Si usted se enfrenta a la decisión de darle a su hijo medicamentos para el TDAH, desearía saber cuáles son los posibles efectos a largo plazo que podrían afectar el desarrollo de su cuerpo y su cerebro.

A muchos padres les preocupan los efectos de los medicamentos para tratar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad o TDAH (ADHD, por sus siglas en inglés), porque, por lo general son estimulantes, y porque los niños a menudo los tienen que tomar por años.

Los medicamentos estimulantes son sustancias controladas, lo que significa que tienen un potencial de abuso, aunque los niveles de dosis que se prescriben para el TDAH no son considerados adictivos.

Hay mucha información contradictoria sobre los medicamentos estimulantes y el TDAH que se difunde en los medios de comunicación. Este artículo pretende clarificar los hechos y ayudarlo a tomar una decisión informada acerca de los riesgos y beneficios de los medicamentos para el TDAH.

Un diagnóstico preciso

Antes de considerar la medicación es importante estar seguro de que su hijo haya recibido un diagnóstico preciso de parte de un profesional capacitado y con experiencia en la salud mental de los niños y adolescentes. Y, si a su hijo le están prescribiendo medicamentos, asegúrese de que su médico tome el tiempo para determinar la mejor dosis con cuidado, y que haga un seguimiento frecuente con su hijo. Los diagnósticos meticulosos y el tratamiento cuidadoso son muy importantes para que su hijo tenga una experiencia positiva.

Información básica sobre los estimulantes

Es importante saber que los medicamentos estimulantes prescritos para el TDAH son de acción rápida. Lo que quiere decir que no permanecen en el cuerpo por un periodo extendido. Ya sea que su hijo los tome una o tres veces al día, los medicamentos básicamente salen de su sistema cuando se despierte la mañana siguiente.

Esto significa que los medicamentos dejan de tener efecto cuando se dejan de tomar. Cualquier efecto secundario posible, como la pérdida del apetito o las molestias para dormir, también pararían cuando su hijo deje de tomarlos.

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Los estudios sobre la efectividad

Los medicamentos estimulantes se han recetado para el TDAH durante más de 40 años, así que existen muchas investigaciones que demuestran que los medicamentos son eficaces y seguros para reducir los síntomas del TDAH cuando se toman. Existen varios estudios controlados sobre el TDAH que comparan los resultados de los niños que han seguido el tratamiento y los que no, o aquellos que han sido tratados con medicamentos y aquellos que reciben la terapia conductual.

La investigación más grande de los estudios controlados, cuyo nombre es el MTA (Estudio multimodal para el tratamiento del TDAH), trató a casi 600 niños en los años noventa por un periodo de 14 meses. El más largo trató a más de 100 niños por un periodo de 2 años. Ambos estudios hallaron que los niños, cuyos síntomas fueron tratados con medicamentos estimulantes, experimentaron una reducción significante de sus síntomas, y que este efecto fue aún más potente que el de los niños que fueron tratados con terapia conductual.

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Los estudios de efectividad a largo plazo

Hay varios estudios que siguen a niños con TDAH durante periodos de tiempo más largos, incluso hasta la edad adulta, pero los niños de estos estudios han sido tratados de manera sistemática o científicamente controlada, así que los resultados no son concluyentes.

No hay manera de saber qué tipo de tratamiento recibieron, y cuántos de ellos siguieron el régimen del tratamiento. Además, para algunos niños los síntomas disminuyen o desaparecen al pasar por la adolescencia. Aquellos que siguieron con la medicación por el periodo de tiempo más extendido son los mismos que tienen los síntomas más severos de TDAH, así que los resultados son parciales.

Algunos investigadores creen que los estudios de seguimiento en la investigación del MTA demuestran que la efectividad de los medicamentos disminuye y desaparece cuando se toma por más de dos años. Pero otros consideran que estos resultados son insignificantes, ya que los que estaban tomando los medicamentos no lo hacían de una manera controlada o bajo supervisión después de los primeros 14 meses, y que cuando estos niños llegaron a la adolescencia, muy pocos de ellos tomaban su medicación de manera consistente.

Los estudios sobre la seguridad a largo plazo

Varios estudios han seguido a niños con TDAH por periodos de tiempo más extendidos, y ninguno de ellos halló ningún efecto secundario negativo en los niños cuyos padres reportaron que estaban tomando sus medicamentos.

La Dra. Rachel Klein, PhD, profesora de psiquiatra en la escuela de medicina de la New York University, y un grupo de colegas, hicieron un estudio controlado durante 2 años en los años setenta, con más de 100 niños en edad escolar, y luego hicieron seguimientos constantes durante un periodo de 33 años. La mayoría de ellos ahora tienen 41 años, y los que tomaban medicamentos para el TDAH no demostraron ningún efecto negativo en términos de salud médica u otros funcionamientos, en comparación con los que no tomaban los medicamentos.

