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Cómo hablar con tu adolescente sobre el prom

Iniciar conversaciones sobre horario de llegada, presupuesto y consumo de alcohol, entre otras cosas.

Escrito por: Eleni N. Gage

Expertos clínicos: Megan Ice, PhD , Marc Shuldiner, PsyD

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Seguramente habrás visto alguna película para adolescentes en las que el baile de graduación es el gran final: la noche más romántica en la vida de una joven o una fiesta desenfrenada repleta de adolescentes que toman malas decisiones. En la vida real, para la mayoría de las personas, el prom no es ni lo uno ni lo otro. Pero la presión por crear recuerdos para toda la vida puede causar algunos conflictos entre padres e hijos.

Para asegurarte de que todo salga bien, conviene conversar con tu hija o hijo sobre cualquier preocupación o expectativa en cuanto a consumo de alcohol u otras sustancias, actividad sexual o algo tan práctico como establecer un presupuesto.

Estos son algunos consejos de especialistas y ejemplos de cómo tener estas conversaciones, para que tu adolescente se prepare, tú te relajes y ambas partes disfruten la noche.

Preparar el terreno

Es posible que ya hayan hablado antes sobre los valores y las reglas de la familia, pero el prom es el tipo de evento que amerita un repaso. Tu adolescente podría proponer flexibilizar las reglas porque se trata de una ocasión especial (o argumentar que al final de cuentas falta poco para que se vaya de la casa a la universidad), y tal vez sientas la presión de ceder. Pero eso no significa que tengas que dejar de lado tu buen juicio. ¿Pueden llegar a un acuerdo que sea satisfactorio para ambas partes? Algunas recomendaciones a tener en cuenta:

Conoce tus valores. Céntrate en lo que es importante para ti, especialmente en lo que se refiere a la seguridad y el desarrollo saludable de tu adolescente, dice Marc Shuldiner, PsyD, psicólogo clínico del Child Mind Institute. Ayudarles a tener una buena experiencia en la fiesta de graduación no significa ceder a todas sus demandas.

Empieza la conversación cuanto antes. La planificación del prom podría empezar meses antes de lo que te imaginas. “Muchas veces la ansiedad de con quién ir al baile puede empezar en febrero para un prom que será en junio”, dice Megan Ice, PhD, psicóloga clínica del Child Mind Institute.

Nunca des nada por sentado. “Cada adolescente es diferente, así que no hagas suposiciones sobre cómo será el baile de graduación para tu hija o hijo”, dice la Dra. Ice. ¡Ni siquiera sobre su interés en asistir! Ella recomienda comenzar con una pregunta abierta como: “¿Cómo te imaginas el prom?”.

Presenta un frente unido. Actúa en equipo con el otro progenitor de tu adolescente ante cualquier problema que surja, ya sea en torno al presupuesto o la asistencia a otra fiesta después del baile. “Muchos padres no se ponen de acuerdo en estas decisiones”, señala la Dra. Ice. “Hablar de ellas primero antes de presentárselas al hijo o hija ayudará a reducir los conflictos, ya que tu adolescente no dejará de intentar negociar o tratar de enfrentar a mamá y papá”.

A continuación, te presentamos algunas situaciones específicas que tal vez quieras considerar discutir antes de la gran noche.

Presupuestos

Para evitar malentendidos, conviene dejar claro desde el principio cuál es el presupuesto disponible para el prom. Pero también es una oportunidad para entender qué motiva cada gasto y qué cosas son las que más le entusiasman a tu adolescente.

“Cada familia tiene recursos e ideas diferentes sobre en qué cosas es apropiado gastar”, dice el Dr. Shuldiner. Si tu hija, por ejemplo, quiere gastar mucho dinero en el vestido, él sugiere que le preguntes: “¿Qué tiene ese vestido de especial? ¿Es la marca?”.

Una vez que entiendas por qué es importante, señala el Dr. Shuldiner, tendrás una mejor idea de si es algo que puedes apoyar. Si lo que le preocupa es que sus amigas la critiquen, ¿es esa la forma más sensata de abordar la situación?

