Guía para padres sobre el TDAH

Para los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad o TDAH (ADHD, por sus siglas en ingles) es inusualmente difícil concentrarse en las tareas, prestar atención, sentarse tranquilos y controlar el comportamiento impulsivo. Esta guía ofrece a los padres la información que necesitan para entender los comportamientos asociados con el trastorno y tomar decisiones efectivas para su hijo sobre los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento.

¿Qué es el TDAH?

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad o TDAH es una condición que hace que sea inusualmente difícil para los niños concentrarse, prestar atención, sentarse tranquilos, seguir indicaciones y controlar el comportamiento impulsivo.

A pesar de que todos los niños pequeños son a veces distraídos, inagotables e indiferentes a las instrucciones de los padres y maestros, los niños que tienen TDAH se comportan de esta manera con mucha más frecuencia que otros niños de su edad. Y su incapacidad para enfocarse o tranquilizarse apropiadamente a su edad, hace que les sea muy difícil hacer lo que se espera de ellos en la escuela. También puede llevar a conflictos en el hogar y complicar llevarse bien con niños de su edad.

Síntomas del TDAH

Los síntomas del TDAH están divididos en dos grupos: comportamientos inatentos y comportamientos hiperactivos e impulsivos.

Síntomas de inatención del TDAH:

  • Comete errores descuidados
  • Se distrae fácilmente
  • No parece estar escuchando cuando se le habla directamente
  • Tiene dificultad para seguir instrucciones
  • Tiene problemas con la organización
  • Evita o le disgusta realizar un esfuerzo continuo
  • Es olvidadizo, siempre pierde cosas

Síntomas de hiperactividad o síntomas impulsivos de TDAH:

  • Juguetea con cosas o se mueve de un lado al otro, tiene problemas para mantenerse en un solo lugar o esperar su turno
  • Corre y trepa en exceso
  • Tiene problemas para jugar tranquilamente
  • Tiene impaciencia extrema
  • Siempre parece estar “sobre la marcha” o “impulsado por un motor”
  • Habla o interrumpe excesivamente, responde abruptamente

Algunos niños exhiben sólo el primer grupo de síntomas y algunos exhiben sólo el último. Pero la mayoría de los niño que tienen un diagnóstico de TDAH presentan una combinación de ambos, lo cual puede hacer que sea muy difícil para ellos funcionar en la escuela y en otras actividades, y pueden crear mucho conflicto en el hogar.

¿Cuál es la diferencia entre el TDA y el TDAH?

El trastorno por déficit de atención o TDA es un término más antiguo para referirse al trastorno que ahora llamamos TDAH, o trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Fue llamado TDA hasta 1987, cuando la palabra “hiperactividad” fue agregada. Algunas personas todavía utilizan el término antiguo, TDA, meramente por costumbre o porque es un término más familiar que el TDAH. Algunos lo utilizan para referirse a los niños con TDAH que no son hiperactivos.

 

¿Puede un niño que no es hiperactivo tener TDAH?

Sí. Los niños que tienen problemas para concentrarse pero no son inusualmente inquietos o impulsivos tienen una forma de TDAH de tipo más inatento. Ellos tienden a ser diagnosticados más tarde porque tienen menos tendencia a presentar comportamientos disruptivos o problemáticos que llamen la atención de los maestros y los padres. Sin embargo, los niños que tienen síntomas de inatención pueden comenzar a tener dificultades a mediados de la primaria, cuando las clases se vuelven más difíciles para mantenerse al corriente.

¿Por qué los niños que tienen TDAH pueden concentrarse en algunas cosas? ¿Qué es la hiperconcentración del TDAH?

A pesar de que el TDAH es llamado un trastorno de déficit de atención, los expertos dicen que lo que está realmente trastornado es la capacidad del niño para controlar y dirigir a lo que le está prestando atención. Muchos niños con TDAH son perfectamente capaces de enfocarse intensamente en cosas que son muy emocionantes para ellos, pero no pueden mantener ese tipo de enfoque en las cosas que no dan una recompensa de inmediato, como el trabajo escolar o ponerse los zapatos o irse a dormir.

