La tricotilomanía es un trastorno caracterizado por el impulso de arrancarse el cabello del cuero cabelludo o de otras partes del cuerpo, incluyendo pestañas, cejas, genitales, espalda, brazos y piernas. Es más probable que los niños y adolescentes se arranquen  el cabello del cuero cabelludo y que lo hagan de manera inconsciente. Algunos niños con tricotilomanía también se comen el cabello de manera compulsiva después de habérselo arrancado. 

Señales:

  • Pérdida asimétrica del cabello
  • Cabello en el piso y almohadas
  • Manos constantemente cerca de la cabeza
  • Uso de sombreros u otras formas de cubrir su cabeza
  • Mirarse constantemente en el espejo
  • Autoestima dañada
  • Angustia significativa

Tratamiento:

La tricotilomanía se trata principalmente mediante la terapia cognitivo conductual (CBT, por sus siglas en inglés), que ayuda a los niños a estar más conscientes del hábito de arrancarse el cabello. A través de la CBT los niños pueden reconocer las emociones y los desencadenantes relacionados con el hábito. A veces, algo tan simple como usar pulseras llamativas y colgantes puede hacer que los niños estén más conscientes. Después puede que aprendan a sustituir el hábito con una acción diferente que involucre las manos. Algunos médicos recomiendan trucos que dificultan arrancarse el cabello, como usar vendas o curitas en los dedos y las uñas.

Los medicamentos no suelen ser la primera elección para tratar la tricotilomanía, aunque es posible que a los niños que están en una terapia conductual se les receten antidepresivos, como los inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (SSRIs, por sus siglas en inglés).