El papel de la familia en el apoyo a su hijo

El rol de la familia en el apoyo a un adolescente con trastornos concurrentes es vital. Esto incluye todo, desde reconocer que existe un problema, hasta motivar al joven para que busque ayuda, navegar por el sistema de tratamiento para encontrar la mejor opción para su hijo y ayudarlo a mantener los avances en la recuperación. Puede ser un compromiso emocional, de tiempo y financiero significativo, pero las investigaciones demuestran que el involucramiento de la familia mejora los resultados. Las familias también pueden ayudar a garantizar que el diagnóstico sea preciso.

Además de los mecanismos para obtener el tratamiento y proporcionar información al equipo de tratamiento, también pueden ayudar de otras maneras:

Cómo fomentar la participación en el tratamiento

Anime a su hijo a que asista a las citas y participe en todos los aspectos de su plan de tratamiento. Esto puede incluir la terapia individual, de grupo y la familiar, los medicamentos y el desarrollo de competencias para el trabajo y la vida. Si un asistente social está trabajando con su hijo, manténgase en sintonía y proporcione información sobre los progresos realizados, así como sobre los contratiempos. Es posible que sea necesario mantener un calendario de citas y asegurarse de que haya transporte disponible si es necesario.

Algunos padres utilizan el refuerzo positivo para mejorar las posibilidades de que su hijo cumpla con el plan de tratamiento. Escuchar que sus padres están orgullosos de ellos o recibir una carta de su casa mientras están en tratamiento residencial para mantenerlos motivados puede ser muy significativo para los jóvenes. Como padre, también puede ofrecer incentivos para participar en el tratamiento, como se mencionó anteriormente en la Sección Diez.

Cómo brindar apoyo y estímulo emocional

A menudo los adolescentes y los adultos jóvenes desean desesperadamente ser “normales”. No quieren tener que lidiar con el tratamiento. No quieren tomar ningún medicamento. Son hiperconscientes del estigma y es posible que, como consecuencia, minimicen uno o ambos trastornos. Escuchar las preocupaciones y ser empático puede ayudarles mucho a mantener el rumbo, además de simplemente hacerle saber a su hijo que usted se preocupa.

Algunos adolescentes y adultos jóvenes han estado en múltiples programas de tratamiento y pueden sentirse desmoralizados o que “nada funciona”. Usted también puede sentirse desesperado si su hijo necesita tratamiento una vez más. Puede ayudarles a ambos el reflexionar sobre cualquier aspecto del tratamiento anterior que haya sido útil (como, por ejemplo, haber aprendido sobre sus desafíos de salud mental, encontrar un terapeuta que le haya gustado, sentirse mejor incluso por un período corto de tiempo, aprender una nueva habilidad para sobrellevar la situación, conocer a alguien en el tratamiento con quien se pueda relacionar, etc.). Es útil pensar en cada episodio de tratamiento como una oportunidad para aprovechar lo que ya se ha aprendido.

Cómo participar en la educación familiar

Muchos programas ofrecen lo que se denomina grupo psicoeducativo para familias. Estos grupos se ofrecen para que las familias puedan aprender más acerca de los síntomas de salud mental, las señales de abuso de sustancias, las opciones de tratamiento, los medicamentos y las señales de advertencia de una recaída. También es un lugar donde las familias pueden procesar lo que ha sucedido desde la última sesión y obtener consejos sobre cómo responder de manera más efectiva si es necesario.

A menudo se ofrece un fin de semana familiar o un programa educativo de cuatro días en entornos de tratamiento domiciliario. También hay horarios designados para las visitas y, en algunos casos, tiempo fuera del campus.

Asistencia al asesoramiento individual y familiar

Participe en el asesoramiento individual y en el asesoramiento familiar que se le ofrezca, tanto con su hijo como sin él. Estas sesiones pueden ayudarle a abordar sus preocupaciones, mejorar las interacciones familiares y resolver problemas con el apoyo de un consejero en un entorno seguro. Los terapeutas capacitados pueden ayudarle a usted y a sus seres queridos a aprender a relacionarse con los demás y a responder eficazmente para construir una familia más fuerte.

Cómo ayudar con la administración de los medicamentos

Además de proporcionar información a los médicos a la hora de prescribir los medicamentos a su hijo, es posible que tenga que rellenar las recetas y darle la medicación, dependiendo de su edad. Puede ser útil llevar un cuaderno con el nombre del medicamento, la dosis prescrita y lo que se observa con respecto a los efectos secundarios y la reducción de los síntomas. Si se necesitan varios medicamentos, puede ser útil conseguir un pastillero semanal en la farmacia para organizar las píldoras en lugar de contarlas cada día.

