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Personalidad límite versus bipolar: Por qué muchas veces se confunden

Cómo distinguir el trastorno límite de la personalidad del trastorno bipolar en adolescentes.

Escrito por: Juliann Garey

Experto clínico: Dr. Blaise Aguirre

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Es frecuente que madres y padres se preocupen cuando observan cambios repentinos o drásticos en el comportamiento de su hijo o hija adolescente: cambios de humor intensos, decisiones impulsivas, arrebatos emocionales o períodos de aislamiento que no parecen los típicos altibajos de la adolescencia. Pero puede ser difícil saber qué es lo que motiva ese comportamiento o qué tipo de ayuda necesitan. El trastorno bipolar (a veces referido como TB o BD) y el trastorno límite de la personalidad (que también se conoce como TLP o BPD) son dos condiciones que pueden surgir en esta búsqueda de respuestas, ya que ambas pueden implicar emociones fuertes y cambios de humor impredecibles.

Pero ambos trastornos son muy diferentes. El trastorno bipolar es un trastorno del estado de ánimo, lo que significa que implica cambios en cuanto al ánimo, la energía y el comportamiento que se manifiestan en episodios diferentes. El trastorno límite de la personalidad es, como lo indica su nombre, un trastorno de la personalidad, lo que señala un patrón a largo plazo de volatilidad emocional e interpersonal. Es importante comprender la diferencia, ya que los niños con estos trastornos necesitan tipos de tratamiento muy diferentes para que su desarrollo sea favorable.

“Es fácil confundir un tipo de intensidad emocional con otro”, afirma el Dr. Blaise Aguirre, psiquiatra infantil y adolescente y director médico fundador de 3East, la unidad de terapia dialéctico-conductual (DBT) del McLean Hospital en Boston. “Pero comprender qué es lo que desencadena esas emociones es la clave para que las y los adolescentes reciban el tratamiento adecuado”.

Por qué estos trastornos se suelen confundir

Según el Dr. Aguirre, hay varios factores que contribuyen a la confusión entre el trastorno de la personalidad límite y el trastorno bipolar:

  • El término “cambios de humor” se puede malinterpretar: La pregunta de si una persona tiene “cambios de humor” no distingue entre los episodios de manía o depresión que duran semanas o meses en el trastorno bipolar y los cambios rápidos y reactivos del trastorno de la personalidad límite. “Las personas preguntan: ‘¿Tienes cambios de humor?’ —señala el Dr. Aguirre—, y cuando la respuesta es sí, se suele asumir que es trastorno bipolar”.
  • Los dos trastornos tienen siglas muy similares en inglés: “BPD” para referirse al trastorno límite de la personalidad y “BD” para el trastorno bipolar pueden causar confusión, especialmente al realizar búsquedas en Internet.
  • La difusión pública de ambos trastornos es desigual: El trastorno bipolar se encuentra ampliamente descrito en medios de comunicación y en la cultura popular, así como en la publicidad de medicamentos. “Las grandes farmacéuticas fomentan los estabilizadores del estado de ánimo” —dice el Dr. Aguirre— pero nadie fomenta la terapia dialéctico-conductual”, que es el tratamiento más eficaz para el trastorno límite de la personalidad.
  • Ambas condiciones implican inestabilidad emocional: Las emociones extremas son características de ambos trastornos, pero “en el trastorno límite de la personalidad, los episodios de desregulación duran minutos u horas”, dice el Dr. Aguirre. “En el trastorno bipolar, los episodios duran semanas o más”. Los episodios del trastorno bipolar con frecuencia surgen sin que se presente un factor desencadenante externo. En el trastorno límite de la personalidad, las tormentas emocionales casi siempre son provocadas por algo externo —una discusión o un cambio de planes inesperado— y también las podría desencadenar algo interno, como tener un pensamiento autocrítico o haber percibido rechazo.
  • Las redes sociales añaden otra capa de confusión: Es común que adolescentes y jóvenes vean descripciones del trastorno límite de la personalidad y el trastorno bipolar en TikTok o Instagram antes de recibir información clínica fiable. “Pueden contribuir al empoderamiento —dice el Dr. Aguirre— pero también pueden difundir información errónea”.

