Aunque los cigarrillos electrónicos han existido durante más de una década, las tasas de vapeo se han disparado en los últimos años, especialmente entre los adolescentes. Los cigarrillos electrónicos son ahora el producto de tabaco más utilizado entre los adolescentes: aproximadamente 2.1 millones de estudiantes de escuelas intermedias y secundarias eran usuarios de cigarrillos electrónicos en el 2017, superando con creces los cigarrillos de combustibles tradicionales.

JUUL, un popular dispositivo vaporizador que viene en sabores divertidos, que parece una unidad de memoria USB y se puede cargar en un puerto USB, es especialmente preocupante. JUUL ofrece altos niveles de nicotina, lo que hace que el producto sea extremadamente adictivo. La compañía que fabrica y comercializa JUUL recientemente superó una valuación de $10 mil millones, más rápido que cualquier otra compañía, incluida Facebook. Las ventas de JUUL ahora representan más de la mitad del mercado de cigarrillos electrónicos.

El mes pasado, la FDA anunció que no sólo va a acabar con las ventas ilegales de cigarrillos electrónicos a menores de edad, sino que también con el “marketing de estos productos que resulta atractivo para los niños” porque “vemos señales claras de que el uso de cigarrillos electrónicos por parte de los jóvenes ha alcanzado una proporción epidémica”.

Los maestros, los profesionales de la salud y los padres están alarmados por esta tendencia y tratan de educar no solo a los adolescentes sino también de educarse ellos mismos, ya que todo es muy nuevo.

¿Qué es vapear?

El vapeo (vapear) es el acto de inhalar y exhalar el vapor producido por el líquido de nicotina calentado (a menudo llamado “jugo”) de un cigarrillo electrónico (e-cigarette o e-cig), lapicero de vapor o vaporizador personal. También es comúnmente llamado JUULing (que en inglés se pronuncia como joya o “ponerse joya”).

Lo que surgió como una ayuda para dejar de fumar, se ha convertido rápidamente en un producto popular –y adictivo– por cuenta propia. Sarper Taskiran, MD, psiquiatra de niños y adolescentes del Child Mind Institute, atribuye el reciente aumento de la popularidad a los envases y la publicidad. “Los adolescentes buscan la innovación y se sienten atraídos por el diseño elegante y la facilidad de uso”, dice. “Se ven como un producto de Apple”.

A pesar de que las compañías de vaping niegan rotundamente que están promocionando a los jóvenes, los críticos señalan características en sus anuncios como imágenes y colores juveniles, animación, actores que parecen tener menos de 21 años y sugerencias de que el vapear lo hace más feliz y mejora su estatus social.

Aunque algunos de los riesgos para la salud asociados con el vapeo parecen ser menos severos que los de los cigarrillos de combustibles tradicionales (por ejemplo, no tienen alquitrán), de igual manera presentan riesgos.

Algunos riesgos conocidos del vapeo son:

Los cigarrillos electrónicos contienen altos niveles de nicotina. Según el sitio de Internet de la compañía, el contenido de nicotina de un JUULpod es equivalente a un paquete de cigarrillos.

Debido a estos altos niveles de nicotina, el vapeo es extremadamente adictivo, y los adolescentes de por sí son más susceptibles a la adicción que los adultos porque sus cerebros todavía están en desarrollo, lo que los hace más propensos a acostumbrarse al consumo de drogas y alcohol.

La adicción puede afectar la capacidad de concentración. El Dr. Taskiran ha observado esto con los adolescentes con los que trabaja, quienes informan que el vapeo inicialmente aumenta su estado de alerta y atención, pero luego experimentan una disminución en la capacidad de atención. Un estudiante, por ejemplo, pudo sentarse a través de los exámenes de práctica de ACT, pero después de JUULING durante seis meses dice “no puede quedarse quieto porque comienza a tener ansias, no puede pensar en preguntas y simplemente comienza a inquietarse”.

Los cigarrillos electrónicos y dispositivos similares contienen compuestos cancerígenos, y un estudio reciente encontró niveles significativamente más altos de carcinógenos en la orina de los adolescentes que vapean.

Un estudio reciente descubrió que el vapeo, de hecho, causa irritación pulmonar similar a la observada en fumadores y personas con enfermedad pulmonar, y causa daños a células vitales del sistema inmunológico.

Taskiran señala que el vapeo aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial, por lo que puede aumentar los problemas circulatorios. Un adolescente con el que trabaja comenzó a vapear y descubrió que sus tiempos de natación disminuyeron porque ya no puede mantener la frecuencia cardíaca necesaria para nadar.

Debido a que dejan poco olor, los cigarrillos electrónicos son particularmente fáciles de esconder e incluso usar discretamente en lugares públicos, incluida la escuela. Los niños también están vapeando la marihuana a tasas cada vez mayores, lo que conlleva sus propios riesgos para la salud.

¿Por qué los padres deberían estar preocupados?

Un problema con el vapeo es que los adolescentes escuchan que no es tan malo para su salud como fumar cigarrillos y piensan que no hay daño. “Realmente piensan que son principalmente sabores y que están inhalando un gas agradable”, dice el Dr. Taskiran.

Un estudio reciente de estudiantes de 12º grado descubrió que los niños que vapeaban (pero que antes no eran fumadores) tenían cuatro veces más probabilidades de “alejarse de la percepción de que los cigarrillos representan un gran riesgo de daño”. El estudio y otros similares han demostrado que los adolescentes que vapean son mucho más propensos a comenzar a fumar cigarrillos.

