¿Qué puede decirle usted a un maestro que le sirva para hacer mejor su trabajo? Tal vez se sorprenda. Si bien el maestro de su hijo es el experto en educación, nadie sabe más acerca de su hijo que usted. Es tan importante que los padres informen a los maestros sobre los problemas en casa que pudieran afectar el desempeño escolar, como que los maestros informen a los padres sobre el desempeño de sus hijos en el aula.

A los estudiantes les va mejor cuando padres y maestros trabajan en equipo. El inicio de un nuevo año escolar es un gran momento para entablar un diálogo con el maestro de su hijo. ¿No está seguro por dónde empezar? Estas son siete cosas que los maestros quisieran que usted les dijera. Compartir esta información con el maestro lo ayudará a comprender mejor las necesidades de su hijo y a sentar las bases de una relación de cooperación a lo largo del año escolar.

  1. Condiciones de salud: Si su hijo es diabético, usa un inhalador, tiene alguna alergia o una condición de salud grave, su maestro debe saberlo. También es útil que el maestro sepa si su hijo ha sido diagnosticado con condiciones como el TDAH, que pueden afectar el comportamiento y la concentración.
  2. Situaciones familiares: Informe al maestro si su familia está pasando por un cambio importante que podría afectar a su hijo, como un divorcio, una muerte en la familia o una mudanza. Incluso si su hijo parece haberse adaptado bien al cambio, alerte a los maestros para que puedan observar si hay cambios en el comportamiento.
  3. Rasgos de personalidad o problemas de comportamiento: Tal vez su hijo es demasiado tímido y está preocupado por hacer amigos en la nueva escuela. O tal vez su hija en edad preescolar ha estado haciendo berrinches en casa y a usted le preocupa que haga lo mismo en la escuela. Es mejor hacer que los maestros tomen conciencia de estos temas antes de que se conviertan en un problema en la escuela.
  4. Fortalezas y debilidades: Es posible que su hija sea un estudiante estrella en matemáticas pero le da vergüenza leer en voz alta. O su hijo podría adorar la clase de literatura pero tener dificultades en ciencia. Si le dice a los maestros estas cosas de forma anticipada, tendrán más tiempo para ayudar a los niños a mejorar en las áreas que más lo necesitan.
  5. Estilo de aprendizaje: Usted ha pasado años enseñando a sus hijos, desde ir al baño hasta amarrar los cordones de los zapatos, así que tiene una buena idea de sus estilos de aprendizaje. Si su hijo aprende mejor a través de actividades prácticas que escuchando explicaciones, hágaselo saber a su maestro. También comparta cualquier estrategia de enseñanza que usted haya encontrado que funciona bien con su hijo.
  6. Hábitos de estudio: ¿Su hijo hace la tarea de matemáticas rápidamente pero tiene dificultades con las tareas de lectura? ¿Las calificaciones de su hija se ven afectadas porque pasa mucho tiempo en las clases de patinaje? Comente a los maestros sobre los hábitos de estudio de sus hijos y los problemas que enfrentan para completar sus trabajos. Los maestros a menudo pueden ofrecer sugerencias para que el momento de hacer la tarea sea más fácil.
  7. Intereses especiales: Saber más sobre los pasatiempos o intereses de su hijo puede ayudar al maestro a formar vínculos en el aula. Hágale saber al maestro que a su hijo pequeño, por ejemplo, le encanta determinado superhéroe de los cómics, o que su hija que va en secundaria es una pintora talentosa.

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