Tratamiento del TDAH con medicamentos

¿Cuál es el tratamiento más efectivo para el TDAH?

Las investigaciones muestran que un enfoque combinado de medicamento y terapia del comportamiento es el tratamiento más efectivo.

Para casos de moderados a severos de TDAH la primera línea de tratamiento es usualmente medicamento. Los medicamentos llamados psicoestimulantes, los cuales aumentan la cantidad de ciertos químicos en el cerebro, ayudan a los niños a enfocarse y a controlar la impulsividad e hiperactividad.

Las terapias del comportamiento ayudan a los niños a tomar las riendas de sus comportamientos impulsivos y a ser más organizados.

¿Cuáles son los tipos de medicamentos estimulantes para TDAH?

Si un niño tiene TDAH, los estudios muestran que hay más de un 80% de probabilidad de que responda a medicamentos estimulantes con una significativa reducción de los síntomas.

Hay dos tipos principales de medicamentos estimulantes:

  • Medicamentos con base en metilfenidato

Como Ritalin, Methylin, Concerta, Metadate, Daytrana Patch.

  • Medicamentos con base en dextroanfetaminas

Como Adderall, Vyvanse, Dexedrine.

De los niños que responden a los estimulantes, la mitad responde de la misma manera positiva a ambos grupos de medicamentos, y la otra mitad responderá mejor a una o la otra. Hay muchas fórmulas de liberación diferentes para los medicamentos estimulantes, lo que las hace efectivas por distintos períodos de tiempo.

  • Las fórmulas de liberación inmediata

son efectivas durante 4 horas aproximadamente.

  • Las fórmulas de liberación extendida

duran hasta 14 horas.

Dentro del grupo de liberación extendida, los medicamentos varían en las dosis que entregan en la mañana y en la tarde. Algunas entregan 50 porciento en la primera mitad del día y 50 porciento en la segunda; otras entregan sólo 30 porciento en la primera mitad y 70 porciento en la segunda.

Encontrar la dosis correcta

Debido a que niños diferentes metabolizan los medicamentos de maneras diferentes, el objetivo es encontrar la fórmula que entrega una dosis efectiva durante un período de tiempo deseable para su hijo. Obtener la dosis correcta para un niño en particular se tarda varias semanas de prueba. El médico normalmente aumenta la dosis gradualmente hasta que se vuelve efectiva. Si su hijo experimenta efectos secundarios no deseados, puede significar que la dosis es demasiado alta, o que el medicamento no es el correcto para él/ella.

Es importante notar que algunos niños responden de manera diferente a los dos tipos diferentes de estimulantes usados en estos medicamentos: el metilfenidato y la dextroanfetamina. Cambiar de uno al otro, o incluso a una fórmula de liberación distinta de la misma medicina básica, puede ayudar a reducir o eliminar los efectos secundarios.

Una vez que una dosis efectiva es establecida, su hijo debe ser monitoreado de manera periódica para asegurar que todavía suple sus necesidades según crece, y para determinar si todavía se necesita el medicamento.

Efectos secundarios de los medicamentos estimulantes

Los medicamentos estimulantes pueden ser muy efectivos en reducir los síntomas de TDAH, pero algunos niños experimentan efectos secundarios adversos. Estos incluyen:

Problemas de sueño

Si el medicamento está interfiriendo con el sueño del niño es porque el medicamento continúa activo a la hora de dormir. Si él está tomando una fórmula de acción corta, puede significar que está tomando una segunda o tercera dosis muy tarde en el día. Si está tomando un medicamento que dura de 12 a 14 horas, puede ayudar probar uno que no actúe por tanto tiempo. Los problemas de sueño provocados por el medicamento mejoran con el tiempo, así que vale la pena darle al niño de cuatro a seis semanas para ver si se ajusta. Los problemas para dormir también pueden ser provocados porque los niños están  demasiado estimulados a la hora de irse a dormir.

Problemas para comer

Los medicamentos de liberación extendida, cuyos puntos más altos son alrededor de las cuatro horas después de que se toman, provocan que algunos niños pierdan el apetito a la hora del almuerzo. Algunos niños pueden compensar esta falta de apetito al comer un buen desayuno antes de que el medicamento comience a hacer efecto, y comer bien al final del día cuando el medicamento está bajando su efecto, en la cena, y quizás otra vez antes de ir a dormir. Otra opción es cambiar a las tabletas de liberación inmediata, las cuales salen del sistema para la hora del almuerzo.