El empaque hace poco para transmitir los riesgos. “Su aspecto es muy atractivo. No es transparente en absoluto. Dice 5% de nicotina, que suena como nada, entonces los adolescentes piensan que el 95% es agua o vapor de agua”, se lamenta el Dr. Taskiran.

Además, señala, fumar nunca dejó de ser genial. Todavía se muestra de manera positiva en las películas, y JUUL, en particular, ha cambiado su marca para hacer del vapeo una alternativa aún más genial. Pero el vapeo no es solo para los niños geniales, muchos adolescentes están curiosos (con sabores como el mango, el pepino y la crema, ¿quién no lo estaría?) y si se les presentará la oportunidad, lo probarían.

Sarah, una madre de dos hijos en Ann Arbor, Michigan, se sorprendió al recibir una llamada telefónica el otro día de la directora de la escuela secundaria de su hijo, y le pidió que fuera a buscarlo de inmediato para una “remoción de emergencia y suspensión”. Él y sus dos amigos fueron atrapados después de la escuela con el vapeo, un padre que pasaba tomó fotos y las envió a la administración.

A pesar de que no encontraron ningún dispositivo en su hijo, un estudiante con buenas calificaciones y sin ofensas anteriores, la escuela, como muchas otras, está tomando una postura dura. “La directora sabe que vapear es común y compartió que los negocios en el centro de Ann Arbor están vendiendo a adolescentes sin pedirles una identificación”, dijo Sarah. “Sin embargo, ella siente la necesidad de que mi hijo y sus amigos sepan que es realmente un gran problema”.

En esta escuela, los estudiantes que son sorprendidos tienen que firmar contratos de comportamiento, deben asistir a una clase llamada Teens Using Drugs (Los adolescentes que usan drogas) y no pueden participar en ningún deporte, club o evento especial durante el resto del año. Si los niños hubieran estado al otro lado de la calle, no en los terrenos de la escuela, habría sido un escenario diferente. Pero la directora dijo que si hubieran estado en la escuela secundaria en lugar de la escuela intermedia, ella habría llamado a la policía.

Sarah recuerda lo que era ser una adolescente, por lo que no cree que intentarlo sea tan importante, pero está preocupada por la adicción. “La adicción corre en mi familia y me preocupo por mi hijo. Por supuesto, me preocupa el daño que los químicos pueden hacer a sus pulmones y a su cuerpo también”, dice ella.

Aunque algunos lugares están aumentando las restricciones a nivel local, los niños todavía pueden ir a un sitio web, hacer clic en un botón que dice que tienen al menos 21 años y comprar en línea. “La mayoría de los adolescentes que veo están comprando JUUL a través de Internet”, dice el Dr. Taskiran.

Cómo hablar con los niños sobre el vapeo

El Dr. Taskiran aconseja a los padres que comiencen a educarse a sí mismos, para que sepan de qué están hablando y para que adopten un enfoque inquisitivo y curioso sobre la experiencia de sus hijos adolescentes. “Lo más importante es mantenerlo como un diálogo”, dice. “Las afirmaciones declarativas como ‘Es malo para ti’ solo terminan la conversación”.

El Dr. Taskiran recomienda comenzar la conversación de manera más general preguntando si muchos niños en la escuela vapean. Una vez que se inicia la conversación, puede ir lentamente preguntando cosas como: “¿Cuál es su experiencia con eso? ¿Cómo son los sabores?” También sugiere tener una idea de lo que saben (o creen que saben) sobre el producto, lo que les da una oportunidad para comenzar a educarlos.

El lado positivo de la experiencia de Sarah con su hijo es que en realidad le contó a su padre sobre la experiencia, incluso antes de saber que lo habían atrapado. “Tuvieron una conversación completa de una hora sobre eso después de que ya estaba dormida. Le dijo a mi esposo que lo intentó por primera vez y que le quemó la garganta y que no le gustó”. Ella recibió la llamada de la directora la mañana siguiente antes de que su hijo tuviera la oportunidad de contárselo. “Es un gran niño y realmente no se mete en problemas excepto por hablar en clase cuando está aburrido. Mi objetivo siempre ha sido la comunicación abierta y mantenerlo hablando con nosotros. ¡Y él lo hizo!”

Por supuesto, aunque los padres necesitan educarse a sí mismos, la responsabilidad no está del todo en ellos. “Las escuelas también deben ser responsables por esto y proporcionar estrategias educativas tanto para maestros como para estudiantes”, dice el Dr. Taskiran. Él dice que la prevención es mucho más fácil que el tratamiento más adelante, y señala que la educación entre compañeros puede desempeñar un papel particularmente importante.

Si le preocupa que su hijo se haya vuelto adicto, hay muchas opciones de tratamiento. El Dr. Taskiran recomienda consultar con un médico que esté bien versado en tratamientos de adicción. “Esta es una verdadera adicción a la nicotina”, dice. “La gente suele pensar que esto es diferente del uso de cigarrillos, pero puede ser más grave que el uso de cigarrillos”.

Para obtener consejos sobre cómo hablar con los adolescentes sobre el vapeo, consulte esta guía del Partnership for Drug-Free Kids (Alianza para Niños Libres de Drogas).