Consejos sobre cómo ayudar a los niños pequeños a aprovechar al máximo la educación remota.
in EnglishDurante la crisis del coronavirus, los padres se han tenido que ver obligados a manejar la educación de los niños pequeños. La manera cómo lucirá esto dependerá de la edad de su hijo y de su perfil de aprendizaje individual. Aún así, hay algunas pautas y principios que pueden ser útiles para cualquier padre o madre que esté apoyando el aprendizaje en el hogar al enseñar a estudiantes desde kínder hasta segundo grado (K-2).
Los niños a esta edad son notablemente hábiles para aprender. Muchos niños aprenden muy bien con indicaciones verbales que también incluye estímulos visuales. En términos generales, desarrollar habilidades académicas durante estos grados implica lo siguiente:
Los niños de esta edad están preparados para estudiar hechos y aprender procesos en los que pueden confiar como herramientas para resolver problemas. También tienden a sentirse emocionados por su progreso, incluso cuando avanza lenta y constantemente. Los niños en los grados K-2 están en sintonía con el entorno social y aprenden tanto a través de sus compañeros como de sus maestros.
Por supuesto, todos los niños son diferentes. Los niños con dislexia, trastornos del lenguaje y condiciones de atención, por ejemplo, pueden necesitar un enfoque más especializado para el aprendizaje. Algunos niños también tienen dificultad para quedarse quietos mientras aprenden, y aprenden mejor con actividades cinestésicas: pararse en la mesa o caminar por la habitación mientras escucha o habla sobre una idea. A medida que su hijo experimente con el aprendizaje remoto, tome nota sobre las preferencias de aprendizaje y las técnicas exclusivas de su hijo que lo ayudan a concentrarse.
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Para la mayoría de los niños, los padres deben estar más involucrados durante este tiempo que durante los grados posteriores. Cuando decida qué es lo que funciona mejor para usted y su familia, considere los siguientes consejos:
No existe una respuesta correcta: en muchos casos, lo que usted y su familia puedan manejar de manera realista será suficiente para satisfacer las necesidades de su hijo. Dicho esto, este grupo de edad puede beneficiarse de una estructura que se asemeje aproximadamente a la del aula, donde se presta atención diaria a los conocimientos básicos de lectura, escritura, comprensión auditiva y habilidades matemáticas.
Es importante tener una estructura para el día en casa, incluso si se trata de una lista de actividades de las que el niño puede seleccionar. Idealmente, cada actividad debería durar unos 15-25 minutos. Si se entera de que su hijo no puede permanecer durante 15 minutos, reconozca eso y trabaje por períodos de tiempo más cortos, o permítales que trabajen durante más tiempo si pueden y quieren hacerlo. Pruebe el trabajo académico sentado, pero realice algunas tareas académicas más físicas, como hacer saltos de tijera mientras responde datos matemáticos básicos, una búsqueda del tesoro para tarjetas con palabras cortas que riman y derribar bolos que tienen notitas con palabras de uso frecuente sobre ellos como ejercicio de lectura.
Pruebe el trabajo académico sentado, pero incluya algunas tareas académicas que sean más físicas, como saltos de tijera con datos matemáticos o tener una búsqueda del tesoro para palabras que riman.
Un día escolar simulado en casa, que incluya un período para leer, decodificar, escribir, actividades de matemáticas y comprensión de lectura, podría lucir más o menos así:
Hemos descubierto que el período aproximado de 9:30 a. m. a 2 p. m. es aproximadamente el tiempo que muchos estudiantes pueden manejar, pero algunos niños pueden necesitar un día más corto.
Los descansos pueden incluir actividades que pueden recordar a los niños las estructuras de la escuela, como ver un video de GoNoodle y cantar, jugar con hermanos o mascotas y ayudar a los padres en la casa. Estos deben ser breves y no demasiado molestos.
Nuestra guía de recursos descargable proporciona muchos sitios específicos donde puede encontrar material académico y extracurricular para niños, desglosado por grupo de edad.
Si sus hijos se quejan de hacer el trabajo escolar en casa, ¡ellos no están solos! En este momento, quejarse o resistirse al trabajo no necesariamente indica desobediencia o desafío. Es posible que necesitemos ser más tolerantes con nuestros hijos que están diciendo: “¡Esto es aburrido!” o “¡No quiero hacer esto ahora!” Puede que tengan razón acerca de que el trabajo es aburrido para ellos: gran parte de lo que los niños están aprendiendo a esta edad requiere práctica repetida. O puede ser demasiado desafiante, porque es bastante difícil lograr el nivel correcto de dificultad para cada estudiante.
Recuerde que al quejarse, los niños pueden estar expresando las frustraciones que todos tenemos sobre los desafíos de esta época. Para ayudarlos a procesar sus sentimientos y volver a la normalidad, usted puede:
Concéntrese en lo positivo. Incluso si su hijo se queja, puede concentrar su atención en lo que está haciendo bien. Señalar el compromiso en sus esfuerzos y cuánto los aprecia puede ayudar a su hijo a volverse a enfocar en el trabajo en cuestión.
A pesar de la importancia en la participación de los padres, también queremos apoyar la adquisición independiente de habilidades de los niños y su capacidad de ser aprendices activos.
Para construir independencia, dé a su hijo la oportunidad de practicar trabajar sin su atención. Calcule cuánto tiempo puede trabajar de forma independiente y diga, por ejemplo, “Quiero que hagas X, y luego volveré a revisar en 10 minutos para ver cómo te fue”. Cuando hayan tenido éxito, hágales saber eso y elógielos.
Cuando no hayan tenido éxito, chequee brevemente para decir: “¡Estás a punto de terminar! Regreso en un minuto. O intente hacer preguntas específicas: “¿Tuviste alguna dificultad con la que quieres mi ayuda?” o “¿Qué se interpuso para que no lograras terminar?” Es mejor evitar preguntas generales como “¿Cómo te va, cariño?” porque invitan conversaciones que distraen y que probablemente no estarán directamente relacionadas con el trabajo.
¿Cuándo debería intervenir y ayudar? Si su hijo realmente está pidiendo su apoyo, siéntese y bríndele orientación. Sin embargo, si le pide que se involucre en distracciones cuando le pide que trabaje, entonces puede cómodamente retirarle la atención. Una vez que reanuden su participación productiva, devuelva su atención.
Con el tiempo, la mayoría de los estudiantes de esta edad podrán manejar gradualmente períodos más largos de trabajo de forma independiente.
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