Síntomas del trastorno bipolar

El trastorno bipolar es un trastorno del estado de ánimo de origen biológico que se caracteriza por períodos alternantes de depresión y manía o hipomanía. Estos cambios implican alteraciones en el sueño, la energía y el comportamiento que son difíciles de controlar en el caso de adolescentes.

Los síntomas de la manía o la hipomanía incluyen:

  • Estado de ánimo elevado o irritable
  • Aumento de la energía
  • Disminución de la necesidad de dormir
  • Pensamientos acelerados
  • Habla rápida o presionada
  • Comportamiento arriesgado

Los síntomas de la depresión incluyen:

  • Tristeza o desesperanza persistentes
  • Baja energía
  • Cambios en el sueño o el apetito
  • Pérdida de interés en las actividades
  • Dificultad para concentrarse

Lo que distingue al trastorno bipolar es su naturaleza episódica. Entre un episodio y otro, es frecuente que las personas adolescentes regresen a un estado más estable. El Dr. Aguirre afirma que esta condición suele aparecer más tarde en la adolescencia que el trastorno límite de la personalidad. “Suelo observar el primer episodio de crisis en la adolescencia tardía o en la edad adulta temprana”, afirma. Y aunque el estrés puede influir, “suele haber una mayor carga genética” en el trastorno bipolar en comparación con el trastorno límite de la personalidad.

Síntomas del trastorno límite de la personalidad

El trastorno límite de la personalidad es una condición en la que las emociones abrumadoras crean inestabilidad en las relaciones y el sentido de identidad de una persona. Las y los adolescentes con trastorno límite de la personalidad con frecuencia sienten emociones intensas y les cuesta volver a la normalidad una vez que se alteran. Esto puede conducir a sentimientos profundamente negativos, como el odio hacia sí mismo y tendencias suicidas.

Las características principales del trastorno límite de la personalidad incluyen:

  • Cambios de humor intensos y rápidos
  • Miedo al abandono
  • Relaciones inestables o caóticas
  • Impulsividad, incluida la autolesión
  • Vacío crónico
  • Dificultad con la identidad o la autoimagen

Es común que las personas adolescentes con trastorno límite de la personalidad hayan experimentado trauma o abandono, aunque también se puede desarrollar cuando un niño o una niña muy sensible considera que la crianza normal que recibió no es válida. “Es más probable encontrar trauma o invalidación en la primera infancia en las personas con trastorno límite de la personalidad”, afirma. “En el trastorno bipolar, es menos probable observar ese historial”. A diferencia del trastorno bipolar, los síntomas del trastorno límite de la personalidad no aparecen en episodios. Forman parte de un patrón emocional, interpersonal y de comportamiento de larga duración.

El papel del temperamento y la invalidación

El temperamento altamente reactivo es la base del trastorno límite de la personalidad. “Nunca he conocido a una persona con trastorno límite de la personalidad que no sea una persona altamente reactiva”, afirma el Dr. Aguirre. Las personas reactivas reaccionan intensamente a las experiencias emocionales y, una vez que se alteran, tardan más en recuperarse. Muchas veces crecen en entornos en los que su reactividad se malinterpreta o se descarta, lo que conduce a un sentimiento de invalidación o falta de valor.

Padres y madres suelen notar que sus hijos reaccionan a las cosas con más intensidad que sus hermanos o compañeros de escuela. En muchos casos también es lo que recuerdan de la primera infancia de sus hijos. “Con frecuencia me dicen que desde que nacieron ya traían ese temperamento intenso”, afirma el Dr. Aguirre.

Cómo difieren los patrones de inicio y de la primera etapa

El trastorno límite de la personalidad con frecuencia aparece poco después de la pubertad, cuando aumentan la intensidad emocional y las presiones sociales. “Algo sucede alrededor de la pubertad”, dice el Dr. Aguirre. “Se empiezan a observar comportamientos impulsivos y peligrosos —conducir rápido, gastar dinero, tener encuentros sexuales— que niños más pequeños no mostrarían”.