Una vez más, dice la Dra. Ice, esta es una oportunidad para reconocer sus preocupaciones y trabajar en posibles soluciones. “Puedes validar su ansiedad ante la posibilidad de recibir críticas y pensar en otras opciones, como alquilar un vestido, comprar en tiendas de segunda mano o complementar el presupuesto con dinero ahorrado”, dice. “También les puedes ayudar a comparar este gasto más alto frente a otro artículo deseado, como un nuevo teléfono celular o un viaje. Eso les puede ayudar a aprender a priorizar en qué gastar el dinero”.

Deja claro desde el principio si no es posible gastar más de cierta cantidad. Si una compra no se ajusta a los valores o recursos de la familia, dice la Dra. Ice, conviene que se lo digas de forma expresa a tu hija o hijo para que piense en alternativas.

Consumo de alcohol o drogas en el prom

Las familias tienen puntos de vista diferentes sobre el consumo de alcohol en adolescentes. El prom es un buen momento para enfatizar el tuyo. El Dr. Shuldiner sugiere decir algo como: “Ya sabes lo que pesamos en casa sobre el consumo de alcohol en menores de edad. Recuerda que sigues sin tener la edad suficiente para beber. Además, el hecho de que sea una ocasión especial no lo vuelve legal”.

Comparte información útil

Aunque tu familia tenga una regla estricta de no beber, es importante asegurarte de que tu adolescente cuente con información práctica para tomar decisiones inteligentes. Según la Dra. Ice, incluso en el caso de adolescentes que no beben alcohol conviene decirles: “No aceptes bebidas de personas desconocidas, ten claro a quién vas a llamar si quien debía traerte de regreso ha bebido, y conoce las reglas del lugar donde se realizará el evento”.

Sugiere plantearlo así: “Es importante saberlo por si tus amistades beben”. Y explica: “Con frecuencia, las y los adolescentes responden mejor a este enfoque: es más probable que te escuchen porque les importa contar con la información necesaria para cuidarse mutuamente”.

La preparación no es otorgar permiso

No te preocupes de que al darle información pudiera parecer que le estás dando permiso: se trata de mantener a tu hija o hijo a salvo. Cuanta más preparación tengan para enfrentarse al alcohol o las drogas, mayor será su capacidad de resistir la tentación o la presión. “Ese momento de pánico suele ser cuando simplemente dicen: ‘Sí, claro’, porque es más fácil que mantenerse firme”, dice la Dra. Ice. Ella recomienda que tu adolescente practique establecer límites teniendo una excusa preparada para cuando le ofrezcan alcohol, ya sea: “Estoy tomando medicamentos”, o “mis padres son muy estrictos, no puedo”.

Si les ofrecen una bebida, ella sugiere que digan algo como: “¿No tienes algún refresco?”. Si la situación se da más en el ámbito de los juegos, como el beer pong, la Dra. Ice recomienda que digan algo como: “Me encantaría jugar. ¿Puede ser con un vaso de agua?”. De esa manera —explica— “pueden decir que sí a la parte de la convivencia, pero no a la parte del alcohol”. Lo principal es preparar a a tu adolescente para enfrentar situaciones en las que pudiera haber drogas o alcohol y —añade la Dra. Ice— ayudarle a sentirse con confianza de que, aunque diga no a la sustancia o decida no beber, sus amistades seguirán valorando la relación.

No trates de infundirles miedo

“Cuando hablamos de sustancias, lo mejor es dar información real, en lugar de recurrir a tácticas intimidatorias”, afirma el Dr. Shuldiner. En su lugar, ofrécele información adecuada a su edad. Por ejemplo, le puedes explicar que si fuma marihuana o bebe alcohol por primera vez el efecto se puede sentir más potente, por lo que debe tener mucho cuidado. O bien, le podrías decir: “Te has esforzado tanto para que esta noche sea especial. No querrás que se arruine por beber demasiado”.

