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Adolescentes y soledad

Por qué están aumentando las tasas de soledad entre adolescentes y cómo ayudar

Escrito por: Molly Hagan

Expertos clínicos: Lauren Allerhand, PsyD , Emma Zoloth, PsyD

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Las personas adolescentes son el grupo de edad más solitario del mundo, según informa la Organización Mundial de la Salud. Este hallazgo llega justo después de un dictamen de 2023 en el que el exdirector general de Servicios de Salud EE. UU., Vivek Murthy, declaró una “epidemia de soledad” en el país.

Tal vez te parezca una exageración. Todos sentimos soledad de vez en cuando. Pero la soledad crónica puede ser muy dañina tanto para la salud física como para la mental. Y no tiene por qué ser el resultado de un aislamiento literal. Según los médicos (y los poetas), la soledad es la sensación de no estar acompañado, estés con alguien o no en realidad.
En los foros en línea, Algunas personas adolescentes anhelan una pareja romántica (“Quiero salir con alguien. Quiero a alguien que se preocupe por mí, que me escuche y que no me juzgue por ser quien soy”); mientras que otras buscan amistades más significativas (“Siento soledad con mi grupo de amistades. Siento que me excluyen incluso cuando hablo con ellas.”) Y aunque las madres, los padres y otras personas adultas no pueden intervenir de inmediato para resolver estos sentimientos dolorosos, sí pueden brindar apoyo específico para ayudar a sus adolescentes a sentir menos soledad.

¿Qué es la soledad?

La soledad es anhelar una conexión humana más íntima de la que tienes actualmente. La soledad es lo contrario de estar sola o solo, que es encontrar paz y consuelo en estar contigo. En una encuesta, una adolescente describió la soledad como sentirte “sola en una habitación llena de personas”.

“La soledad es desear estar con otras personas cuando no lo estás, desear estar más conectado con la gente de tu vida, o sentir que las personas no te entienden ni te comprenden”, dice Lauren Allerhand, PsyD, psicóloga del Child Mind Institute.
“Muchas personas adolescentes dicen que no están contentas con su grupo de amistades o que sienten que nadie las entiende”, dice la Dra. Allerhand, aunque señala que no siempre lo expresan con esas palabras. “Lo que suelo escuchar es: ‘Ojalá fuera parte de un grupo de amistades’, ‘Ojalá tuviera más amistades’ o ‘No sé con quién sentarme a la hora del almuerzo’”.

Una forma de crear vínculos es en torno a intereses o valores comunes. Para las personas adolescentes, eso podría ser actividades extracurriculares: el periódico escolar, el fútbol, la danza, el teatro o los videojuegos. A través de estas comunidades, podemos forjar amistades más íntimas “en las que sentimos que podemos ser auténticos por completo “lo bueno, lo malo y lo feo” y ser recibidos con aceptación y comprensión”, explica la Dra. Zoloth. Pero crear este tipo de conexión lleva tiempo e implica cierta incomodidad, porque puede ser difícil abrirse, mostrarse aunque sea un poco vulnerable y compartir cómo te sientes.

Los riesgos de la soledad crónica

En los momentos de transición, la soledad es común, pero suele ir disminuyendo con el tiempo, por ejemplo, al empezar la high school o la universidad, o cuando termina una relación romántica. El problema surge cuando la soledad se queda.

La soledad crónica puede provocar sentimientos de vacío, falta de motivación o una menor capacidad para disfrutar de la compañía de los demás. La Dra. Zoloth agrega: “Paradójicamente, puede hacer que nos alejemos de las actividades porque no sentimos la conexión”.

Cuando las personas adolescentes se aíslan por la soledad, pueden empezar a percibir todas las interacciones sociales como una amenaza y adoptar comportamientos que alejan a las demás personas, lo que refuerza sus miedos sociales y les hace sentir aún más solas y solos. Los investigadores llaman a esto el “círculo vicioso de la soledad”.

La soledad crónica puede ser un indicador de depresión —y, a la inversa, la depresión hace que los adolescentes sean más vulnerables a la soledad. La soledad también aumenta el riesgo de que los adolescentes desarrollen ansiedad, ideas suicidas y problemas de salud física causados por el estrés.

¿Por qué se sienten tan solas las personas adolescentes?