Esa concentración intensa, algunas veces llamada hiperconcentración, es también la razón por la cual los niños con TDAH a menudo se molestan cuando les piden que paren de hacer algo en lo que están involucrados, como una actividad favorita en la escuela o jugando un videojuego. Ellos tienen lo que los expertos llaman una incapacidad de “cambiar la atención”, lo cual puede causar muchos conflictos con los adultos.

Y hablando de videojuegos: debido a que los mismos son constantemente estimulantes y que dan una recompensa, los expertos dicen que pueden inducir un tipo de estado de trance en el niño que tiene problemas para regular su atención. En ese caso, es menos un asunto de hiperconcentración y más uno llamado “succión de pantalla”.

¿Qué es el funcionamiento ejecutivo?

Las funciones ejecutivas son habilidades de autoregulación que todos usamos para completar tareas, desde vestirnos hasta hacer las tareas escolares. Estas incluyen:

  • Planificar
  • Organizar el tiempo y los materiales
  • Tomar decisiones
  • Cambiar de una situación a otra
  • Controlar las emociones
  • Aprender de los errores pasados

La mayoría de los niños con TDAH tienen déficits en algunas funciones ejecutivas, aunque no todos los niños que tienen problemas con las funciones ejecutivas tienen TDAH.

¿El TDAH afecta a los niños fuera de la escuela?

Sí. Su falta de atención e impulsividad también afecta sus amistades, actividades extracurriculares y la vida familiar. Puede que tengan problemas para hacer y mantener amigos porque ellos interrumpen constantemente, y tienden a molestarse cuando no consiguen lo que quieren.

Es común que los niños con TDAH severo sean sacados de los grupos de juego porque no se puede contar con ellos para que se comporten bien. Los niños con TDAH pueden tener problemas para jugar en equipo porque se les dificulta enfocarse y seguir las reglas.

En la casa pueden estar en modo de enfrentamiento con los padres y hermanos porque no siguen las instrucciones, son impulsivos y se desmoronan cuando se les pide que cambien de una actividad que ellos disfrutan a otra, como la hora de la comida, las tareas de la escuela o la hora de ir a dormir.

Cuando los niños con TDAH llegan a la adolescencia, su impulsividad puede ser peligrosa, haciéndolos propensos a tener accidentes automovilísticos, a practicar sexo sin protección y a involucrarse en conductas de riesgo.

¿Por qué a menudo los niños con TDAH son desafiantes o demuestran comportamiento disruptivo?

Los arrebatos desafiantes y emocionales son muy comunes en los niños con TDAH, a pesar de que estos no son, en sí mismos, síntomas de TDAH.

Los niños que tienen TDAH tienden a volverse desafiantes cuando se espera que ellos hagan cosas que son difíciles para ellos, especialmente cuando eso significa dejar de hacer algo placentero, como jugar un videojuego. Así que las cosas como las tareas de la escuela, irse a dormir, vestirse e ir a cenar pueden convertirse campos de batalla.

Es difícil para ellos tolerar estas situaciones debido a un déficit inherente para prestar atención, tolerar situaciones aburridas, controlar sus impulsos, hacer una transición de una actividad divertida y controlar su nivel de actividad. Debido a que estas situaciones son realmente difíciles para ellos, los niños podrían tratar de evitarlas.

Lamentablemente, cuando se trata de la crianza de niños con TDAH, las estrategias de evitación que estos niños suelen utilizar son conductas disruptivas, berrinches, discusiones, desafiar y las luchas de poder.

¿El TDAH se quita al crecer?

Los síntomas de TDAH cambian conforme los niños van creciendo y se estima que aproximadamente un tercio de los niños que son diagnosticados con el trastorno de déficit de atención con hiperactividad ya no cumplen con el criterio para cuando llegan a la adultez temprana.