Problemas de crecimiento

Algunos niños, particularmente los varones, crecen más lentamente cuando están tomando medicamentos estimulantes, especialmente en el primer año. Pero los estudios muestran que el segundo y tercer año ellos alcanzan el tamaño adecuado. Y los niños que toman recesos del medicamento en el fin de semana y las vacaciones de verano no muestran el crecimiento desacelerado.

Náuseas y dolores de cabeza

Estos problemas tienden a disiparse después de unas semanas de haber comenzado el medicamento, y pueden ser minimizados si se toman los medicamentos con la comida, y en algunos casos al cambiar la dosis o el calendario.

Rebote

En algunos casos, el niño se vuelve irritable y agresivo después de que el efecto del medicamento pasa. Nosotros llamamos a esto “rebote” y esto significa que el medicamento está saliendo del cuerpo muy rápidamente. Una manera de evitar el rebote, si es un problema, es agregar una dosis más pequeña media hora antes del momento en que esto usualmente sucede, para que la salida del medicamento sea más gradual. Algunas veces, el rebote puede ser una señal de que el médico todavía no ha logrado la dosis correcta o que se debe probar con un medicamento diferente. Finalmente, cuando un niño rebota, es importante considerar si puede estar pasando algo más, como alguna ansiedad subyacente o problema de cambio de humor, que entre en juego cuando deja de tomar el medicamento del TDAH.

Tics

Algunos niños que toman medicamentos estimulantes desarrollan tics. Cuando eso sucede, la primera cosa que el doctor podría tratar de hacer es probar un estimulante distinto, para ver si otro medicamento funcionará sin los tics. Si eso no funciona, el doctor puede probar un medicamento no estimulante, el cual afecta el cerebro de manera diferente.

Cambios de humor

Cuando una dosis de un estimulante es demasiado alta para un niño, este podría comenzar a lucir sedado, como un zombie, o lloroso e irritable. Si esto sucede la dosis necesita ser reducida. Pero hay también un pequeño grupo de los niños con TDAH que parecen tener muchos cambios de humor y/o estar tristes o irritables cuando toman medicamentos estimulantes, incluso con la mejor dosis posible.

Esto usualmente pasa inmediatamente, tan pronto como comienzan a tomar el medicamento, y desaparece inmediatamente cuando ellos dejan de tomarlo. Si esto sucede, su doctor puede tratar de cambiar a un estimulante distinto, o  a un medicamento no estimulante.

¿Existen medicamentos no estimulantes para el TDAH?

Hay dos tipos de medicamentos que no son estimulantes que pueden ayudar a aliviar los síntomas del TDAH. Son útiles para niños que no responden a medicamentos estimulantes o quienes experimentan efectos secundarios adversos a raíz de ellos.

Atomoxetina (que se vende con el nombre Strattera) está en una clase de medicamentos llamados inhibidores de recaptación de noradrenalina. La noradrenalina es una sustancia natural en el cerebro que se necesita para controlar el comportamiento.

Clonidina (Catapres, Nexicon) y guanfacina (Tenex) son llamados agonistas adrenérgico alfa. Estos medicamentos fueron desarrollados para bajar la presión arterial, pero las dosis que se les dan a los niños con TDAH rara vez afectan la presión arterial. La clonidina y la guanfacina vienen en una versión de liberación de 24 horas (Kapvay e Intuniv), y son algunas veces usadas para tratar tics.

Finalmente, los ácidos grasos omega también pueden ser útiles para el TDAH, a pesar de que no son tan útiles como los estimulantes o estos otros medicamentos.

¿Deben los niños dejar de tomar los medicamentos para el TDAH durante los feriados y en el verano?

Debido a que los niños con TDAH no necesitan desempeñarse académicamente durante el verano o los feriados largos, los padres algunas veces aprovechan la oportunidad para remover a los niños de su régimen de medicamento regular, especialmente si están experimentando efectos secundarios. Otros padres evitan una interrupción por miedo a que los problemas de comportamiento de su hijo reboten.

Una razón para permanecer con el tratamiento durante todo el año es que el TDAH no sólo afecta el desempeño de un niño en la escuela. Durante el verano, los niños como quiera tienen que llevarse bien con familiares y amigos, y funcionar efectivamente en actividades de grupo como deportes y campamentos.

Sin embargo, si a usted le preocupa que tomar medicamentos estimulantes puede estar retrasando el crecimiento de su hijo, una pausa en el verano puede permitirle ponerse al día. Y si le preocupa que esté por debajo de su peso debido a un apetito suprimido, un verano sin medicamentos puede ayudarle a subir algunas libras.