El trastorno bipolar tiende a desarrollarse más tarde, al final de la adolescencia o en la edad adulta temprana. Las primeras señales, como la irritabilidad, el sueño irregular o una energía inusual, pueden acabar convirtiéndose en episodios más largos y claramente definidos.

Una persona en los primeros años de la adolescencia, que muestra cambios emocionales repentinos en respuesta a un conflicto, tiene una tendencia mayor a mostrar rasgos del trastorno límite de la personalidad. Una persona en los últimos años de la adolescencia, que pasa por períodos prolongados con un estado de ánimo elevado o depresivo, especialmente con alteraciones en el sueño o el nivel de energía, podría estar desarrollando un trastorno bipolar.

En qué difieren la conducta de riesgo en el trastorno bipolar y el trastorno límite de la personalidad

Ambos trastornos pueden implicar un comportamiento impulsivo o arriesgado, por lo que es común que a madres y padres les cueste distinguirlos. Pero las motivaciones que hay detrás del comportamiento son diferentes. “Con frecuencia, este tipo de síntomas se utilizan en el trastorno límite de la personalidad para regular cómo se sienten”, afirma el Dr. Aguirre. “Una adolescente puede pensar: ‘No me siento atractiva ni digna de ser amada, así que me voy a acostar con quien sea para cambiar ese sentimiento’”. En la manía, sin embargo, la conducta de riesgo se deriva del estado de ánimo elevado y el sentimiento de grandiosidad. “No es para cambiar nada”, dice. “Es porque ya de por sí se sienten muy bien”. Comprender el propósito detrás del comportamiento ayuda a los profesionales clínicos a distinguir ambos trastornos.

Un diagnóstico equivocado y su impacto

El diagnóstico equivocado es común (en inglés), en especial cuando en el caso de adolescentes que tienen trastorno límite de la personalidad pero que se les dice que tiene trastorno bipolar. “Llegan a nosotros tomando muchos medicamentos”, dice el Dr. Aguirre. “Dicen: “Estos medicamentos no me están ayudando”. Y con frecuencia se sienten peor porque los efectos secundarios, como el aumento de peso, se suman a su inestable sentido de identidad”.

Muchas veces sucede que al enterarse de la DBT, buscan qué es y ven que es un tratamiento para el trastorno límite de la personalidad. “Luego buscan el trastorno límite de la personalidad y dicen: ‘En realidad, esto tiene más sentido para mí que el trastorno bipolar’”, dice. El diagnóstico equivocado inverso es poco frecuente. “Quizás lo veo una vez al año”.

Hay veces en que ambos trastornos se presentan de forma conjunta. “Sin duda, puede haber comorbilidad”, dice el Dr. Aguirre. Y las condiciones coexistentes, como la ansiedad, el TDAH, el TEPT, la depresión y los antecedentes de trauma, pueden complicar el cuadro y el diagnóstico, ya que todas ellas influyen en la forma en que se manifiestan los síntomas. Al Dr. Aguirre le preocupa que se diagnostique demasiado rápido durante la adolescencia. Muchas de las personas que dicen estar “deprimidas” pueden estar en realidad abrumadas por preocupaciones existenciales, como los acontecimientos mundiales, el cambio climático o el futuro. Para realizar un diagnóstico preciso es necesario comprender cómo afecta cada síntoma la vida del paciente, en lugar de tratarlos como si fueran intercambiables.

Riesgo de suicidio en el trastorno límite de la personalidad y el trastorno bipolar

Tanto el trastorno límite de la personalidad como el trastorno bipolar conllevan un riesgo elevado de suicidio, pero los patrones son diferentes. “En el trastorno límite de la personalidad, la tendencia suicida puede parecer que siempre está presente en segundo plano”, afirma el Dr. Aguirre. “En el trastorno bipolar, tiende a aumentar durante los episodios depresivos. La clave es comprender el patrón para poder proporcionar el apoyo adecuado”.

