Este artículo fue publicado originalmente en el sitio web del Freedom Institute, un centro de tratamiento ambulatorio para el abuso de sustancias que ofrece talleres de prevención y asesoramiento para adolescentes, padres y profesores en las escuelas independientes de la ciudad de Nueva York.

Cada otoño, después de que los estudiantes regresan a la escuela secundaria y a la universidad, hay historias trágicas sobre las personas que mueren de intoxicación por alcohol. Estas tragedias a menudo podían evitarse si los adolescentes estuvieran mejor preparados para pedir ayuda.

Cuando hablamos con adolescentes en nuestros talleres de prevención que impartimos en las aulas, a menudo expresan su preocupación acerca de qué hacer en las fiestas cuando sus compañeros están muy intoxicados. Sin embargo, mientras expresan sus preocupaciones acerca de sus amigos, también expresan temores de que si llaman a los adultos para obtener ayuda, se meterán en problemas, o si llaman al 911 para una ambulancia, serán arrestados. Otra preocupación común es que el amigo intoxicado se enojará con ellos al día siguiente por “meterlos en problemas”.

Estos temores pueden ser abrumadores y dificultan que los adolescentes busquen ayuda en tiempos de crisis. Es vital que los adultos preocupados transmitan a los jóvenes un mensaje claro: El envenenamiento por alcohol es una emergencia médica seria que requiere atención médica inmediata. Si bien el consumo de alcohol por menores de edad no es tolerado, si ellos o alguien con quien están necesitando atención médica, deben llamar al 911 e involucrar a los adultos sin el temor al castigo.

Los adolescentes corren mayor riesgo de intoxicación por alcohol

El envenenamiento por alcohol es cuando la cantidad de alcohol en la sangre es tan alta que amenaza la respiración. Los adolescentes tienen un riesgo mucho mayor de intoxicación por alcohol que los adultos porque metabolizan el alcohol de manera menos eficiente. Los adolescentes se emborrachan más rápido y se quedan más ebrios con menos alcohol.

Beber alcohol (definido como 4-5 bebidas en una sola sesión) y jugar juegos de beber, ambos comunes entre los adolescentes, hacen que el contenido de alcohol en la sangre aumente a niveles peligrosos en un corto período de tiempo. El hígado no tiene tiempo para ponerse al día, lo que crea una acumulación de alcohol en el torrente sanguíneo. También es importante señalar que beber después del uso de cualquier tipo de medicamento prescrito o sustancia ilícita, puede aumentar los riesgos de intoxicación por alcohol.

Señales de alerta de intoxicación por alcohol

Todo el mundo debe ser consciente de las señales de advertencia que indican que alguien está sufriendo de intoxicación por alcohol. El primer síntoma de intoxicación por alcohol es por lo general vómitos. Este es el intento del cuerpo de protegerse a sí mismo al impedir que el alcohol que permanece en el estómago sea absorbido por el torrente sanguíneo. Otras señales son las siguientes:

  • Ser incapaz de ponerse de pie o permanecer de pie sin ayuda.
  • No responder si le hablan o gritan.
  • Piel húmeda o fresca, o de color azulado a piel violácea que aparece muy enrojecida.
  • No responde a ningún contacto físico, es decir, sacudirlo, empujarlo, pellizcarlo.
  • Se desmayó, sobre todo si no responde a ningún intento de despertar.
  • Vomitar mientras se desmaya y no despertar es una alerta roja adicional.
  • Respiración irregular lenta, pulso irregular o una frecuencia de pulso inferior a 40 latidos por minuto.

Hacemos hincapié en los adolescentes que estos síntomas no deben tomarse a la ligera. La única solución al envenenamiento por alcohol es llamar al 911 y permanecer con la persona en necesidad hasta que llegue la ambulancia. Además, los adolescentes no deben esperar a que alguien se desmaye y no responda, podría ser demasiado tarde.

Repercusiones legales

Los adolescentes a menudo preguntan si habrá alguna repercusión legal si llaman al 911. En nuestra experiencia, nunca ha habido un caso de arresto por consumo de alcohol bajo estas circunstancias. También señalamos que en una emergencia médica, salvar la vida de alguien supera cualquier acción legal que se pueda tomar, y que cualquier posible consecuencia legal podría ser mucho peor si la intoxicación por alcohol finalmente resultó en la muerte.

A menudo la siguiente preocupación es, “Pero ¿qué pasa con mis padres? ¡Me meteré en tantos problemas! “Aquí es donde la participación de los padres en la prevención es tan importante. Como consejeros del Freedom Institute, alentamos a los padres a comunicarse con sus hijos, especialmente cuando entran en la escuela intermedia y secundaria acerca de sus expectativas con respecto al consumo de alcohol y drogas y también sobre sus expectativas en cuanto a pedir ayuda.

Comparta sus expectativas

Por ejemplo: “Espero que no bebas. Pero, siempre quiero que me llames si estás en una situación de riesgo. Si estás en circunstancias que involucran alcohol y alguien necesita ayuda, debe llamar al 911, yo o cualquier otro adulto de confianza. Preferiría que pidieras ayuda que preocuparte de ser castigado por mí. De hecho, puede haber una consecuencia si personalmente has hecho algunas elecciones poco saludables, pero mi primera preocupación es tu seguridad. Al final, mi respuesta a la situación será mucho más difícil si no pides ayuda cuando se necesita”.

También recomendamos que los padres revisen las señales de alerta de intoxicación por alcohol con sus hijos adolescentes.

Una y otra vez, los adolescentes han compartido con los consejeros del Programa de Escuelas Independientes sus luchas para actuar responsablemente en tiempos de crisis. Como adultos preocupados, es imprescindible enviar a nuestros adolescentes un mensaje claro que promueva un comportamiento saludable, los prepara para responder adecuadamente en una situación peligrosa, y al mismo tiempo transmite apoyo.