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Mi hijo tuvo una reacción alérgica a los cacahuetes y ahora solo come unas cuantas cosas. ¿Qué puedo hacer para que coma?

Respuesta de Jerry Bubrick, PhD

Q Mi hijo tuvo una reacción alérgica severa a los cacahuetes (manís) hace más de cinco años, pero no ha vuelto a tenerla desde entonces. Sin embargo, continúa poniendo restricciones extremas en su dieta y come solamente una lista de diez alimentos, y cuando come, no come mucho. ¿Qué puedo hacer para que coma? Me preocupa que eso sea la razón por la que sólo ha crecido dos pulgadas en dos años.

Es bastante común que los niños teman las reacciones médicas, especialmente si ya han padecido una reacción médica aterradora en el pasado. Parece que su hijo está tratando de contener sus miedos mediante la regulación de lo que come. Él sabe que esos diez alimentos no le darán una reacción, pero ¿qué pasa si el undécimo sí se la da? Aferrarse a una pequeña variedad de alimentos lo ayuda a calmar su ansiedad, pero también limita severamente su dieta de una manera que no es muy práctica.

El tratamiento debería tener varios pasos. En primer lugar, su hijo debería trabajar con un psicólogo para que aprenda lo que es una reacción normal (pero precavida) y lo que es una reacción excesiva, y cómo ambas reacciones pueden afectar su vida. Queremos ayudar a su hijo a que aprenda a manejar sus preocupaciones de una manera saludable. Su psicólogo puede ayudarlo a practicar a tener reacciones saludables.

Esto está vinculado con el otro objetivo del tratamiento, que es hacer que su hijo adopte una actitud más abierta con respecto a la comida. Una forma de comenzar este proceso es a través del trabajo con un alergólogo. Puede pedirle al alergólogo dos listas, una con los alimentos que su hijo está autorizado a comer y otra con los alimentos que debe evitar. Luego puede llevársela a su psicólogo, quien puede ayudar a su hijo a aprender a comer aquellos alimentos sin preocupación. Otra buena idea es elaborar un plan de acción que detalle cómo manejar una reacción médica en caso de que ésta se produzca. El simple hecho de saber que hay un plan puede ayudar a su hijo a sentirse más seguro.

Finalmente, también es importante que los miembros de la familia ejemplifiquen reacciones saludables ante posibles alergenos. Si su hijo ve que la gente que lo rodea se molesta mucho con la idea de que las nueces estén en un sándwich, esa reacción intensificada puede reforzar su ansiedad. El terapeuta de su hijo también debería compartir consejos con los miembros de la familia para que ellos también reaccionen de forma saludable ante la comida.

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