“La cruda realidad” es la quinta novela gráfica en la serie “El diario de Greg” por Jeff Kinney, y se trata de las aventuras de un estudiante de escuela media que no es particularmente astuto ni gracioso, que se llama Greg Heffley. ¿Podría ser cierto? ¿Una serie famosísima sobre un niño sin superpoderes en la etapa más difícil e incomoda de la vida? Así es. Y yo creo que deberíamos considerar qué es lo que hace que esta serie sea tan popular con nuestros hijos.

Se ha escrito mucho sobre el formato de esta serie gráfica, la cual ha atraído a millones de niños, especialmente hombres (pero también a algunas niñas), de primaria y escuela media, muchos de los cuales no leían mucho antes. El autor, Kinney, se ve a sí mismo más como un caricaturista que un autor, y sus dibujos por sí solos son chistosos, pero el texto también es bastante chistoso. Una de las razones por las cuales su sentido de humor seco es tan difícil de resistir, tengas la edad que tengas, es que es brutalmente honesto.

Se podría argumentar que la escuela media es una comedia oscura por sí misma. Considere los cambios físicos por los cuales los niños están pasando, con una rapidez muy variadas dependiendo del niño, lo que resulta en que niños como Greg, que no han madurado físicamente, estén sentados junto a otros niños de su edad que parecen hombres, y (quizás más difícil incluso para Greg) niñas que parecen mujeres. Los niños están cambiando más rápidamente en la adolescencia que en cualquier otro momento desde la infancia. Están tratando de descubrir no solamente cómo funcionan sus cuerpos, sino también quiénes serán y dónde encajarán. Por esto, quieren desesperadamente formar amistades y son capaces de romperlas de manera salvaje. Por eso puede parecer que son despiadados con cualquiera que sea diferente.

“La adolescencia temprana (12 años) puede ser igual de difícil qué la edad problemática de la infancia “terrible twos””, la periodista Linda Perlstein, que escribió un libro sobre esto, le dice a la puesta en escena This American Life en un episodio sobre la secundaria. “El único problema es que los adolescentes no son tan lindos como los bebés”.

Un gran tema que la serie intenta retratar es la brutalidad de la escuela media, las cosas dolorosas y hostiles que se hacen unos a otros. Greg retrata en su diario las maneras en las cuales intenta evitar el acoso de otros niños que son más grandes o más populares que él (a menudo sin éxito). No digo que Greg sea un santo tampoco, él se queja de los acosadores pero al mismo tiempo, él acosa a otros, incluyendo a su mejor amigo.

De hecho, el autor, Kinney celebra las imperfecciones de Greg. “Greg es un protagonista imperfecto”, le dijo a USA Today hace algunos años. “Creo que los adultos que se quejan de las carencias de Greg no están entendiendo el chiste. Los niños entienden que Greg no es perfecto y por eso que creo que les parece simpático”.

Lo atractivo de “El diario de Greg” entra en el foco en una entrevista de This American Life, donde una niña de 14 años llamada Annie, describe el alivio que sintió al escapar de la escuela media, y las dificultades que pasó tratando de evitar sentirse como un blanco para los otros niños mientras estaba ahí. “No importa quién seas o qué hagas, se burlaran de ti… por cualquier cosa. Puede ser difícil de hacer algo que normalmente parecería diminuto o fácil porque alguien te puede molestar o acosar por haberlo hecho.”

Confiesa que, cuando consiguió un par de mocasines con cordones, los cuales le gustaban mucho, tardó dos meses para sentirse cómoda poniéndoselos en la escuela. “No quería destacarme demasiado”, dice.

A un niño, que fue entrevistado rumbo a su baile escolar, le preguntaron qué estaba esperando del evento, y dijo con candor: “Espero que nada malo vaya a pasar. Nada de humillación, nada que sea un cuento por los siguientes dos meses”.

Basta decir que en esta serie, Greg a menudo se despista demasiado para evitar estos obstáculos, pero los cuenta, y puede ser que él no se esté riendo del todo, pero los niños que leen sus diarios sí se ríen. Greg hace que los eventos humillantes de la escuela media sean algo de lo que nos podamos reír, y eso es un gran éxito.

Una bibliotecaria que escribió un blog sobre el primer libro de la serie dijo: “Nadie es su sano juicio querría regresar a la escuela media, pero si Jeff Kinney sigue escribiendo libros como este, yo lo seguiré allí”. Para aquellos que no tienen más remedio que estar ahí, el humor de Kinney les ofrece algo de qué reírse en estos tiempos de desarrollo y precariedad, mucho más que cualquier otra banalidad que les podríamos ofrecer.

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