Es difícil imaginar la vida sin las redes sociales. Se han convertido en algo esencial para comunicarnos con nuestros amigos, para recibir actualizaciones sobre lo que pasa en el mundo y para entretenernos. Apenas podemos recordar (¡si tenemos la suficiente edad para acordarnos!) cómo nos manteníamos en contacto sin ellas. Sin embargo, los adolescentes y adultos jóvenes reportan cada vez más que las redes sociales también pueden ser una fuente de estrés.

Continuamente escuchamos, en especial de los adolescentes, que cuando revisan la lista de nuevas publicaciones en las redes sociales suelen compararse (consciente o inconscientemente) con los demás. Las personas tienden a publicar lo más destacado de sí mismos: el peinado perfecto, los amigos perfectos, la selfie perfecta antes de entrar al gimnasio, y es divertido desplazarse a través de estas publicaciones.

Pero también puede dañar nuestra autoestima cuando nuestra vida no parece ser tan perfecta como la de los demás. Puede hacer que empecemos a analizar en exceso nuestra presencia en las redes sociales, a contar los “me gusta” de nuestra última publicación y a esforzarnos por lucir perfectos también, independientemente de cómo nos sintamos en realidad.

Del mismo modo, las personas hablan tanto del miedo a perderse algo que podría ser una buena oportunidad de diversión, que hay un acrónimo en inglés para esto: FOMO (Fear Of Missing Out).  Las redes sociales son el mejor y el peor amigo de este miedo. Si a usted le preocupa perderse algo, las redes sociales son excelentes porque puede estar conectado a todo, dondequiera que esté. Pero como siempre hay algo nuevo, nunca puede sentir que lo ha visto todo y que por lo tanto puede tomarse un descanso.

Permanecer conectado

Cuando todo está en línea, a veces obtenemos pruebas de que, de hecho, nos estamos perdiendo algo. Cuando vemos a nuestros amigos divirtiéndose sin nosotros, nos sentimos mal. Ver a un ex iniciar una nueva relación duele.

Si pasar tiempo en las redes sociales es causa de estrés, por lo general nos aconsejarán desconectarnos. Y aunque es un buen consejo, no es muy realista, especialmente para los adolescentes, quienes realizan gran parte de su socialización en línea.

Y esta socialización adolescente es más importante de lo que parece. Los adolescentes todavía están descubriendo su lugar en el mundo, y es a menudo a través de sus relaciones que empiezan a dar sentido a su identidad. No es de su interés dejar de usar las redes sociales por completo. Pero encontrar una manera de tener relaciones y una autoestima sanas al utilizar las redes sociales, sí lo es. ¿Suena difícil? Aprenda cómo practicar la atención plena.

¿Qué es la atención plena?

La atención plena es una técnica para vivir el momento, sin juzgar. Ayuda a que seamos más conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor y de cómo nos sentimos. Tomarse el tiempo para reducir la velocidad y notar estos detalles nos ayuda a regular las emociones y niveles de estrés. También introduce un nivel de reflexión y conciencia de nosotros mismos que las personas generalmente no tienen cuando están revisando las nuevas publicaciones en línea.

Y la atención plena no es simplemente para dar un paseo por el parque o ver el atardecer. Si se aplica a la experiencia de las redes sociales, dice la Dra. Jill Emanuele, psicóloga del Child Mind Institute y experta en atención plena, puede ayudar a los jóvenes a manejar la emoción que genera toda esa información sobre lo que están haciendo sus amigos.

La Dra. Emanuele recomienda las siguientes estrategias de atención plena para que el tiempo que estamos conectados (y desconectados) sea más feliz.

Compruébelo usted mismo

Intente ser más consciente de usted mismo y priorizar cómo se siente y qué piensa cuando usa las redes sociales. “El estereotipo en torno a las redes sociales es que solo te estás dejando llevar, sin pensar realmente en el efecto que tienen en ti”, señala la Dra. Emanuele. “Y tú quieres tratar de ser consciente de ese efecto”.