En general, la hiperactividad declina cuando los niños avanzan en la primaria, y la falta de atención se convierte en el principal problema para ellos, puesto que el trabajo escolar que se espera que ellos realicen se vuelve más demandante, y sus padres y maestros no están supervisando sus actividades tan de cerca.

En la adolescencia, la impulsividad también se vuelve una gran preocupación, debido a que ésta lleva a accidentes de auto, a practicar sexo no seguro y a otras conductas de riesgo.

Los niños que tienen más probabilidad de tener TDAH que continúa hasta la adultez son aquellos cuyos síntomas son muy severos en la infancia, y aquellos que también presentan algún otro trastorno psiquiátrico, como depresión o ansiedad.

Diagnóstico del TDAH

¿Cuándo se diagnostica el TDAH?

Debido a que los síntomas del TDAH también pueden ser el resultado de otros problemas, como ansiedad, depresión o trauma, el profesional que esté diagnosticando a su hijo debe descartar de manera cuidadosa otras posibles razones para su comportamiento.

Un niño debe recibir un diagnóstico de TDAH solamente si exhibe una variedad de comportamientos de inatención o impulsivos.

  • A un nivel que sea anormal para niños de su edad
  • Por un período extendido
  • En más de un ambiente, por ejemplo, tanto en casa como en la escuela.

Estos comportamientos también deben estar interfiriendo de manera significativa en el área académica o la interacción social.

¿Cómo se llega a un diagnóstico de TDAH?

Para realizar un diagnóstico acertado, el médico debe recolectar información de varias personas quienes hayan observado a su hijo, incluyendo a los padres, otros cuidadores y maestros.

Se les pedirá a los padres y maestros completar una escala de calificación, como SNAP, la Escala de Verificación del Comportamiento, o Escala de Connor’s, para capturar una evaluación acertada de la frecuencia de los síntomas por un período de tiempo. Un niño puede recibir una prueba llamada la Prueba de Desempeño Continuo, la cual califica su capacidad para completar una tarea repetitiva por un período de tiempo y puede proporcionar una panorámica más compleja sobre sus síntomas de TDAH.

Un niño no debe ser diagnosticado con TDAH basado solamente en el reporte hecho por el padre o maestro que indique que el niño es demasiado activo o distraído.

¿Quién puede diagnosticar el TDAH?

El TDAH puede ser diagnosticado por cualquier doctor o profesional en salud mental, incluyendo:

  • Pediatras
  • Psiquiatras
  • Psicólogos clínicos
  • Trabajadores sociales
  • Psicólogos escolares

Pero en la mayoría de los casos solo los médicos clínicos, como los psiquiatras, pueden prescribir medicamentos para tratarlo. (Algunos estados permiten que los psicólogos prescriban, y con frecuencia, las enfermeras certificadas que son asistentes de doctores también pueden prescribir medicación). La gran mayoría de los diagnósticos de TDAH son realizados por los pediatras, sin embargo, los padres deben estar conscientes de que muchos pediatras no tienen entrenamiento avanzado en trastornos psiquiátricos y un diagnóstico de TDAH no debe ser realizado en una visita rápida al consultorio, basado únicamente en un reporte de que el niño esté teniendo problemas para concentrarse en la escuela. La falta de atención puede ser causada por otras cosas y darle medicamento para el TDAH no tratará su problema si no tiene TDAH.

Tratamiento del TDAH con medicamentos

¿Cuál es el tratamiento más efectivo para el TDAH?

Las investigaciones muestran que un enfoque combinado de medicamento y terapia del comportamiento es el tratamiento más efectivo.

Para casos de TDAH que van de moderados a severos, la primera línea de tratamiento es usualmente el medicamento. Los medicamentos para el TDAH llamados psicoestimulantes, los cuales aumentan la cantidad de ciertos químicos en el cerebro, ayudan a los niños a enfocarse y a controlar la impulsividad e hiperactividad.

