Ask An Expert / Sexo y género

Mi hijo de 11 años está constantemente atormentado por pensamientos sexuales que no puede controlar. ¿Cómo podemos ayudar a este niño?

Una evaluación exhaustiva debería ser su primer paso

Jerry Bubrick, PhD
Jerry Bubrick, PhD

Senior Clinical Psychologist, Anxiety Disorders Center

Child Mind Institute

Mi hijo de 11 años se siente atormentado por pensamientos sexuales cada segundo de cada día. Está afectando su capacidad para desempeñarse bien. Dice que cuanto más intenta controlar los pensamientos, más aparecen. Relata que los niños en la escuela y en el autobús hablan constantemente acerca del sexo y, en su intento por encajar en el grupo, se ha unido a la conversación y ahora siente una culpa abrumadora por ello. Mencionó que ha deseado no haber oído hablar nunca de sexo y que a veces ha deseado no estar vivo debido a la culpa abrumadora y a la vergüenza por todo esto. Eso me preocupa. Hemos intentado explicarle que la curiosidad es muy normal y que él no es un “rarito”, y que puede seguir hablando abiertamente con nosotros, lo que ha hecho. Parece que cuanto más intensamente intenta controlar sus pensamientos, esto sólo hace que los pensamientos sean más poderosos. De alguna manera, tiene un elemento de TOC en su personalidad. ¿Cómo podemos ayudar a este niño?

No puedo ofrecer un diagnóstico sin haber conocido a su hijo, pero parece que tiene muchos aspectos del trastorno obsesivo-compulsivo o TOC (OCD, por sus siglas en inglés). Le molestan los pensamientos intrusivos que no puede detener y pasa mucho tiempo intentando hacer cosas para librarse de la ansiedad que le producen estos pensamientos. Además, los pensamientos intrusivos son desencadenados con facilidad: las conversaciones de otras personas e incluso los simples recuerdos de los pensamientos pueden desencadenarlos. Y por mucho que intente tranquilizarlo, no puede seguir adelante, lo cual es una característica fundamental del TOC.

Dicho esto, hay otros trastornos que también implican la aparición de pensamientos obsesivos e intereses limitados. También es posible que tenga más de un trastorno, lo cual afectaría su tratamiento. Creo que su primer paso debería ser obtener una evaluación suficientemente exhaustiva para su hijo por parte de un terapeuta cognitivo-conductual experimentado.

Con algo tan dominante como el sexo, realmente está oyendo hablar de ello en todas partes: en la televisión y en Internet, en el autobús y en la escuela. No se lo está inventando, pero mientras la mayoría de la gente puede afrontarlo, la parte obsesiva de su cerebro no se lo permite. El tratamiento probablemente consistirá en enseñarle las habilidades necesarias para manejar sus pensamientos intrusivos una vez que aparezcan.

Como padre, es probable que usted también desempeñe un papel en el tratamiento. Los padres pueden aprender a ir dos pasos por delante en términos de esperar los síntomas y saber cómo responder a ellos.

Los medicamentos también podrían ser una buena idea. Si está teniendo tantos pensamientos que están presentes todo el día, todos los días, la medicina puede ayudar all disminuir la frecuencia de esos pensamientos y disminuir la ansiedad que siente, lo que podría facilitarle la participación en la terapia.

La buena noticia es que, con tratamiento, su hijo debería sentirse mejor y tener más control sobre sus pensamientos dentro de relativamente poco tiempo.