El trastorno de uso de sustancias comprende una amplia variedad de conductas que incluyen la adicción, el uso excesivo y la conducta peligrosa inducida por las sustancias. El diagnóstico se basa en un patrón de conductas que incluyen la incapacidad para controlar el uso de sustancias, un funcionamiento deficiente en la escuela, problemas interpersonales, y uso riesgoso o peligroso de la sustancia. Tolerancia, indicada por una dosis aumentada necesaria para lograr el efecto deseado, es otro criterio. 

Síntomas

  • Intoxicado con frecuencia
  • Uso de sustancias antes o mientras está en la escuela
  • Vender drogas
  • Ocultar alcohol o drogas en el cuarto
  • Faltar a la escuela con frecuencia
  • Desempeño académico deficiente
  • Abandonar a amigos y/o intereses pasados
  • Conducta peligrosa como pelear, conducir con las facultades disminuidas
  • Deseo intenso por una sustancia específica
  • Consumo incrementado causado por tolerancia
  • Tomar sustancias en cantidades mayores o durante más tiempo que el indicado
  • Síntomas resultantes de la abstinencia

Tratamiento y pronóstico 

El primer paso es ayudar a su hijo a dejar de usar la sustancia. En casos graves de adicción física, es necesario la detoxificación para ayudar con los síntomas de abstinencia. El tratamiento puede realizarse como paciente externo o interno dependiendo de la gravedad del trastorno. La psicoterapia, la terapia familiar y los grupos de autoayuda para niños y familias con problemas de sustancias son a menudo útiles. Los niños con trastornos psiquiátricos coexistentes deben recibir un plan de tratamiento que se ocupe de esas afecciones también.