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Desde el nacimiento de nuestro tercer hijo, mi hija mayor no se quiere ir a la cama. ¡Ayuda por favor!

Escrito por: Mandi Silverman, PsyD, MBA

Experto clínico: Mandi Silverman, PsyD, MBA

in English
Pregunta

Desde el nacimiento de nuestro tercer hijo, mi hija mayor se niega a irse a la cama. A menudo hace berrinches y no se queda en su cama, a pesar de mis esfuerzos y los de mi marido. ¡Ayuda!

Respuesta

En primer lugar, ¡felicidades por la llegada de tu hijo! Espero que puedas saborear este tiempo con tu recientemente ampliada familia. También te quiero elogiar por acercarte y plantear estas importantes preguntas.

En lo que respecta a tu hija y su mal comportamiento, es importante reconocer que recientemente ha pasado por una gran transición. Aunque ya tenía otro hermano menor antes del nacimiento de tu tercer hijo, un nuevo bebé es, desde la perspectiva de tu hija, algo intermedio entre un nuevo compañero de juegos y una gran catástrofe. Ahora, de repente, tiene que compartir el amor de sus padres no con uno, sino con dos hermanos. Por no mencionar que el nuevo bebé está recibiendo mucha atención y cuidados adicionales, y tu hija puede sentir que quiere un pedazo de ese pastel. Cuando se porta mal a la hora de dormir, probablemente atrae más atención de ti. Recuerda: la atención negativa siempre es mejor que la falta de atención.

Entonces, ¿qué pueden hacer tú y tu marido? El primer paso es asegurarse de que ella se sienta querida y tenga un papel en su recientemente transformada familia. Piensa en diferentes formas en las que ella pueda ayudar en el cuidado de su hermanito, lo cual la ayudará a sentirse útil, necesaria y querida. Algunas de esas tareas (como el cambio de pañales, la alimentación y el baño) pueden llevar un poco más de tiempo cuando ella ayuda, pero considéralo un depósito en la cuenta bancaria del bienestar de tu familia.

También deberías hablar con tu marido acerca de encontrar un poco de tiempo cada día (de cinco a diez minutos) para que cada uno pase tiempo especial a solas con ella. Asegúrate de que este tiempo se centre en ustedes y en ella, con un enfoque especial en el juego y la diversión. Anímala a elegir los juguetes y sigue su ejemplo. Fíjate en las cosas positivas que hace (por ejemplo, sacar los juguetes con delicadeza, respetar los turnos durante un juego) y dale una buena dosis de elogios positivos (por ejemplo, “¡muchas gracias por compartir tan bien!”). Esto proporciona una atención positiva importante y necesaria. A menudo me gusta recordarles a los padres que nunca se puede elogiar demasiado a un niño, así que asegúrate de hacerlo todo lo que puedas. Por último, utiliza el tiempo de juego como una oportunidad para dejarle claro que la quieres tanto como siempre y que te encanta pasar tiempo con ella.

La mejor consecuencia que puedes dar a sus berrinches es ignorarlos. Queremos reforzar sus comportamientos positivos y eliminar los negativos. Si le damos cualquier tipo de atención (positiva o negativa) a los comportamientos negativos, garantizamos que persistirán. Cuando sea la hora de acostarse, dile a tu hija con calma que es hora de irse a la cama (es más fácil decirlo que hacerlo). Di la orden un máximo de dos veces (más de dos órdenes se convierten en un regaño). Ignórala cuando te grite y sigue acompañándola a su habitación. Pase lo que pase, cumple con lo que le estás diciendo que haga. Cuando obedezca tu orden y/o te hable con respeto, asegúrate de responder con una buena dosis de elogios positivos y etiquetados. “Etiquetado” significa que ella sabe exactamente lo que está haciendo bien (es decir, “gracias por entrar tranquilamente en tu habitación. Estoy muy orgullosa de ti por meterte tranquilamente en la cama”). Con el tiempo, a medida que se dé cuenta de que recibe más atención cuando se comporta bien, se sentirá motivada para seguir haciéndolo.

También puedes considerar un tablero de recompensas como un incentivo adicional para tu hija. Para probarlo, cada vez que cumpla con las instrucciones de la hora de acostarse, obtendrá una estrella/puntos que contarán para conseguir algo que realmente quiera. Ella puede canjear sus ganancias al final de la semana o en un momento determinado cada semana. Asegúrate de que las estrellas o los puntos le parezcan realmente valiosos.

Si sientes que estas intervenciones son difíciles de aplicar, puedes solicitar la ayuda de un profesional de la salud mental para que te ayude a afrontar estos retos.

Buena suerte en la aplicación de estas técnicas con tu hija y ¡felicidades de nuevo por tu nuevo pequeño tesoro!

Última revisión o actualización: 22 de diciembre de 2025.

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