Ask An Expert / Ansiedad

Mi esposo y yo nos estamos empezando a inquietar mucho sobre las preocupaciones de nuestra hija de 3 años con la muerte. ¿Cómo podemos responder sus preguntas?

Asegúrense de que sus respuestas sean simples, y admita que ustedes no tienen todas las respuestas

Clark Goldstein, PhD

A mi marido y a mí nos está comenzando a preocupar la preocupación que tiene mi hija con la muerte. Cuando estamos hablando de otras personas enfrente de ella, su típica pregunta es “¿Murieron?”. Quiere saber qué es lo que pasa cuando alguien muere. ¿Regresarán? También me pregunta, casi a diario, cuándo me moriré yo. ¿Cómo manejamos estas preguntas? Entendemos que la muerte es una parte natural de la vida, pero nos está costando trabajo contestar sus preguntas sin provocar miedo o desencadenar algún tipo de ansiedad.

Lamento escuchar que su hija se haya estado preocupando tanto. Me ayudaría saber si, cuando ella les pregunta estas cosas, tiene cara de curiosidad o de miedo.

Basado en lo que me ha escrito, sugeriría que hablen con ella cuando no esté demasiado ansiosa y que intenten responder sus dudas con honestidad, de una manera que sea apropiada para la edad de su hija, y que sea consistente con sus valores familiares. Por ejemplo, si su familia cree que tenemos una esencia eterna, le podrían decir que hay un cierto punto en el que nuestros cuerpos dejan de funcionar pero que nuestras almas permanecen (o se van a otro lugar). Si ella les pregunta algo más detallado a lo cual ustedes no pueden responder, está bien decirle que no saben.

Si se sienten cómodos con el tema y con su propio no saber, podrán enseñarle a su hija que está completamente bien no saber todo. Si, al contrario, no se sienten cómodos con la conversación, entonces pueden accidentalmente reforzar la idea de que a uno le debería causar miedo el tema.

Cuando hablen con ella acerca de sus propias muertes, eviten prometerle que ustedes van a vivir hasta una edad específica. Lo que sí puede hacer es enseñarle cómo se cuidan y qué están haciendo para asegurarse que tengan unas vidas largas.

Si las preguntas continúan con frecuencia, tal vez querrán responderle con hechos cortos, y con un tono de voz seguro y calmado, y traten de no contestarle si les pregunta la misma cosa de nuevo. Aunque esto suene un poco extraño, esto puede ayudar a su hija a asociar sus respuestas con una reducción de la ansiedad que esté sintiendo. Si estos comportamientos persisten, entonces querrán acudir con un terapeuta especializado en terapia cognitivo-conductual. Puede encontrar una lista de estos terapeutas haciendo clic aquí (página de búsqueda en inglés).