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¿Podrían los tics estar relacionados con el COVID?

Respuesta de Jerry Bubrick, PhD

P Mi hija de siete años empezó a desarrollar tics leves alrededor de los seis años. He leído que ignorarlos puede ayudar en los casos en que son transitorios. Llevó tiempo, pero cada uno de estos tics desapareció en su mayor parte. Recientemente resultó positiva en la prueba de COVID, afortunadamente con síntomas leves. Pero ahora ha desarrollado nuevos tics mucho más preocupantes. Me imagino que cuando está en la escuela es probable que los realice con mucha frecuencia. Creo que la reciente infección por el virus puede haber desencadenado esto, pero obviamente no lo sé con seguridad. ¿Qué tan preocupada debo estar? ¿Se justifican las visitas al médico en este momento? ¿Es probable que esto la afecte para siempre?

Están apareciendo informes que muestran una correlación entre tener COVID y después desarrollar tics, pero es demasiado pronto en la recopilación de datos como para poder decir qué es lo que ocurre exactamente. Es necesario investigar más para entender si estos tics están de alguna manera relacionados con la infección por COVID o relacionados con el estrés y la ansiedad que está presente antes y después de tener COVID, etc.

También es cierto que su hija está alrededor de la edad en la que los tics comienzan a desarrollarse, e incluso antes de tener COVID mostraba signos de que estaba en proceso de desarrollar algún tipo de trastorno de tics.

Por lo tanto, es difícil saber si estos nuevos tics se habrían desarrollado independientemente de la infección. Es posible que su hija ya estaba encaminada en esa trayectoria.

La buena noticia es que la causa no importa realmente, porque hay tratamientos muy eficaces para los tics independientemente, tanto con medicamentos como con terapia. Usted pregunta si las visitas al médico ese justifican en este momento, y creo que sí. Aunque estos tics, al igual que los anteriores, se desvanezcan por sí solos, nunca es malo tener habilidades para acelerar ese proceso y además hacer que los tics tengan un menor impacto.

Existe una terapia para los tics basada en evidencia que se conoce como CBIT por sus siglas en inglés, y que significa intervención cognitivo-conductual para los tics. La CBIT ayuda a los niños a aprender más sobre sus tics, incluso a notar los patrones de cuándo es más probable que se produzcan los tics y cómo se sienten. En particular, los niños aprenden a identificar lo que llamamos el “impulso premonitorio” que sienten justo antes de que se produzca el tic, como la sensación que se tiene en la nariz justo antes de estornudar. Una vez que han notado uno de esos impulsos, la CBIT enseña a los niños a sustituir el tic por un comportamiento mucho menos perturbador hasta que el impulso pase. También enseña habilidades para calmar el cuerpo, con la teoría de que un cuerpo tranquilo es mucho menos propenso a los tics que un cuerpo tenso.

Aunque se entiende que usted asuma que su hija tiene muchos tics en la escuela porque los tiene en casa, puede que no sea el caso. Muchos niños son conscientes de las posibles repercusiones sociales que pueden derivarse de los tics y, de hecho, son bastante buenos para evitar que se manifiesten en la escuela. En realidad, esto puede provocar que después aparezcan más tics en casa. Si le preocupa, puede preguntarle al maestro de su hija si ha notado algún cambio. Pero tenga cuidado con la forma en que se habla de los tics en torno a su hija porque los tics son muy sugestionables y llamar la atención sobre ellos fuera de un entorno clínico puede hacer que sea más probable que vuelvan a aparecer.

Muchos niños superan sus tics cuando se convierten en adultos jóvenes. Si su hija aprende estrategias para tratar eficazmente sus tics, es menos probable que empeoren con el tiempo.