Cuando se es madre o padre, el cuidado personal (autocuidado) suele quedar abandonado al final de la lista. Pero cuidar de uno mismo no es un lujo. Es esencial. Y durante estos momentos difíciles, cuando los niños están en casa y el estrés está en un nivel alto, es más importante que nunca. Estos son cinco consejos de nuestros médicos que pueden ayudar.

Busque tiempo para usted

En este momento, gran parte del tiempo personal que formaba parte de las rutinas diarias (viajes diarios al trabajo, pasar tiempo solo en casa, ir a la tienda, tiempo para socializar con los amigos) no está disponible para las personas que tienen niños en casa. Sin ese tiempo, tenemos que forzarnos para crear espacio para recargar y descomprimir. Esto podría ser algo como tomar una ducha o un baño, salir a caminar en el vecindario solo (o con su perro) o designar un momento para leer o simplemente relajarse después de que los niños se hayan acostado.

Lea más artículos sobre la crisis del coronavirus aquí.

Priorizar opciones saludables

El estrés adicional y la falta de estructura que todos estamos experimentando en este momento pueden facilitar que lleguemos a caer en hábitos que se sienten bien en el momento, pero que pueden ser perjudiciales a largo plazo. “Asegúrese de comer adecuadamente, trate de dormir lo suficiente (¡pero no demasiado!) y cree una rutina que incluya actividad física”, recomienda Jill Emanuele, PhD, psicóloga clínica del Child Mind Institute. Esto no significa presionarse para ponerse en forma o no comer helado o ver varios episodios de sus programas favoritos. Significa ser considerado y ser consciente sobre cómo se está tratando a usted mismo y a su cuerpo.

Sea realista

“El perfeccionismo y el coronavirus no se mezclan”, dice David Anderson, PhD, psicólogo clínico del Child Mind Institute. “Es hora de ser extremadamente realistas, tanto en el trabajo como en la crianza”. Evite el agotamiento estableciendo expectativas realistas y siendo comprensivo con usted mismo si no puede cumplirlas. “Practique el perdón y la autocompasión”, dice el Dr. Anderson. Los padres deben recordar que estos son tiempos sin precedentes. “No hay libro de instrucciones para esta situación. Recuerde que está haciendo lo mejor que puede en un momento muy difícil. Tome un descanso y un respiro.

Establezca límites

La ansiedad está en ascenso en este momento. Con tanta preocupación e incertidumbre en el ambiente, puede ser fácil absorber los temores y preocupaciones de otras personas sin darse cuenta. Si tiene un amigo o familiar que tiene la costumbre de enviar noticias que muestran el peor de los casos o es propenso a enviar mensajes de texto que provocan ansiedad, practique un poco de distanciamiento emocional. Hágale saber que simpatiza pero que está tomando un descanso de las noticias preocupantes o simplemente presione el botón de No Molestar. Cuando las cosas estén más tranquilas, retome la conexión con esa persona.

Vuelva a conectarse con las cosas que disfruta

Piense proactivamente en las cosas que puede hacer con este tiempo forzado en el hogar. Vuelva a ponerse en contacto con pasatiempos o actividades que disfrute, pero que ya no tiene tiempo para hacerlas o tome la decisión de aprender una nueva habilidad. Tal vez hay un proyecto de tejido que siempre ha querido probar, pero ha estado demasiado ocupado para hacerlo. O ha tenido la intención de aprender a usar agujas. Tal vez le encantan los rompecabezas pero con las prisas entre el trabajo y el hogar y cuidar a los niños, han pasado años desde que tuvo tiempo para hacer uno. Si tienen niños pequeños puede que estas actividades solitarias no sean realistas, busque actividades que puedan disfrutar juntos, como hornear pan o crear arte.

Finalmente, recuerde, ser amable con usted mismo no solo lo ayudará a mantener la calma durante este momento difícil, sino que también lo ayudará a garantizar que tiene la energía que necesita para cuidar bien a su familia. Cuando uno se está quedando sin fuerzas, cuidar a los demás podría reducir los recursos ya agotados hasta el punto de ruptura. Pero cuando prioriza sus necesidades, está llenando el tanque, tanto emocional como físicamente, y eso significa que estará en condiciones de ofrecer comodidad y cuidado a los demás cuando más lo necesitan.

Lea más artículos sobre la crisis del coronavirus aquí.