Las terapias del comportamiento ayudan a los niños a tomar las riendas de sus comportamientos impulsivos y a ser más organizados.

¿Cuáles son los tipos de medicamentos estimulantes para TDAH?

Si un niño tiene TDAH, los estudios muestran que hay más de un 80% de probabilidad de que responda a medicamentos estimulantes con una reducción significativa de los síntomas.

Hay dos tipos principales de medicamentos estimulantes:

  • Medicamentos con base en metilfenidato
    Ritalin, Methylin, Concerta, Metadate, Parche Daytrana.
  • Medicamentos con base en dextroanfetaminas
    Adderall, Vyvanse, Dexedrine.

De los niños que responden a los estimulantes, la mitad responde de la misma manera positiva a ambos grupos de medicamentos, y la otra mitad responderá mejor a una o la otra. Hay muchas fórmulas de liberación diferentes para los medicamentos estimulantes, lo que las hace efectivas por distintos períodos de tiempo.

  • Las fórmulas de liberación rápida 
    son efectivas durante 4 horas aproximadamente.
  • Las fórmulas de liberación prolongada 
    duran hasta 14 horas.

Dentro del grupo de liberación prolongada, los medicamentos varían en las dosis que liberan en la mañana y en la tarde. Algunas liberan 50% en la primera mitad del día y 50% en la segunda; otras liberan sólo 30% en la primera mitad y 70% en la segunda.

Encontrar la dosis correcta

Debido a que niños diferentes metabolizan los medicamentos de maneras diferentes, el objetivo es encontrar la fórmula que libera una dosis efectiva durante un período de tiempo deseable para su hijo. Obtener la dosis correcta para un niño en particular toma varias semanas de prueba. El médico normalmente aumenta la dosis gradualmente hasta que se vuelve efectiva. Si su hijo experimenta efectos secundarios no deseados, puede significar que la dosis es demasiado alta o que el medicamento no es el correcto para el niño.

Es importante notar que algunos niños responden de manera diferente a los dos tipos diferentes de estimulantes usados en estos medicamentos: el metilfenidato y la dextroanfetamina. Cambiar de uno al otro, o incluso a una fórmula de liberación distinta de la misma medicina básica, puede ayudar a reducir o eliminar los efectos secundarios.

Una vez que una dosis efectiva es establecida, su hijo debe ser supervisado de manera periódica para asegurar que todavía cumple con sus necesidades conforme va creciendo.

Efectos secundarios de los medicamentos estimulante

Los medicamentos estimulantes pueden ser muy efectivos para reducir los síntomas del TDAH, pero algunos niños experimentan efectos secundarios adversos. Estos incluyen:

