como una batalla nocturna.

Cómo se manifiestan los problemas de sueño relacionados con el TDAH en niños y adolescentes

En algunos casos los problemas para dormir se presentan al comienzo de la noche, en otros a la mitad y en otros al final. También hay muchos casos en que las dificultades se presentan en los tres momentos. Estos son algunos de los patrones que el Dr. Benson observa con frecuencia:

Dificultad para relajarse a la hora de acostarse

Puede ser que los niños se demoren, se resistan a las rutinas para acostarse o insistan en que “no sienten cansancio”. En el caso de adolescentes podría parecer que de pronto se llenan de energía o que se hiperconcentran en algo justo cuando deberían estar preparándose para irse a la cama.

Dificultad para conciliar el sueño

Incluso cuando ya están en la cama, los niños se pueden empezar a inquietar o incomodar, o sus mentes podrían estar aceleradas. En muchos casos lo describen como estar “completamente en alerta”, a pesar de sentir un intenso agotamiento.

Despertarse por la noche o muy temprano en la mañana

Hay niños que se duermen sin dificultad pero no logran dormir de corrido y se despiertan varias veces en la noche. Hay quienes se despiertan muy temprano, a veces antes del amanecer, y no pueden volver a conciliar el sueño.

Sueño agitado y de mala calidad

Incluso cuando parecen haber dormido toda la noche, su sueño puede ser más ligero o más fragmentado. Según el Dr. Benson, los estudios sobre el sueño (en inglés) han demostrado que los niños con TDAH con frecuencia pasan por las fases del sueño de forma diferente.

Dificultad para despertarse

Para muchas familias, las mañanas son la parte más estresante del día. Niños y adolescentes con TDAH podrían dormir profundamente y ser muy difíciles de despertar. Además, la transición del sueño a la vigilia puede ser complicada.

Barbara O’Dair, coach de TDAH y autora de Substack You’ve Got My Attention, recuerda vívidamente lo difícil que era despertar a su hija menor por las mañanas. “Una mañana estaba tan desesperada que le tiré agua para que se despertara”, dice O’Dair, a quien le diagnosticaron TDAH a sus cuarenta años. “Solo lo hice una vez y me arrepentí inmediatamente. Pero estaba desesperada”.

Por qué el TDAH dificulta el sueño

Los niños con TDAH tienen problemas para dormir, incluso cuando sienten mucho cansancio, porque les cuesta calmar sus emociones y sus pensamientos acelerados por la noche. “Poder relajarse, calmar tus pensamientos y tranquilizar tu cuerpo es una forma de autorregulación”, explica el Dr. Benson. “Y eso es algo que les cuesta a los niños con TDAH”.

Los niños con TDAH también pueden tener problemas para:

  • Dejar una actividad que les gusta para irse a la cama.
  • Dejar a un lado cosas estimulantes (como los dispositivos electrónicos).
  • Notar señales internas de que se están cansando.
  • Seguir rutinas de acostarse de varios pasos sin distraerse.

Para muchas personas con TDAH, estos retos aparecen pronto y persisten hasta la edad adulta.

“Desde que tengo memoria, siempre he sido nocturna”, dice O’Dair. “Siempre que tenía la oportunidad de quedarme despierta, lo hacía. Era mi tendencia natural”. La noche, dice, era el momento en que se sentía más viva. “Me sentía muy creativa a altas horas de la noche. Mi energía se activaba en ese momento. Hacía muchas cosas”.

Uno de sus hábitos nocturnos favoritos cuando era preadolescente era reorganizar los muebles de su habitación. Arrastraba muebles pesados por el piso a la mitad de la noche, creando nuevos “rincones” mientras el resto de su familia dormía. También pasaba muchas horas viendo películas antiguas. “Aprendí mucho sobre películas antiguas porque era la única que estaba despierta a las dos de la madrugada”, afirma. “Era una actividad un poco solitaria”.

