Ask An Expert / Problemas del comportamiento

Mi hijo de 2 años tiene unos arranques y rabietas tan fuertes que nos asustan. ¿Qué podemos hacer?

La clave para ayudar es averiguar la causa de las rabietas. Cuanto antes sea la intervención, será mejor.

Natalie Weder, MD
Natalie Weder, MD

Senior Child and Adolescent Psychiatrist

Child Mind Institute

Mi hijo tiene 2 años, y mi marido y yo necesitamos ayuda desesperadamente para guiarlo. Tiene arranques y rabietas tan fuertes que nos asustan y tememos que pueda hacerse daño a sí mismo o a nosotros. Esto empezó cuando se frustraba y entonces se golpeaba la cabeza. Pensábamos que cuando él pudiera comunicarse esto disminuiría. Él habla mejor que la mayoría de los niños de su edad. Además yo practico con él las emociones todos los días con una aplicación en el iPad. Pero ahora, no estamos seguros cuándo va a suceder. Él puede estar pasándola muy bien y de pronto se le cruzan los cables y empieza a darnos golpes con la cabeza, manos, pies, etc., ¡o se golpea la cabeza con fuerza! Hemos intentado distraerlo, reforzar el comportamiento positivo, y no hacer caso del comportamiento negativo, pero no sirve. ¿Qué podemos hacer? ¿A quién podemos recurrir? Estoy segura de que esto es algo más que el mal comportamiento típico de los niños de 2 años.

A pesar de que las rabietas pueden ser bastantes comunes alrededor de los dos años de edad, por lo general no son tan graves. Si usted está observando que los berrinches de su hijo ocurren con mucha frecuencia, que son graves y perjudiciales, y todo parece indicar que es así, entonces justifican una intervención.

La mejor manera de comenzar es realizar una evaluación exhaustiva de su hijo que determine lo que está causando sus rabietas. Esto es necesario porque las rabietas pueden tener diversas causas, incluido el trastorno por déficit de atención con hiperactividad o TDAH, la ansiedad y los retrasos en el desarrollo, y encontrar la raíz de este comportamiento es clave para comprender cómo tratarlo.

Trate de encontrar a un profesional que tenga experiencia evaluando a niños, idealmente un psicólogo o psiquiatra infantil. Los pediatras también pueden ser un buen lugar para comenzar, ya que pueden descartar cualquier causa médica y luego derivarlo con un especialista.

Afortunadamente, hay muy buenos tratamientos para ayudar a los niños con problemas de conducta. La terapia de interacción entre padres e hijos (PCIT, por sus siglas en inglés) ha demostrado ser beneficiosa en niños de dos a siete años. La PCIT ayuda a reestructurar la manera en la que los padres e hijos interactúan entre ellos, reducir las conductas problemáticas, como las rabietas y mejorar la relación entre padres e hijos.

Por último, solo quiero añadir que es bueno que usted haya empezado a buscar ayuda. El tratamiento de los problemas de conducta es más fácil con los niños más pequeños, y con frecuencia se traduce en mejores resultados.