Trastorno de adaptación: Tratamiento

El trastorno de adaptación es tratado principalmente con psicoterapia, aunque en algunos casos también se prescriben medicamentos para aliviar los síntomas.  

Psicoterapéutica: La terapia hablada es extremadamente efectiva en el tratamiento del trastorno de adaptación. Un terapeuta podría alentar al paciente a expresar sus emociones en un ambiente de apoyo y de manera constructiva, o sugerir que una reacción típica al estrés se le ha ido de las manos, pero que tiene el poder de controlarla. Otro objetivo de la terapia es enseñar formas más saludables para lidiar con situaciones estresantes futuras. Debido a que los trastornos de adaptación a menudo afectan a toda la familia, algunas sesiones pueden incluir la presencia de los padres o de otros cuidadores. Las terapias de grupo también pueden ser de mucha ayuda. Unas cuantas sesiones por lo general son suficientes para el tratamiento, aunque en ocasiones podrían llevar meses.  

Farmacológica:  Un doctor puede prescribir dosis bajas de medicamentos ansiolíticos o incluso neurolépticos para ayudar con los problemas de ansiedad y comportamiento. También podrían prescribirse antidepresivos para tratar la depresión o pensamientos suicidas. En la mayoría de los casos el tratamiento farmacológico es corto.