Otros factores que pueden causar problemas de sueño

Esa tendencia a desvelarse hasta altas horas de la noche, con frecuencia impulsada por brotes de creatividad o concentración, es muy común en las personas con TDAH. Pero el TDAH en sí mismo no es el único factor que contribuye a las dificultades para dormir. El Dr. Benson señala varios problemas relacionados o superpuestos:

  • Ansiedad: Los niños con TDAH suelen experimentar ansiedad, que tiende a intensificarse por la noche. La hora de acostarse puede ser el momento en que surgen las preocupaciones.
  • Rutinas inconsistentes: Debido a que las transiciones son difíciles, los niños con TDAH prosperan con la previsibilidad. Pero establecer rutinas de sueño predecibles puede ser un reto para las familias que están al límite de sus posibilidades.
  • Cambios circadianos naturales en la adolescencia: Los adolescentes se duermen naturalmente más tarde debido a los cambios en sus relojes internos. En el caso de adolescentes con TDAH, este cambio puede ser aún más pronunciado.
  • Medicamentos estimulantes: En algunos niños, los medicamentos estimulantes para el TDAH causan o empeoran los problemas de sueño. Lo ideal es que el medicamento haya desaparecido de su organismo a la hora de acostarse, pero si sigue activo, les puede dificultar conciliar el sueño

Cómo la falta de sueño empeora los síntomas del TDAH durante el día

La relación entre TDAH y sueño va en ambas direcciones. A los niños con TDAH les cuesta más dormir y, cuando no duermen lo suficiente, sus síntomas del TDAH empeoran considerablemente. Pero además, “cuando los niños no duermen lo suficiente, los síntomas pueden parecer casi idénticos a los del TDAH”, explica el Dr. Benson. Esto puede llevar a un diagnóstico erróneo en niños que tienen problemas de sueño pero que no tienen TDAH.

La falta de sueño puede provocar dificultades para concentrarse, irritabilidad, impulsividad, olvidos y desorganización. Cuando los niños no han descansado lo suficiente pueden tener más altibajos emocionales, más dificultades para cambiar de una tarea a otra y menos paciencia ante la frustración. Las rutinas matutinas se vuelven más difíciles y las tareas escolares requieren aún más esfuerzo. Puede que sus maestros reporten una mayor distracción de lo habitual o más dificultades con las transiciones.

Dormir bien no eliminará el TDAH, pero mejorar el sueño puede hacer que los síntomas sean más manejables y ayudar a los niños a sentirse más en control durante el día.

Estrategias conductuales y terapias que ayudan

Las herramientas conductuales y las rutinas con frecuencia son las soluciones más eficaces a largo plazo para los problemas de sueño en niños con TDAH. El Dr. Benson destaca que estas estrategias son muy eficaces cuando se utilizan de forma constante, aunque los resultados tarden en aparecer. Algunas de las ayudas más eficaces son:

Una rutina predecible a la hora de acostarse: A los niños con TDAH les va mejor con rutinas que comienzan a la misma hora todas las noches y siguen los mismos pasos en el mismo orden. Las rutinas ayudan a indicar al cerebro que es hora de relajarse.

Limitar el uso de pantallas por la noche: La luz azul de las pantallas puede interferir con las hormonas naturales del sueño del cerebro y hacer que los niños tengan todavía mucha energía a la hora de acostarse.

Hacer ejercicio más temprano: La actividad física ayuda a dormir, pero el ejercicio vigoroso justo antes de acostarse puede tener el efecto contrario.

Evitar tentempiés, chocolate y cafeína por la noche: Los niños con TDAH con frecuencia son sensibles a la estimulación a última hora del día.

TCC-I (terapia cognitivo-conductual para el insomnio): Este tratamiento conductual estructurado ayuda a los niños a manejar los pensamientos y hábitos que interfieren en el sueño. Se considera el tratamiento de referencia para el insomnio en adolescentes y jóvenes, y muchas de sus estrategias se pueden adaptar a niños más pequeños.

Técnicas de relajación y atención plena: Los ejercicios de respiración, las imágenes guiadas o la relajación muscular progresiva pueden ayudar a los niños a calmar tanto su cuerpo como su mente.

“Piensa en estas estrategias como un entrenamiento para el cerebro”, dice el Dr. Benson. “Estás enseñando al cuerpo qué esperar y ayudando al sistema del sueño a ser más predecible”.