Tratamiento del trastorno bipolar versus tratamiento del trastorno límite de la personalidad

El trastorno bipolar se trata normalmente con una combinación de terapia y medicación. La terapia, como la terapia cognitivo-conductual (TCC), o las terapias centradas en la familia para el trastorno bipolar ayudan a los adolescentes a aprender a reconocer las primeras señales de alerta y a mantener rutinas que favorecen la estabilidad. La medicación (estabilizadores del estado de ánimo o antipsicóticos atípicos) ayuda a manejar los episodios.

Para el trastorno límite de la personalidad, el tratamiento más eficaz es la terapia dialéctico-conductual o DBT, que enseña habilidades en:

  • Regulación de las emociones
  • Tolerancia al estrés
  • Atención plena
  • Eficacia interpersonal

La medicación puede ayudar con las condiciones coexistentes, pero no es el tratamiento principal para el trastorno límite de la personalidad. Con el apoyo adecuado, las y los adolescentes con este trastorno suelen progresar significativamente y llegar a construir vidas sanas y estables.

Qué pueden hacer los padres

Cuando un adolescente dice algo como “soy horrible” o “no le gusto a nadie”, el instinto de los padres es ofrecerle consuelo. Pero el consuelo por sí solo rara vez ayuda. El Dr. Aguirre anima a los padres a mantener un enfoque de curiosidad. “En lugar de decir ‘eso no es cierto’, pregunta de dónde viene ese pensamiento”, dice. “Explora lo que ha pasado. Intenta comprender la historia que hay detrás de la emoción”. Cuando las personas se sienten escuchadas, en lugar de corregidas, están más dispuestas a abrirse y aceptar ayuda.

Como madre o padre también puedes prestar atención a los patrones. Cualquier adolescente que experimente un sube y baja de emociones repentino, por lo general en respuesta a un conflicto, podría estar mostrando señales del trastorno límite de la personalidad. Cualquier adolescente que tenga períodos prolongados de estado de ánimo elevado o depresivo, especialmente con cambios en el sueño o la energía, se podría estar enfrentando al trastorno bipolar. El apoyo temprano y compasivo puede marcar una diferencia significativa, independientemente del diagnóstico.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre el trastorno límite de la personalidad y el trastorno bipolar?

El trastorno bipolar es un trastorno del estado de ánimo, lo que significa que implica cambios en el estado de ánimo, la energía y el comportamiento que se manifiestan en episodios separados, cada uno de los cuales pueden durar semanas o meses. El trastorno límite de la personalidad es como su nombre lo indica un trastorno de la personalidad, que se refiere a un patrón a largo plazo de volatilidad emocional e interpersonal, en el que se pueden producir cambios drásticos de humor en cuestión de horas.

¿Se puede confundir el trastorno límite de la personalidad con el trastorno bipolar?

El trastorno límite de la personalidad y el trastorno bipolar con frecuencia se confunden, ya que ambos implican cambios drásticos en el estado de ánimo, emociones intensas y un comportamiento arriesgado e impulsivo. Dado que el trastorno bipolar es más conocido, no es raro que los niños con trastorno límite de la personalidad reciban el diagnóstico equivocado de trastorno bipolar.

¿Se puede tener trastorno límite de la personalidad y trastorno bipolar a la vez?

Sí, es posible que te diagnostiquen tanto trastorno limite de la personalidad como trastorno bipolar, pero es más común tener uno u otro. El diagnóstico requiere observar cuidadosamente los patrones de inestabilidad emocional a lo largo del tiempo para distinguir entre estos dos trastornos. Si un paciente tiene ambos, se le trataría con medicación para el trastorno bipolar y con la terapia dialéctico-conductual o DBT para el trastorno límite de la personalidad.

¿Qué tratamientos funcionan para el trastorno límite de la personalidad y el trastorno bipolar?

Los tratamientos son muy diferentes para el trastorno límite de la personalidad y el trastorno bipolar. El trastorno bipolar se trata normalmente con una combinación de terapia y medicación, por lo general un estabilizador del estado de ánimo o un antipsicótico atípico. Para el trastorno límite de la personalidad, el tratamiento más eficaz es la terapia dialéctico-conductual o DBT, que enseña habilidades como la regulación de las emociones y la tolerancia al estrés. La medicación no suele incluirse en el tratamiento.

Última revisión o actualización: 13 de febrero de 2026.

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