Trastornos de excoriación: Tratamiento

El tratamiento para la excoriación puede incluir psicoterapia y medicamentos. En particular, la terapia cognitivo-conductual o TCC (CBT, por sus siglas en inglés) puede ayudar al niño a estar más consciente de que se está rascando la piel, y a comenzar a reconocer las emociones y los estados mentales que probablemente lo desencadenan.

Con el tiempo, y con la ayuda de un profesional, el hábito de rascarse la piel puede revertirse. La medicación no suele ser la primera opción para tratar la excoriación, aunque se pueden recetar antidepresivos como los ISRS mientras el niño participa en la terapia cognitivo-conductual.

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