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¿Qué es un plan de intervención del comportamiento?

Un BIP es un plan para ayudar a los niños cuyo comportamiento problemático en la escuela está afectando su aprendizaje.

Gia Miller

Admitámoslo: todos los niños se portan mal de vez en cuando. Ya sea en la escuela o en casa, habrá momentos en los que su hijo se sienta abrumado por la frustración o crea que lo han ofendido, y por lo tanto, se portará mal. Pero si su hijo se porta mal repetidamente en la escuela, y esto está teniendo un impacto significativo en su aprendizaje, puede ser momento de solicitar un plan de intervención del comportamiento (BIP, por sus siglas en inglés).

Un BIP es un plan por escrito para ayudar a un estudiante que tiene problemas de comportamiento en clase. Está diseñado para detener los comportamientos problemáticos al recompensar cuidadosamente los buenos comportamientos. El plan brinda a los maestros, y al resto del personal escolar, un conjunto claro de objetivos de comportamiento junto con estrategias basadas en evidencia para ayudar al niño a alcanzar esos objetivos.

Cualquiera puede solicitar un BIP: el maestro general del salón de clases, el psicólogo o el trabajador social de la escuela, e incluso los padres. Y cualquier niño puede recibir un BIP: no necesita un diagnóstico específico, ni siquiera un programa de educación individualizado (IEP, por sus siglas en inglés) o un plan de la sección 504. El único requisito para obtener un BIP es que el comportamiento del niño esté afectando su capacidad de aprendizaje en el aula.

En primer lugar, se necesita una evaluación funcional del comportamiento

“El primer paso para crear un BIP adecuado es hacer una evaluación funcional del comportamiento” (FBA, por sus siglas en inglés), dice Stephanie Lee, PsyD, directora del ADHD and Behavior Disorder Center del Child Mind Institute. “Una evaluación funcional del comportamiento es exactamente lo que parece: una evaluación para determinar las funciones de las conductas problemáticas del niño en la escuela“. Las funciones son los propósitos de los comportamientos: por qué el niño los hace (esté o no consciente de ellos). “La FBA tiene capacidad legal para evaluar solamente los comportamientos que interfieren en el aprendizaje, añade la Dra. Lee. “No abordará los problemas sociales a menos que interfieran con el aprendizaje”.

El profesional que realiza la FBA observará al estudiante varias veces en su salón de clases. También obtendrá información adicional de la familia y de otros adultos que interactúan regularmente con el niño.

“Una FBA tiene un enfoque de resolución de problemas, el cual brinda una mejor comprensión de la razón por la que se produce el comportamiento en el aula”, explica Margaret Dyson, PhD, psicóloga clínica del Autism Center del Child Mind Institute. “Debe identificar y definir claramente los comportamientos desafiantes, que deben ser observables, es decir, algo que se pueda ver y contar. También debe incluir cualquier factor ambiental o contextual que estén contribuyendo al comportamiento”.

¿Quién puede crear las FBA y los BIP?

Las reglas pueden variar ligeramente, dependiendo del estado, pero las FBA y los BIP deben ser creados por alguien que tenga formación y experiencia en psicología del comportamiento. “Es muy importante que el BIP de su hijo lo elabore un profesional calificado”, señala la Dra. Lee.

Este puede ser un:

  • Trabajador social clínico
  • Psicólogo clínico
  • Un analista del comportamiento certificado por el consejo (BCBA, por sus siglas en inglés)
  • Alguien que haya recibido formación clínica en principios y análisis del comportamiento

Una vez que se haya completado la FBA, y se hayan identificado las conductas problemáticas y el motivo de las mismas, se crea el BIP.