La Dra. Klein nota que no sabemos exactamente cuáles son los efectos secundarios de este medicamento en el cerebro a largo plazo, esto se debe a la gran dificultad para tratar a los pacientes en una manera científica y sistemática por un periodo de tiempo extendido, y también a la dificultad para medir los resultados. Pero, añade, que los padres deberían considerar y comparar lo que se desconoce del tratamiento a largo plazo contra los riesgos conocidos de no tratar el TDAH en los niños: una tasa alta de fracaso escolar, incremento en el conflicto con los padres y las autoridades y las conductas de riesgo.

También es el caso, añade el Dr. Ron Steingard, psiquiatra de niños y adolescentes del Child Mind Institute, que los doctores reporten algunos efectos secundarios poco usuales o problemas que sus pacientes encuentran y reportan a las compañías farmacéuticas en las “encuestas de post-marketing”. A lo largo de cuatro décadas, dice, ningún efecto significativo o llamativo se ha encontrado.

Este es el mismo proceso en el cual todos los medicamentos se vigilan después de la aprobación por la FDA (Administración de los Alimentos y Drogas). Dicho proceso lleva a un cambio de etiqueta o que los medicamentos se retiren del mercado si se encontrara un efecto negativo.

¿Los medicamentos para el TDAH retardan al crecimiento?

Hay evidencia que demuestra que los medicamentos para el TDAH, los cuales pueden inhibir el apetito de los niños, pueden tener un efecto en su desarrollo físico. Varios estudios en los últimos 10 años han demostrado que los niños que toman estos medicamentos durante un periodo menor a los 3 años son, en promedio, una pulgada más pequeños y seis libras menos pesados que los demás.

Pero en un nuevo estudio del año pasado investigó este fenómeno por un periodo de diez años y no encontró ninguna diferencia de estatura o de peso entre los niños que se medicaban en comparación con los que no lo hacian. Las diferencias en estas medidas se notaban más en los primeros 2 años, pero la mayoría de los niños que tomaban medicamentos para el TDAH alcanzaron a los otros con el tiempo. Y los niños, cuyos padres les hicieron tomar unas “vacaciones de medicamentos” durante el verano o durante los fines de semana, no mostraron un atraso en su crecimiento.

¿Los medicamentos para TDAH causan problemas de adicción?

Los medicamentos estimulantes, en las dosis recetadas para el TDAH, no se consideran adictivos y no hay evidencia de que el uso de estos lleve al abuso de sustancias.

Pero, aun así, el abuso de sustancias es, y debería ser, un gran punto de preocupación para los padres que tienen niños con TDAH. Una investigación reciente muestra que los adolescentes y los jóvenes con TDAH realmente sí tienen un riesgo elevado para el abuso de sustancias, pero que el tratamiento del TDAH con medicamentos estimulantes no hace que este riesgo se incremente. Lo que el nuevo estudio muestra es que el riesgo elevado está vinculado al trastorno en sí, y no al tratamiento.

¿Los medicamentos estimulantes van a tener un efecto al largo plazo en el cerebro de mi hijo?

Cuando un niño está tomando medicamentos estimulantes para el tratamiento del TDAH, el medicamento cambia los niveles de dopamina, un químico en el cerebro clasificado como un neurotransmisor. Los estudios que utilizan escáneres cerebrales para observar a los niños que han sido tratados con medicamentos estimulantes, han encontrado que el número de “blancos” (o receptores) para la dopamina, la cual es retirada de las vías neurales, estaba elevada en los niños que tomaban medicamentos estimulantes en comparación con los otros niños.

Algunos investigadores piensan que este incremento en la densidad de estos blancos podría ser causado por un efecto que demuestra que el cerebro se está adaptando a los nuevos niveles de dopamina desencadenados por estos medicamentos. Esto tiene sentido, ya que, en algunos niños, estos medicamentos no tienen la misma efectividad con el tiempo, y necesitan una dosis más elevada para obtener los mismos resultados. No sabemos bien cuales son los efectos que esta nueva dosis podría causar o siquiera si los causa, o cuanto tiempo duraría este efecto si los niños dejan de tomar los medicamentos.

“En cualquier caso, muchos medicamentos buenos pueden perder efectividad eventualmente”, añade Michael Milham, psiquiatra de niños y adolescentes y director del Healthy Brain Network, una rama de investigaciones del Child Mind Institute. “Eso no significa que no las vamos a usar si están funcionando”.