Sueño y medicación

Los problemas de sueño son efectos secundarios comunes de los medicamentos estimulantes, que pueden interferir en el sueño si siguen en el organismo de los niños a la hora de acostarse. Ajustar el horario o el tipo de medicación puede ayudar. Si un niño toma una fórmula de acción corta, es posible que esté tomando una segunda o tercera dosis demasiado tarde. Si estás tomando un medicamento que dura 12 o 14 horas, puede ser útil probar uno que no tenga una acción tan prolongada.

Los problemas de sueño causados por la medicación tienden a mejorar con el tiempo, por lo que vale la pena probarlo durante cuatro a seis semanas para ver si el niño se adapta a lo que está tomando. Si el problema no se resuelve, puede ayudar cambiar a un estimulante diferente o a un medicamento no estimulante.

El Dr. Benson añade que a algunos niños con TDAH “en realidad la medicación les ayuda a dormir porque su sistema nervioso está más regulado”.

Algunas opciones de medicación son:

  • Guanfacina (Tenex). Este medicamento no estimulante para el TDAH puede causar somnolencia, lo que puede ayudar a algunos niños a conciliar el sueño más fácilmente.
  • Estimulantes de inicio retardado como Jornay PM. Se toman por la noche, pero no surten efecto hasta la mañana siguiente, lo que puede ayudar a los niños que tienen problemas para despertarse e ir a la escuela.
  • Melatonina. La melatonina tiende a ayudar a conciliar el sueño, pero no resuelve el problema de despertarse en medio de la noche. La medicación no es la solución de primera línea para el sueño, subraya el Dr. Benson, pero puede formar parte de una estrategia más amplia.

Aunque es común, la melatonina sigue siendo un medicamento y se debe utilizar bajo la supervisión de un médico. Los medicamentos de venta libre no están sujetos a las mismas pruebas y normas que los medicamentos que requieren prescripción médica, por lo que las diferentes marcas varían mucho en cuanto a la cantidad de melatonina que contienen en realidad.

Cómo pueden ayudar los padres

El Dr. Benson anima a los padres a recordar que la mayoría de los niños con TDAH no eligen ser difíciles a la hora de dormir. “Los niños no están tratando de hacerles pasar un mal rato a sus padres”, dice. “Ellos están pasando un mal rato”.

O’Dair está de acuerdo y dice que es importante que los padres también se traten con amabilidad a sí mismos. “Es difícil” dice. “Pero no es tu culpa. Y castigarte a por no poder solucionarlo no ayuda a nadie”.

Lo que sí ayuda es abordar el sueño con paciencia y expectativas realistas. El progreso rara vez es lineal. Algunas noches serán tranquilas; otras serán frustrantes. Mantener rutinas predecibles, ofrecer apoyo en lugar de presión y celebrar los pequeños logros puede ayudar. Incluso las pequeñas mejoras pueden hacer que las mañanas sean más tranquilas, los días de escuela más fáciles y la vida familiar más manejable.

Preguntas frecuentes

¿Las personas con TDAH necesitan dormir más?

Los niños con TDAH no necesariamente necesitan dormir más que sus pares, pero con frecuencia duermen menos porque les cuesta más conciliar el sueño, seguir durmiendo toda la noche y despertarse a tiempo. Cuando los niños tienen falta de sueño, los síntomas del TDAH suelen ser mucho más intensos, por lo que es especialmente importante que descansen lo suficiente.

¿El TDAH puede causar insomnio?

El TDAH puede dificultar la relajación, calmar los pensamientos acelerados y tranquilizar el cuerpo, todo lo cual puede contribuir al insomnio. La ansiedad, el aumento de la concentración en la noche y las rutinas inconsistentes pueden hacer que estos desafíos sean aún más intensos a la hora de acostarse.

¿Las personas con TDAH tienen problemas para dormir?

Muchos niños y adolescentes con TDAH tienen problemas para dormir en algún momento: les cuesta conciliar el sueño, se despiertan durante la noche o les resulta casi imposible despertarse por la mañana. Estos patrones son muy comunes y están relacionados con los problemas de autorregulación que forman parte del TDAH. Comprender el “porqué” de estos problemas ayuda a las familias a favorecer un sueño más predecible.

Última revisión o actualización: 21 de enero de 2026.

Conoce más sobre nuestro Centro de recursos para las familias y nuestra misión editorial.