A estas alturas de la pandemia, establecer reglas en torno al tiempo de pantalla puede parecer imposible. ¿Cuánto es demasiado? ¿Cuenta el aprendizaje a distancia? ¿Y los juegos con los amigos? ¿Y qué pasa si usted (¡como muchos padres en este momento!) está demasiado agotado para pelear por eso?

No existe la respuesta correcta cuando se trata de gestionar el tiempo frente a la pantalla durante esta actual crisis. Pero nuestros expertos tienen algunos consejos que lo ayudarán a establecer expectativas razonables, apoyar a su hijo y, lo más importante de todo, darse un respiro.

La seguridad es primero

En el pasado, muchos padres se acostumbraron a percibir las pantallas como algo poco saludable. Si nos daban a elegir entre, por ejemplo, hacer que nuestros hijos practicaran deportes en equipo o tenerlos sentados en casa deslizando una pantalla digital, la opción más saludable era obvia. Pero, con la continua pandemia, la desafortunada realidad es que quedarse en casa es por lo general la opción más segura.

“Todo el mundo está tan cansado de las pantallas que puede ser difícil para los padres recordar que las pantallas son a menudo la opción más segura en este momento”, dice el Dr. Dave Anderson, psicólogo clínico del Child Mind Institute. Puede ser tentador relajar las reglas familiares sobre la socialización en persona (¿quizá no sea tan malo que mi hijo adolescente vaya a casa de un amigo sólo esta vez?), especialmente cuando todos sabemos que pasar el rato con los amigos virtualmente no es lo mismo. Pero cuando la elección consiste en elegir entre las pantallas y las interacciones potencialmente inseguras, elija la seguridad. “Les digo a los padres que se feliciten a ellos mismos, –dice el Dr. Anderson. –Cuanto más socialice su hijo en las pantallas, más seguro estará”.

Piense en términos de bienestar

Incluso bajo estas circunstancias extremas, sigue siendo importante ser consciente del papel que desempeña el tiempo de pantalla en la vida de su hijo. Pero, dado que limitar el tiempo de pantalla es tan difícil en estos momentos, intente pensar en términos de la salud general de su hijo y de cómo pasa su tiempo en general, en lugar de contar las horas de televisión y TikTok.

El Dr. Anderson sugiere que los padres utilicen la idea de una “lista de acuerdo al desarrollo” para considerar si el niño realiza actividades importantes para un desarrollo saludable. Antes de la crisis del coronavirus, la lista podría haber incluido cosas como pasar tiempo con los amigos, mantenerse al día con las tareas escolares y participar en actividades extraescolares. Ahora, los detalles serán diferentes, pero puede seguir utilizando la misma idea para evaluar si su hijo pasa demasiado tiempo frente a las pantallas. Pregúntese:

  • ¿Está mi hijo durmiendo lo suficiente y llevando una dieta más o menos equilibrada?
  • ¿Está haciendo algún tipo de ejercicio todos los días?
  • ¿Está pasando tiempo de calidad con la familia?
  • ¿Está utilizando parte del tiempo de pantalla para mantenerse en contacto con sus amigos?
  • ¿Está interesado en la escuela y se mantiene al día con las tareas?

Si puede responder afirmativamente a la mayoría de estas preguntas, probablemente no sea un gran problema que su hijo vea un episodio extra (o tres o cinco) de su programa favorito.

Lo contrario también es cierto. Si su hijo adolescente se pasa todo el tiempo solo en su habitación, revisando las redes sociales, “eso podría ser una señal de depresión, pandémica o no”, dice el Dr. Anderson. O si su hijo pasa tanto tiempo jugando que no consigue que haga ejercicio o que se alimente correctamente, es una señal de que debe intervenir. “Si lo que le preocupa es que su hijo pase demasiado tiempo frente a la pantalla, en realidad no se trata de cuánto tiempo es,– señala la Dra. Anderson. –Se trata de las actividades que no está haciendo por estar frente a la pantalla”.

Enfatice las relaciones y la creatividad

Sin muchas otras opciones, es posible que no pueda reducir el tiempo que su hijo pasa en general frente a la pantalla, pero puede ayudarlo a aprovechar al máximo el tiempo que sí pasa con sus dispositivos. La calidad importa tanto como la cantidad, y hay muchas formas en las que el tiempo frente a la pantalla puede favorecer la vida de los niños (¡y de los adultos!) en estos tiempos difíciles.

  • Conéctese con su familia. “La Academia Americana de Pediatría recomienda que los niños menores de dos años no pasen tiempo frente a la pantalla, excepto para hacer videollamadas con sus familiares,– dice el Dr. Anderson. –Las videollamadas con la familia durante este tiempo puede ser una fuente de conexión para usted, y también puede ofrecer una forma de mantener las relaciones, especialmente para los niños pequeños”. Hacer que sus hijos chateen con sus familiares también puede darle a usted la oportunidad de relajarse o de hacer otras cosas, lo que puede beneficiar a toda la familia.
  • Siga siendo social. La conexión con los amigos de forma virtual no es un sustituto perfecto de la vida real, pero sigue siendo valiosa. Si aún no lo hacen, anime a sus hijos a tener interacciones que vayan más allá de las redes sociales. Los juegos en línea, las películas que se ven mientras se envían mensajes de texto con un grupo, o incluso el simple hecho de almorzar con los compañeros de clase a través de Zoom u otra plataforma son formas en las que los niños pueden sentirse menos aislados y más conectados con sus compañeros. Si le preocupa saber si un juego al que su hijo quiere jugar es apropiado, intente jugarlo con él o pedirle que se lo explique mientras lo juega para tener una mejor idea de lo que estaría experimentando.
  • Fomente los pasatiempos y el desarrollo de habilidades. Hay muchas actividades para los niños en línea que pueden mantenerlos activos cuando no están conectados. “Tal vez quieran hacer un curso de origami en línea, o aprender a dibujar, o empezar su propio canal de YouTube”, dice el Dr. Anderson. Este puede ser un buen momento para que los niños profundicen en sus intereses y refuercen su autoestima, sin la presión de tener que lograr nada en concreto. El Child Mind Institute tiene una amplia lista de actividades creativas y educativas en línea que puede utilizar para mezclar la rutina de tiempo de pantalla de su hijo.