No es raro que los jóvenes estén insatisfechos con sus medicamentos al principio. Esto puede significar que el medicamento que están tomando tiene efectos secundarios que no les gustan. También puede significar que las sustancias que estaban usando hicieron un mejor trabajo al tratar su ansiedad, aburrimiento u otras razones para su uso. En cualquier caso, puede ser útil discutir esto con el equipo de tratamiento para hacer ajustes si es necesario. A menudo las visitas a los psiquiatras son muy breves —a veces sólo 15 minutos— por lo que estar preparado para discutir cómo está funcionando la medicación es fundamental y puede aprovechar al máximo la sesión.

Promueva la abstinencia

El alcohol y otras drogas pueden empeorar los síntomas de salud mental e interactuar negativamente con los medicamentos. Mantenga todas las sustancias fuera de su casa, incluidos los productos domésticos que pueden utilizarse como sustitutos del alcohol (como los desinfectantes para manos o el extracto de vainilla), así como los productos que se pueden inhalar o aspirar (como los limpiadores de polvo para teclados). Si guarda alcohol o marihuana en su casa para su uso personal, manténgalo asegurado junto con cualquier medicamento que pueda ser mal utilizado.

Contribuya a establecer la estructura y el sentido cotidianos

Los trastornos concurrentes pueden perturbar el sentido de propósito de su hijo, haciendo que la estructura diaria caiga en picada, ya que el abuso de sustancias y los problemas de salud mental dominan la vida de su hijo. Volver a realizar actividades significativas es una de las piedras angulares de la recuperación y puede ayudar a motivar a su hijo a controlar su salud mental y proporcionarle razones para mantenerse sobrio. Es importante preguntar y fomentar la participación en la escuela, el trabajo, las actividades de voluntariado, los hobbies, los deportes y otras actividades interesantes.

Esperamos que el equipo de tratamiento los guíen a usted y a su hijo en la creación de un día estructurado y con un propósito, pero si no es así, trate de elaborar un plan junto con su hijo. Un planificador semanal puede ser útil para establecer un horario de cuándo levantarse, hacer las tareas, asistir a la escuela o al trabajo, participar en actividades recreativas, asistir a la terapia, etc. No se trata de sugerir que cada minuto de cada día debe estar escrito en un guión, sino que puede ayudar a establecer expectativas y a identificar las lagunas en el horario de su hijo que pueden llenarse con actividades significativas.

Promueva la asistencia a actividades de apoyo social saludables

Los grupos de apoyo pueden ser una gran manera de que su hijo conozca a otras personas que entienden por lo que está pasando. Los grupos también son una fuente potencial de recursos y referencias, junto con apoyos sociales para participar en actividades que promueven su bienestar. Fomente la asistencia a reuniones para el uso de sustancias como el programa de los 12 Pasos (por ejemplo, AA o NA) y el programa de recuperación SMART. Puede buscar grupos de apoyo de pares para la salud mental en los sitios web de las asociaciones, como la Anxiety and Depression Association of America (ADAA), la Depression and Bipolar Support Alliance (DBSA) o la National Eating Disorder Association (NEDA). Dual Recovery Anonymous es una comunidad de 12 pasos específicamente para personas con trastornos concurrentes. Muchas de estas organizaciones tienen reuniones a las que se puede asistir en línea o en persona y tienen más contenidos útiles en sus sitios web.

Es posible que su hijo acoja con agrado su participación en una reunión o que prefiera ir solo o con un amigo. Deje que su hijo tome la iniciativa en este tema, especialmente si prefiere asistir sin que usted esté presente. Su hijo puede agradecer la oportunidad de compartir con otras personas, pero puede ser reacio a decir algo delante de usted. Además, cada reunión es diferente, así que si a su hijo no le gusta una, anímelo a probar una diferente.

Una nota de precaución: Algunos participantes en las reuniones de los 12 pasos creen que los medicamentos son una muleta e innecesarios para la “verdadera recuperación”. Esta no es la posición oficial de estas organizaciones, con la excepción de Narcóticos Anónimos. NA ha tomado una posición que establece que cualquier persona que esté en tratamiento asistido por medicamentos (MAT, por sus siglas en inglés) para el trastorno por abuso de opiáceos no es abstinente. A pesar de la abrumadora evidencia de que el MAT puede salvar vidas, algunas reuniones de NA limitarán la participación de cualquiera que esté en un MAT. Si su hijo tiene un MAT, es posible que le convenga un grupo de apoyo diferente.