Hay algunas razones relacionadas con el desarrollo por las que las personas adolescentes son más propensas a la soledad, y a experimentar sentimientos de soledad con mayor intensidad que otros grupos de edad, dice la Dra. Allerhand. “La experiencia de sentirse sola en medio de una multitud o sentir que todas te están mirando, eso les pasa a muchísimas personas adolescentes”, dice. “O sentir que las personas no les entienden del todo, como si se les malinterpretaran, o como si sus amistades fueran superficiales.”
A nivel cognitivo, las personas adolescentes todavía están un poco centradas en sí mismas, explica. “No lo digo de manera grosera. Me refiero a que su capacidad para pensar en las cosas desde perspectivas distintas a la propia aún se está desarrollando. Por eso a menudo piensan: ‘Esto solo me pasa a mí. Soy la única persona que ha vivido esta experiencia alguna vez’”, lo cual puede hacer que sientas mucho aislamiento, dice. Pero los investigadores tienen otras teorías sobre por qué la soledad entre las y los adolescentes ha aumentado tanto en los últimos años.

La tecnología digital

El uso excesivo de los celulares y las redes sociales está relacionado con más ansiedad y depresión entre adolescentes. Algunas investigaciones indican una relación similar con un aumento de la soledad. Pero es difícil demostrar una relación de causa y efecto porque nuestra relación con la tecnología es complicada.
Por ejemplo, digamos que un adolescente dice sentirse solo la mayor parte del tiempo y también dice pasar mucho tiempo en su celular. Desde una perspectiva de investigación, puede ser difícil distinguir si el tiempo que pasa en su celular lo hace sentir más solo, si recurre al celular porque se siente solo, o si se trata de algo más confuso entre ambos extremos.

Algunos estudios, como este de 2021 que mide la soledad en las escuelas a nivel mundial, identifican un aumento más marcado en la soledad entre adolescentes de EE. UU. alrededor de 2012 —el primer año en que la mayoría de los habitantes estadounidenses tenía un celular inteligente.
“No quiero llegar a la conclusión de que ‘las pantallas son todas malas’ porque a veces sí sentimos la conexión y podemos encontrar a nuestra comunidad en las redes sociales”, dice la Dra. Allerhand. Pero, agrega, “las pantallas aíslan a personas de todas las edades. Y, por eso, cuanto más usan las pantallas las personas adolescentes, mayor puede ser el aislamiento”.

Identidad

El informe de la OMS reveló que jóvenes, personas con discapacidades, personas LGBTQ+ y las minorías étnicas y raciales corren mayor riesgo de desarrollar soledad.
Por ejemplo, las peronas adolescentes LGBTQ+ tienen índices de soledad particularmente altos: tienen una propensión aproximada de tres veces más a decir que sienten soledad en comparación con sus pares que no son LGBTQ+, según un estudio de 2026. Esto puede deberse a la discriminación, el acoso o el rechazo de tus pares; al aislamiento emocional (por ejemplo, no haber salido del clóset o tener cautela sobre tu sexualidad o género); o a la exclusión pasiva. Como dijo David Oberleitner, PhD, profesor de psicología en la Universidad de Bridgeport en Connecticut, a la revista New England Psychologist: “cuando la persona percibe que las demás personas no la respetan o no la quieren cerca”, eso puede ser tan impactante como ser excluido activamente.

COVID-19

La Dra. Allerhand también cree que es importante considerar el impacto del confinamiento por el COVID-19. Las personas adolescentes de hoy en día estaban en su mayoría en la middle school en ese entonces, que es un momento importante para aprender habilidades sociales “como conocer gente nueva, ser un buen amigo o amiga, lidiar con las burlas y distinguir entre las personas que te caen bien y las que te parecen mal”, dice. “Creo que probablemente todos están un par de años atrasados en sus habilidades sociales, simplemente por los años que se perdieron”.

Cómo ayudar a las personas adolescentes a lidiar con la soledad

Aunque la soledad crónica puede ser grave, es importante no patologizar el comportamiento de una persona adolescente, incluso si se siente sola, dice la Dra. Allerhand; en otras palabras, sentirte sola o solo no significa necesariamente que tengas un problema de salud mental más grave o que algo ande muy mal.
Aun así, nuestros expertos tienen algunos consejos para madres y padres sobre qué hacer cuando veas un comportamiento que te haga pensar o cuando una o un adolescente exprese directamente que se siente sola o solo.

Mi hijo adolescente parece sentirse solo, pero no sé cómo sacar el tema

Piensa en los momentos en los que te dio esa impresión. ¿Fue cuando se encerró en su cuarto todo el fin de semana? ¿O cuando se quedó en casa en lugar de salir con sus amigos? Podría haber otras razones para su comportamiento, así que la Dra. Allerhand aconseja hacer preguntas abiertas.
“Solo haz una observación. Intenta algo como: ‘Me di cuenta de que después de la escuela todos tus amigos se fueron de compras y tú me pediste que te recogiera. ¿Qué pasó ahí?’”, dice. “Así que solo di: ‘Me di cuenta y observé’, sin decir algo como: ‘¿Estás triste? ¿Te sientes solo?’ Debes mantenerte neutral y abierto para ver si obtienes alguna respuesta.”
“Como papás, tenemos una idea de cómo queremos que sea la vida de nuestros hijos. Y creo que también es importante darles un poco de espacio”, agrega. “Si tu hijo parece estar solo, pero no dice que lo está, yo intentaría hacer estas preguntas abiertas para averiguar qué pasa. Porque tal vez solo esté pasando por una etapa en la que necesita un poco más de tiempo a solas”.