  • Problemas de sueño
    Si el medicamento está interfiriendo con el sueño del niño es porque el medicamento continúa activo a la hora de dormir.
    Si él está tomando una fórmula de liberación rápida, puede significar que está tomando una segunda o tercera dosis muy tarde en el día. Si está tomando un medicamento que dura de 12 a 14 horas, puede ayudar probar uno que no actúe por tanto tiempo.
    Los problemas de sueño provocados por el medicamento mejoran con el tiempo, así que vale la pena darle al niño de cuatro a seis semanas para ver si se ajusta. Los problemas para dormir también pueden ser provocados porque los niños están demasiado estimulados a la hora de irse a dormir.
  • Problemas para comer
    Los medicamentos de liberación prolongada, cuyos puntos más altos son alrededor de las cuatro horas después de que se toman, provocan que algunos niños pierdan el apetito a la hora del almuerzo. Algunos niños pueden compensar esta falta de apetito al comer un buen desayuno antes de que el medicamento comience a hacer efecto, y comer bien al final del día cuando el medicamento está bajando su efecto, en la cena, y quizás otra vez antes de ir a dormir.
    Otra opción es cambiar a las tabletas de liberación inmediata, las cuales salen del sistema a la hora del almuerzo.
  • Problemas de crecimiento
    Algunos niños, particularmente los varones, crecen más lentamente cuando están tomando medicamentos estimulantes, especialmente en el primer año. Pero los estudios muestran que el segundo y tercer año ellos alcanzan el tamaño adecuado. Y los niños que toman recesos del medicamento en el fin de semana y las vacaciones de verano no muestran el crecimiento desacelerado.
  • Náuseas y dolores de cabeza
    Algunos niños, particularmente varones, crecen más despacio cuando están tomando medicación estimulante, especialmente durante el primer año. Pero los estudios muestran que para el segundo o tercer año, los niños se ponen al día. Y los niños que toman descansos durante los fines de semana y vacaciones de verano, no muestran señales de crecimiento lento.
  • Efecto rebote
    En algunos casos, el niño se vuelve irritable y agresivo después de que el efecto del medicamento pasa. Nosotros llamamos a esto “efecto rebote” y esto significa que el medicamento está saliendo del cuerpo muy rápidamente. Una manera de evitar el rebote, si esto es un problema, es agregar una dosis más pequeña media hora antes del momento en que usualmente sucede, para que la salida del medicamento sea más gradual. Algunas veces, el rebote puede ser una señal de que el médico todavía no ha logrado la dosis correcta o que se debe probar con un medicamento diferente.
    Finalmente, cuando un niño tiene un rebote, es importante considerar si puede estar pasando algo más, como cierta ansiedad subyacente o problemas de cambio de humor, que entre en juego cuando deja de tomar el medicamento del TDAH.
  • Tics
    Algunos niños que toman medicamentos estimulantes desarrollan tics. Cuando eso sucede, la primera cosa que el doctor podría tratar de hacer es probar un estimulante distinto, para ver si otro medicamento funcionará sin provocar tics. Si eso no funciona, el doctor puede probar un medicamento no estimulante, el cual tiene un efecto diferente en el cerebro.
  • Cambios de humor
    Cuando una dosis de estimulante es demasiado alta para un niño, este podría comenzar a lucir sedado, como un zombie, o lloroso e irritable. Si esto sucede, la dosis necesita ser reducida. Pero hay también un pequeño grupo de niños con TDAH que parecen tener muchos cambios de humor y/o estar tristes o irritables cuando toman medicamentos estimulantes, incluso con la mejor dosis posible. Esto por lo general pasa inmediatamente, tan pronto como comienzan a tomar el medicamento, y desaparece inmediatamente después de dejar de tomarlo. Si esto sucede, su doctor puede tratar de cambiar a un estimulante distinto o a un medicamento no estimulante.

¿Existen medicamentos no estimulantes para el TDAH?

Hay dos tipos de medicamentos que no son estimulantes que pueden ayudar a aliviar los síntomas del TDAH. Son útiles para niños que no responden a medicamentos estimulantes o quienes experimentan efectos secundarios adversos.

  • Atomoxetina (que se vende con el nombre Strattera) está en una clase de medicamentos llamados inhibidores de recaptación de noradrenalina.
    La noradrenalina es una sustancia natural en el cerebro que se necesita para controlar el comportamiento.
  • Clonidina (Catapres, Nexicon) y guanfacina (Tenex) son llamados agonistas alfa adrenérgico. Estos medicamentos fueron desarrollados para bajar la presión arterial, pero las dosis que se les dan a los niños con TDAH rara vez afectan la presión arterial.
    La clonidina y la guanfacina vienen en una versión de liberación de 24 horas (Kapvay e Intuniv), y son algunas veces usadas para tratar tics.

Finalmente, los ácidos grasos omega también pueden ser útiles para el TDAH, a pesar de que no son tan útiles como los estimulantes o estos otros medicamentos.

¿Deben los niños dejar de tomar los medicamentos para el TDAH durante los feriados y en el verano?

Debido a que los niños con TDAH no necesitan desempeñarse académicamente durante el verano o en días feriados largos, los padres algunas veces aprovechan la oportunidad para que sus hijos dejen de tomar los medicamentos dentro de su régimen, especialmente si están experimentando efectos secundarios. Otros padres evitan una interrupción por miedo a que los problemas de comportamiento de su hijo reboten.