Usted también puede ayudar a su adolescente o adulto joven a encontrar y participar en actividades recreativas sobrias. Además de los grupos de apoyo, los centros de recuperación organizan salidas (como fútbol de bandera, carreras de 5K, cafeterías, películas, noche de juegos, clases de cocina, picnics, etc.) que pueden ser de interés para su hijo. Muchos chicos piensan que nunca más se divertirán si no consumen sustancias, por lo que ayudarles a aprender a hacerlo es una parte fundamental de la recuperación.

Únase a los grupos de apoyo para familias

Los grupos de apoyo para familias orientados a prevenir el abuso de sustancias de un ser querido incluyen Al-Anon, Nar-Anon, Familias Anónimas y SMART Recovery for Friends and Family. Además, la mayoría de las asociaciones de salud mental mencionadas anteriormente también ofrecen apoyo a las familias. AA y Al-Anon, así como NA y Nar-Anon, suelen organizar reuniones al mismo tiempo y en el mismo lugar. Si se presenta la oportunidad, vale la pena asistir y comparar notas después con una taza de café o compartiendo un helado.

Fomente el desarrollo de habilidades para afrontar el estrés

Ayude a su hijo a aprender a enfrentar el estrés de una manera saludable desarrollando habilidades para enfrentarlo. Los factores de estrés pueden ser importantes, como una pérdida inesperada, una mudanza, la asistencia a una nueva escuela o el inicio de un nuevo trabajo, o pueden ser menores, como las molestias o preocupaciones cotidianas. Las habilidades de afrontamiento pueden ayudar a su hijo a lidiar con estos problemas y con los síntomas de salud mental relacionados con la depresión, la ansiedad, los problemas de sueño y las alucinaciones, así como las ansias de consumir sustancias.

Ayude a su hijo a procesar las experiencias estresantes estando ahí como una caja de resonancia para escuchar. Puede ser útil hacer preguntas como “¿Qué crees que debes hacer en estas circunstancias?” o “¿Cómo crees que quieres manejar esta situación?” en lugar de precipitarse con las respuestas. Aunque puede ser tentador intentar resolver los problemas de su hijo, puede socavar su autoestima y su confianza en sí mismo. Recordarle a su hijo las estrategias de afrontamiento para controlar el estrés también puede ser útil, tales como respirar profundamente o aprender a meditar. El equipo de tratamiento de su hijo debería poder aconsejarle sobre cómo apoyar a su hijo en el desarrollo de habilidades saludables para sobrellevar la situación.

Comprométase con el autocuidado

Ayudar a alguien con trastornos concurrentes es más parecido a una maratón que a un sprint, por lo que el autocuidado es fundamental. Recuerde que si se desmorona, no podrá ayudar a su hijo. Lidiar con su propio estrés sin necesidad de consumir sustancias, comer comidas nutritivas, hacer ejercicio, tomar los medicamentos según lo prescrito, dormir con regularidad, asistir a las reuniones de los grupos de apoyo, etc., puede ayudarle a sentirse mejor mientras modela un estilo de vida saludable para su hijo. Realizar prácticas de conciencia plena (como yoga, ejercicios de respiración, meditación, tai chi o visualizaciones guiadas) también puede ser útil y puede hacerse con su hijo o en familia.

Conozca las señales de la recaída

No es raro que se produzcan recaídas, a pesar de la calidad del tratamiento y de los esfuerzos de su hijo y su familia. Es importante conocer los “signos vitales” de su hijo tanto para la salud mental como para los trastornos por abuso de sustancias, para evitar una recaída y para tratarla en caso de que ocurra.

Los síntomas de una recaída suelen ser diferentes para los trastornos de salud mental y de abuso de sustancias, por lo que puede ser necesario pensar cuidadosamente para identificar qué es lo que hay que observar. El equipo de tratamiento y su hijo pueden ser de gran ayuda para determinar cuáles son las primeras señales de advertencia y qué hacer en caso de detectarlas. Tener un plan de prevención de recaídas puede ayudar a acortar su duración, haciendo que su hijo vuelva a encaminarse hacia el bienestar.

La esperanza de que las cosas puedan mejorar es un poderoso motivador que puede fortalecer el deseo y la determinación de una persona de atender su salud y bienestar. Usted y otros miembros de la familia pueden desempeñar un papel fundamental para ayudar a su hijo o hija a sentirse esperanzado, a reconocer que el cambio es posible y que puede llevar una vida maravillosa y plena.