Ansiedad social: Diagnóstico

Cierta cantidad de timidez es común a muchas personas, y a nadie le gusta ser juzgado negativamente. Sin embargo, los niños con trastorno de ansiedad social experimentan una ansiedad desproporcionada con respecto a cualquier potencial juicio al que podrían enfrentarse, y la ansiedad que experimentan es lo suficientemente grave como para interferir con su capacidad de funcionar socialmente. Los niños con el trastorno de ansiedad social evitarán activamente las situaciones que inducen a la ansiedad o las padecerán con una angustia intensa. Cuando se desencadena su ansiedad, pueden experimentar una reacción de pánico (temblores, sudor, falta de aliento) o, entre los niños pequeños, berrinches y llantos.

Para cumplir con los criterios de diagnóstico, la ansiedad debe producirse en entornos con compañeros y no sólo con adultos, y debe durar seis meses o más.

Algunos niños le restan importancia a sus síntomas o incluso se niegan a reconocerlos en un esfuerzo para evitar un vergonzoso escrutinio. Como resultado, el médico que realiza el diagnóstico entrevistará a los padres, los maestros y otros cuidadores para entender los síntomas con mayor precisión.

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