Una razón para permanecer con el tratamiento durante todo el año es que el TDAH no sólo afecta el desempeño de un niño en la escuela. Durante el verano, los niños tienen que llevarse bien con familiares y amigos, y funcionar efectivamente en actividades de grupo como deportes y campamentos.

Sin embargo, si a usted le preocupa que tomar medicamentos estimulantes puede estar retrasando el crecimiento de su hijo, una pausa en el verano puede permitirle ponerse al día. Y si le preocupa que esté por debajo de su peso debido a un apetito suprimido, un verano sin medicamentos puede ayudarlo a subir algunas libras.

Tratamiento conductual para el TDAH

¿Cuáles son los tratamientos conductuales para TDAH?

Las terapias conductuales o del comportamiento no eliminan los síntomas centrales del TDAH, pero pueden ser muy útiles para enseñarles a los niños a manejarlos mejor. Por ejemplo, los niños que tienen problemas para terminar las cosas y mantenerse organizados pueden aprender técnicas para completar tareas, dar un seguimiento ordenado a las tareas escolar y realizarlas.

También existe un tipo de terapia conductual para el TDAH llamada entrenamiento para padres que puede ayudar a reducir los problemas de comportamiento que se derivan del TDAH en los niños.

La terapia de interacción de padre e hijo y otras formas de entrenamiento para padres les enseñan a los padres cómo trabajar con sus hijos para cultivar buenos comportamientos, al mismo tiempo que minimizan los comportamientos impulsivos y de inatención. Estimulados por un refuerzo más positivo, los niños que han estado fuera de control pueden aprender a controlar su comportamiento y a disfrutar relaciones más gratificantes con padres y maestros.

Conforme los niños crecen, con frecuencia comienzan a trabajar de manera más individual con los médicos para fortalecer sus habilidades organizacionales y desarrollar planes de comportamiento efectivo.

Cuando un niño es lo suficientemente mayor, la terapia cognitivo-conductual o TOC (CBT, por sus siglas en inglés) puede ayudar enseñándoles a controlar sus comportamientos al lograr un entendimiento sobre cómo sus pensamientos y sentimientos lo influencian.

Para saber más sobre la terapia cognitivo-conductual para niños con TDAH, haga clic aquí.

¿Qué podemos hacer para ayudar a los niños a fortalecer las funciones ejecutivas?

Para reforzar a los niños que tienen habilidades débiles en estas áreas, los especialistas de aprendizaje enseñan una mezcla de estrategias específicas y estilos de aprendizaje alternativos que complementan o mejoran las habilidades particulares de un niño.

Con los niños de primaria, los especialistas educacionales usualmente trabajan con los padres y los niños juntos para establecer rutinas y herramientas que usan para completar el trabajo de manera exitosa con conflicto mínimo. Por ejemplo:

  • Las listas pueden ser útiles para cualquier cosa, desde salir de la casa a tiempo en la mañana hasta hacer las tareas escolares después de la escuela, hasta la rutina para irse a dormir. Debido a que los pasos necesarios para completar una tarea con frecuencia no son obvios para los niños con TDAH, definirlos de manera clara y con anticipación, y publicarlos de manera prominente, hace que una tarea sea menos abrumadora y más fácil de lograr.
  • Asignar un límite de tiempo para cada paso, particularmente si es un proyecto grande, a largo plazo, ayuda a los niños a administrar su tiempo y evitar subestimar qué tanto tiempo tomará hacer algo.
  • Usar un planificador es esencial para los niños con TDAH quienes tienen dificultad para recordar las cosas, como las tareas de la escuela.
  • Crear un tablero de recompensas en el hogar, así como también en la escuela, puede ayudar a motivar a los niños que se distraen fácilmente y que tienen dificultad para adquirir habilidades nuevas.

Para más información sobre los adolescentes con TDAH, haga clic aquí.