Por qué es tan importante la función del comportamiento

Las FBA y los BIP forman parte de un tipo de terapia específica desarrollada para los niños que están en el espectro autista, llamada análisis del comportamiento aplicado (ABA, por sus siglas en inglés), que se basa en la idea de que todo comportamiento tiene una razón de ser. La persona que desarrolla una FBA o un BIP se basa en la teoría del ABA de que hay cuatro funciones básicas que causan todos los comportamientos:

  • Estimulación sensorial.
  • Escapar (querer alejarse de lo que deberían estar haciendo).
  • Necesidad de atención.
  • Acceso a cosas tangibles (como un objeto o una actividad específica).

“Para que la FBA y el BIP sean válidos, únicamente pueden enumerar esas cuatro funciones del comportamiento”, dice la Dra. Lee. “A menudo veo unos BIP que no son apropiados porque no identificaron realmente una función”.

La determinación de la función se hace identificando tanto los antecedentes (qué es lo que ocurre justo antes de que se produzca la conducta), como las consecuencias del comportamiento.

“Es realmente importante entender que, en un mismo niño, un comportamiento puede tener a veces diferentes funciones”, dice la Dra. Dyson. “O bien, puede que se observe el mismo comportamiento en dos niños, pero puede tener funciones diferentes para cada uno. Aclarar la función determinará cómo responder”.

Por ejemplo, un niño podría ser agresivo con sus compañeros porque quiere los juguetes que ellos tienen y porque quiere atención. O bien, un niño podría comportarse de manera disruptiva durante la clase porque no entiende la tarea que están realizando, mientras que otro niño es disruptivo porque quiere atención.

Las estrategias para ayudar a un niño que no comprende el trabajo a realizar serán muy diferentes de las estrategias para ayudar al niño que quiere atención.

Estrategias y técnicas del BIP

Un BIP incluye estrategias basadas en la(s) función(es) del comportamiento problemático del niño. “Les enseñamos formas más adecuadas y productivas de satisfacer sus necesidades”, explica la Dra. Dyson.

Hay estrategias y técnicas proactivas para prevenir los comportamientos, y estrategias y técnicas reactivas para controlar los comportamientos cuando se producen. Los BIP también incluyen recompensas específicas que motivan al niño.

“Si a un niño le cuesta pasar de una tarea a otra en el salón, una estrategia proactiva podría ser utilizar un horario visual para que el niño sepa cuándo va a haber una transición y qué tarea viene a continuación”, explica la Dra. Dyson.

“El BIP también ofrece estrategias sobre cómo recompensar al niño por el comportamiento que se desea”, continúa. “Podrían ganar una calcomanía cada vez que demuestren un comportamiento adecuado, y una vez que ganen un cierto número de calcomanías, pueden elegir un premio, ganar un privilegio o tener acceso a algo que los motive”.

Para que un BIP tenga éxito, el plan se centrará en no más de cuatro o cinco conductas a la vez, y también podría centrarse en un marco específico de tiempo.

“No empiezo intentando que el estudiante se porte bien todo el día”, dice la Dra. Lee. “Empiezo a ayudarlos a portarse bien durante un bloque de trabajo, y cuando lo he conseguido, paso al siguiente bloque de trabajo. Lento pero seguro voy aumentando su capacidad para mantener la consistencia del comportamiento durante todo el día”.

Un BIP tiene objetivos SMART

Un BIP también incluye objetivos, que deben ser SMART, según sus siglas en inglés:

  • Specific (específicos)
  • Measurable (medibles)
  • Attainable (alcanzables)
  • Realistic (realistas)
  • Timeframes (dentro de un período)

Estos objetivos se determinan en función del rendimiento del estudiante durante el periodo de evaluación. Si al principio del año escolar el estudiante completó su trabajo y pasó a la siguiente actividad únicamente el 10 por ciento de las veces, entonces el primer objetivo sería que para noviembre lograra completar su trabajo el 25 por ciento de las veces. El segundo objetivo podría ser completar su trabajo el 50 por ciento de las veces para febrero, el tercero podría ser el 75 por ciento para abril y el cuarto sería completar con éxito su trabajo el 85 por ciento de las veces para el final del año escolar.