Establezca límites razonables

Es posible que siga siendo necesario establecer límites al tiempo que sus hijos pasan frente a la pantalla, pero no es necesario que sean rígidos o extremos para que sean útiles. Pruebe estas técnicas para establecer límites saludables y mantener las peleas al mínimo:

  • Comience siendo compasivo. El tiempo de pantalla no estructurado es una fuente importante de consuelo y entretenimiento para muchos niños. Decirles a sus hijos que usted entiende lo que necesitan es una forma sencilla de reducir el estrés para todos. “Puede decirles: ‘Mira, sé que necesitas un descanso. Sé que necesitas relajarte’,– dice el Dr. Anderson. –Dígales que una parte del tiempo de pantalla es libre para que hagan lo que quieran”.
  • Ofrezca tiempo de pantalla adicional como premio. Intente utilizar el tiempo de pantalla adicional como incentivo por buen comportamiento. Si opta por esta vía, asegúrese de que su hijo sepa exactamente qué se necesita para ganar el tiempo extra. Usted y su hijo pueden incluso escribir juntos el objetivo y colocarlo en su espacio de trabajo como recordatorio.
  • Piense en alternativas. “Cuando decimos a los niños que no hagan algo, casi siempre tenemos que decirles qué deben hacer en su lugar”, dice Stephanie Lee, PsyD, psicóloga clínica del Child Mind Institute. La Dra. Lee recomienda elaborar con su hijo un “menú de actividades” que enumere sus actividades preferidas sin pantalla (como las manualidades, la lectura o jugar con una mascota). De este modo, cuando se sientan aburridos o abrumados, tendrán opciones fáciles a su alcance.
  • Mantenga un horario. También puede ser útil establecer momentos específicos del día o de la semana en los que sus hijos sepan que podrán utilizar sus pantallas. Por ejemplo, tal vez los 30 minutos antes de la cena estén siempre abiertos para el tiempo de pantalla. Este tipo de estructura ayuda a los niños a saber qué esperar y reduce sus exigencias de utilizar las pantallas en otros momentos. Además, le da a usted espacio para programar otras tareas en un momento en el que sabe que sus hijos estarán ocupados.
  • No pierda el rumbo. Una vez que establezca un sistema, puede descubrir que sus hijos se resisten a él. “Puede que estén malhumorados los primeros días,– dice el Dr. Anderson. –Le preguntarán mil veces, se enfadarán. Eso es lo que se llama un estallido de extinción”. El Dr. Anderson explica que es natural que los niños pongan a prueba los nuevos límites para ver si son firmes, pero si puede atenerse a su plan y tolerar sus berrinches durante unos días, es probable que la reacción desaparezca a medida que los niños se adapten a sus nuevas rutinas.
  • Modele el uso saludable de las pantallas. Si se empeña en dejar de lado sus propias pantallas durante los horarios establecidos, será más probable que sus hijos hagan lo mismo sin oponer resistencia. Además, tomar descansos de la tecnología tiene el beneficio añadido de ayudar a limitar su propia ingesta de medios y le da momentos de conciencia plena para sus hijos.

No sea duro con usted mismo, ni con sus hijos

Como ocurre con tantos aspectos de la vida durante la crisis del coronavirus, es imposible que alguien sea el padre perfecto en estos momentos. “No es un momento para poner límites estrictos”, dice el Dr. Anderson. Si relajar las reglas de las pantallas le da tiempo para trabajar, hacer ejercicio o simplemente dedicarse a usted mismo, acepte que esa puede ser la mejor decisión en este momento.

El Dr. Anderson pone el ejemplo de querer limitar el tiempo de televisión de su hijo, aunque un episodio más le dé tiempo para hacer ejercicio. Si le dice a su hijo que no puede ver el episodio, se pone de mal humor y usted no consigue hacer ejercicio. “En ese caso,– dice, –probablemente pueda estar más disponible emocionalmente si le da a su hijo ese tiempo extra de pantalla, se cuida a sí mismo y se reúnen después”. Pensar en términos de las necesidades y los niveles de estrés de todos (¡especialmente los suyos!) puede ayudarlo a establecer límites realistas que funcionen en la práctica.

El Dr. Anderson también insta a los padres a recordar que, incluso si su hijo tiene problemas últimamente, es probable que el aumento del tiempo de pantalla no sea la causa. “La explicación más probable del aumento de la depresión de los adolescentes durante la pandemia es la propia pandemia,– dice. –Es el hecho de que no están viendo a sus amigos, y todos estos otros factores de estrés. No que estén viendo un poco más de Netflix”.

Por todas estas razones, intente darse un respiro cuando pueda, por muy difícil que sea. Tener compasión por usted mismo y por su familia es mucho más importante que cumplir con las reglas.

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