¿Y si mi hijo adolescente dice que no tiene amigos?

Si tu hijo adolescente te dice que no tiene amigos —o que se siente solo, aislado o invisible—, validar esos sentimientos es increíblemente importante, aunque te resulte difícil. Decir en voz alta “Entiendo que te sientes solo” o “Entiendo que no tienes a nadie con quien pasar el rato” puede ser desgarrador, pero los chicos necesitan sentirse escuchados y comprendidos, dice la Dra. Zoloth.
Tu instinto podría ser intervenir y ayudar a resolver el problema, pero eso puede restarle importancia a su experiencia —“¿No tienes amigos? ¡No hay problema, voy a llamar a tu viejo amigo de la calle de al lado!”— y hacer que se sienta aún más aislado. En cuanto a los siguientes pasos, el Dr. Allerhand recomienda un enfoque más colaborativo.
“Queremos que empiecen a forjar estas relaciones por sí mismos”, dice el Dr. Allerhand. “Así que, si están dispuestos a hablar del tema, yo trataría de resolverlo juntos, o les preguntaría: “¿Qué te gustaría hacer? ¿Qué crees que podría mejorar la situación?”. No es que no puedas aportar ideas, pero trata de colaborar en lugar de resolver el problema por ellos”.

Tratamiento

Aunque la soledad no es un diagnóstico clínico, la Dra. Zoloth sí usa un tipo específico de terapia con adolescentes que luchan contra el sentimiento de soledad. La terapia, RO DBT, o terapia dialéctica conductual radicalmente abierta, funciona mejor para personas que se controlan en exceso o que tienen dificultades para expresar sus emociones.
A primera vista, la soledad y el control excesivo (piensa en el perfeccionismo) podrían no parecer relacionados, pero la Dra. Zoloth explica que muchos de los adolescentes con los que trabaja son muy exitosos, el tipo de chavales de los que “un maestro diría que es un placer tenerlos en clase” y que se desenvuelven muy bien en actividades escolares estructuradas. “Parece que les va bien, pero en los momentos sociales informales —como la comida o salir después de la escuela a un Starbucks— se sienten torpes, incómodos o ni siquiera van”.
“Un punto clave de la RO DBT es ayudar a las personas a volver a conectarse con sus comunidades y a practicar ser más abiertos y vulnerables cuando la situación lo requiera”, dice. Parte de la terapia consiste en aprender a reconocer cuándo, dónde y cómo establecer conexiones significativas.
No todos los adolescentes necesitan la TDC-RO, ni ningún tipo de tratamiento, por sentirse solos. Pero las técnicas de la TDC-RO pueden ayudarnos a todos a entender la soledad como algo que se puede abordar.
“La sensación de soledad está pensada para ser información”, explica la Dra. Zoloth. “Nos dice que alguna área de nuestra vida que es realmente importante para nosotros está siendo descuidada o no se está abordando lo suficiente. Y luego podemos usar esa información para guiar nuestro comportamiento. Buscar la conexión, hacer cosas que nos importan y hacer cosas por otras personas pueden ser formas realmente poderosas de combatir la soledad”.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la “epidemia de soledad”?

La expresión “epidemia de soledad” viene de un aviso del director general de Servicios de Salud de Estados Unidos de 2023, en el que se reveló que uno de cada dos adultos estadounidenses decía sentir soledad. Otras investigaciones muestran que los adolescentes, de entre 13 y 17 años, son el grupo de edad más solitario del mundo.

¿Por qué las personas adolescentes sienten tanta soledad?

No hay una sola razón por la que las y los adolescentes sientan tanta soledad. Las razones relacionadas con el desarrollo, el mayor uso de la tecnología digital y las repercusiones de la COVID-19 pueden ser factores que contribuyan a ello.

¿Cómo pueden las mamás y los papás ayudar a sus adolescentes a lidiar con la soledad?

La familia puede ayudar a sus adolescentes a lidiar con la soledad validando sus sentimientos y haciendo preguntas abiertas (“Noté que estabas sentado solo en el partido. ¿Qué pasó?”). El apoyo debe ser colaborativo; ayuda a tus adolescentes a superar el aislamiento social preguntándoles cómo quieren abordarlo, en lugar de resolverle el problema.

Última revisión o actualización: 1 de octubre de 2026.

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