También se pueden plantear los objetivos para ayudar a reducir la cantidad de apoyo que necesita un niño para portarse adecuadamente. Por ejemplo, el primer objetivo podría ser que controle su comportamiento con la ayuda de alguien para noviembre. El segundo objetivo podría ser que en febrero solo necesite un apoyo limitado y el tercero, que se calme con éxito con una o ninguna ayuda en abril.

Implementación de un BIP

Los BIP deben utilizarse a lo largo de todo el día: los comportamientos no desaparecen por arte de magia después de la comida. También deben explicar quién lleva a cabo qué estrategias. Se trata de un esfuerzo de colaboración implementado por el grupo de adultos que interactúan con el niño.

¿Cómo se sabe si un BIP está funcionando?: Al llevar a cabo un seguimiento diario del progreso del niño y revisar de manera mensual la información registrada. Esto puede hacerlo el maestro, un paraprofesional, el psicólogo escolar o incluso los padres. Hay varias formas de dar seguimiento al progreso:

  • Listas de verificación: Si el objetivo es mantenerse enfocado en la tarea, un miembro del equipo del estudiante puede hacer un seguimiento del tiempo que se mantiene enfocado a una actividad de la clase o a seguir instrucciones. Cada cinco minutos (u otro periodo de tiempo predeterminado), marcarán una pequeña casilla.
  • Tableros: Cada vez que el niño realiza el comportamiento deseado, como esperar su turno, se puede colocar una calcomanía o una marca de verificación en el tablero.
  • Libreta de anotaciones diarias: Al final de un bloque de trabajo, un estudiante o un miembro del equipo completa un informe muy breve en el que se indica cómo se ha comportado el niño.

Dado que los padres forman parte del equipo del estudiante, el informe de seguimiento debe enviarse a casa con regularidad.

“La persona que elaboró el BIP debería observar al niño en determinados momentos durante la clase y verificar que los datos se están recopilando con integridad”, dice la Dra. Lee. “Aunque, esa parte puede ser un reto para las escuelas que tienen recursos limitados”.

Qué hacer si el BIP no funciona

Si el BIP de su hijo no está funcionando, es hora de hacer una evaluación. Hay varias razones por las que un BIP podría no funcionar:

  • Las funciones del comportamiento son incorrectas. Si su hijo hace bromas constantemente durante las clases del maestro como mecanismo de escape (porque no entiende el material) pero la FBA afirma que es porque quiere atención, entonces no importa qué recompensa le ofrezca, probablemente no será efectiva para reducir el comportamiento.
  • Algo ha cambiado. “Los niños cambian con el tiempo”, señala la Dra. Dyson. “El comportamiento podría cambiar, la función del comportamiento podría cambiar o las recompensas podrían dejar de motivar a ese niño. Un BIP es, en gran medida, un documento de trabajo: no es estático. Es importante ayudarlo, hacerlo evolucionar y ajustarlo a medida que el niño se desarrolla y progresa”.

¿Qué ocurre si se han alcanzado los objetivos del BIP del niño?

Dado que un BIP solo se dirige a unos cuantos comportamientos a la vez, su hijo debería experimentar cierto éxito en poco tiempo. Los BIP suelen aspirar a un éxito regular entre el 80 y el 90 por ciento de las veces (el 100 por ciento no es realista: nadie es perfecto).

“En última instancia, se quiere llegar a un punto en el que el niño no necesite el mismo nivel de apoyo y sea capaz de utilizar de forma independiente las habilidades nuevas y adecuadas que ha aprendido”, dice la Dra. Dyson.

Una vez que un comportamiento ya no esté afectando su aprendizaje, es el momento de centrarse en otro comportamiento. Cuando todos los comportamientos han sido abordados y su hijo se comporta adecuadamente, entonces ya no necesita un BIP.