La Dra. Emanuele recomienda preguntarse: ¿Cómo estoy en este momento? ¿Cómo me hace sentir esta aplicación? ¿Cómo me hace sentir esa foto? Intente ser consciente de los cambios de humor, y vea si nota algún patrón.

No importa si nota que las emociones que tiene son negativas. Intente no juzgar cómo se siente, pero reconozca la emoción. Reconocer cuándo nos sentimos celosos o tristes puede ser muy poderoso, porque en realidad ayuda a aliviar un poco el sentimiento negativo. También puede ayudarnos a procesar la emoción, sin que nos dejemos arrastrar por ella.

Enfrentar la realidad conscientemente

Sin embargo, si algo lo hace sentir mal constantemente, la práctica de la atención plena también puede ayudar a que usted  identifique esto y luego se pregunte por qué, y si hay algo que usted pueda hacer que pudiera ser de ayuda. Tomarse el tiempo para notar (y evaluar) cómo se siente es una habilidad importante que lo hará más feliz y más seguro en todas las áreas de su vida, no solo cuando esté en línea.

La atención plena también puede ayudarlo a enfrentar la realidad. Por ejemplo, la gente a menudo intenta usar las redes sociales como una forma de animarse cuando se sienten deprimidos o aburridos. Por lo tanto, si usted se siente mal consigo mismo, puede publicar algo que sea totalmente opuesto, como una linda imagen de sí mismo o una foto de sus grandes amigos. A veces, proyectar algo diferente, o recibir cumplidos en línea, puede sacarlo de la depresión.

Pero la satisfacción es a menudo fugaz, y usted podría tener la sensación de estar engañando a todo el mundo. Si nota que después se siente peor, sepa que esto no es inusual y busque formas más confiables de mejorar su estado de ánimo.

Utilice la tecnología

Usar la tecnología para supervisar la tecnología es otra estrategia que la Dra. Emanuele recomienda. Por ejemplo, hay aplicaciones como Moment y Checky que están diseñadas para ayudarlo a monitorear cómo usa su teléfono.

“Haga un experimento para ver cuánto tiempo dedica realmente a determinadas cosas”, dice la Dra. Emanuele. “Cuando está con el celular, ¿qué está haciendo realmente? ¿Cómo son sus emociones?”.

Asimismo, las aplicaciones y diarios para dar seguimiento al estado de ánimo le recuerdan que debe dedicar un tiempo para sí mismo. También crean un registro de cómo se ha sentido frente a determinado hecho, que usted puede revisar después. Recopilar datos sobre cómo usa la tecnología y cómo esta le afecta lo ayudará a notar patrones y, si es necesario, a desarrollar mejores hábitos. Ver los datos puede ser sorprendente, ya que a menudo no somos conscientes de cuánto tiempo dedicamos a navegar en línea.

Si usted quiere aprender más sobre la atención plena, la Dra. Emanuele señala que también hay aplicaciones que lo guían a través de los fundamentos de la práctica de la conciencia plena. Headspace y Smiling Mind son dos de las más populares. Smiling Mind está diseñado para los jóvenes, por lo que puede ser más adecuado para adolescentes y preadoslescentes.

Desconéctese

La mejor manera de tener cierta perspectiva es tomar descansos ocasionales de las redes sociales. Hacer yoga, ir a correr, pasar tiempo con los amigos en persona, pasar un buen rato en la naturaleza. Sea lo que sea, hacer cosas en la vida real puede ser un gran alivio del estrés y hacer que se sienta mejor consigo mismo de una manera que estar revisando las nuevas publicaciones en las redes sociales nunca hará.

Intente también practicar la autoconciencia durante actividades fuera de línea. Observe cómo se siente en el momento en que está siendo activo, y note lo que realmente le parece divertido. Puede que se sorprenda a sí mismo. Y es probable que descubra que la experiencia también es bastante adictiva.