Dale una “tarjeta de salida de la cárcel” en caso de emergencia

Hazle saber a tu hija o hijo que, si ocurre algo terrible, te puede llamar sin temor a las consecuencias. El Dr. Shuldiner sugiere que lo digas de forma directa: “El trato es que no importa lo que esté pasando. Si me llamas, iré a ayudarte”. Además de ser una forma de mantener su seguridad, esto podría marcar un antes y un después en su relación. “Cuando nuestros hijos más nos necesitan, queremos estar ahí y no que estén pensando: ‘Me voy a meter en un tremendo problema si llamo a mi mamá o mi papá’”, dice el Dr. Shuldiner.

Brindar información y recursos sobre qué hacer en situaciones de riesgo no equivale a dar autorización para involucrarse en conductas peligrosas. “Igual como cuando les enseñamos sobre los preservativos o las ITS no es que les estemos dando permiso para tener relaciones sexuales”, afirma el Dr. Shuldiner. “Significa que les estamos dando la información que necesitan para evitar daños”.

Actividad sexual y consentimiento

Hablando de sexo, “hay mucha cultura pop sobre perder la virginidad en el prom”, dice el Dr. Shuldiner. “Creo que eso es más propio de las películas que de la realidad. Mis pacientes adolescentes no se preparan necesariamente para el baile de graduación pensando que ese va a ser el momento en el que va a pasar algo que definitivamente no había pasado antes”.

Haz preguntas sin juzgar

Lo ideal es que hayas hablado con tu hijo o hija sobre sexo con regularidad mucho antes del prom. Si no lo has hecho recientemente, o si quieres reiterar tu punto de vista, pero te da vergüenza sacar el tema, la Dra. Ice recomienda comenzar la conversación preguntando por sus pares. Prueba con: “¿Alguna de tus amistades tiene pensado compartir habitación con su pareja en el hotel?”, o “¿alguna de tus amistades ya ha tenido relaciones sexuales?”. Si te dicen que sus amistades son sexualmente activas, puedes continuar con: “¿Y tú?, ¿ya tuviste relaciones sexuales?”. Como señala la Dra. Ice, se trata de “no tener miedo de hacer las preguntas y prepararse para las respuestas que puedas recibir. Tienes que poder escuchar las respuestas y reaccionar sin juzgar, con curiosidad, para no cerrar la puerta a futuras conversaciones”.

Planifica con antelación

Al igual que con el alcohol, explorar lo que podría suceder en términos de actividad sexual puede ayudar al adolescente a prepararse. “Podrían practicar con antelación qué decir si decide que no quiere tener relaciones sexuales, para que sepa cómo decirlo en el momento si está sintiendo inseguridad al respecto”, dice la Dra. Ice. “Hazles saber que no pasa nada si no están en la misma situación que sus pares en cuanto a lo que esperan hacer esa noche”.

Ofrece información

También es conveniente que le brindes información a tu adolescente, tanto sobre el consentimiento como sobre lo que es el sexo seguro. El Dr. Shuldiner sugiere recordarles que “bajo la influencia de cualquier sustancia, nadie puede dar su consentimiento. Recuerda que, oficialmente, si estás en un estado de embriaguez, no puedes otorgar el consentimiento. Y si estás con alguien en estado de embriaguez, esa persona no puede dar su consentimiento”.

Las fiestas después del prom

Para muchos padres y madres, las preocupaciones sobre el abuso de sustancias y la actividad sexual se centran en lo que ocurre después del baile, cuando sus acompañantes se han ido y las y los jóvenes se dirigen a los after. Hay padres y madres a quienes les gusta que sus adolescentes asistan a actividades después del baile, pero también hay a quienes no. Sea cual sea tu decisión, expresa claramente tu punto de vista.

Apégate a tus valores

“Si normalmente no te parece bien que tus hijos vayan a algún sitio sin sus padres después de una fiesta, eso no tiene por qué cambiar”, dice el Dr. Shuldiner. “Nuestros valores no tienen por qué cambiar solo porque queramos que nuestros hijos se diviertan o se integren, del mismo modo que no querríamos que nuestros hijos tomaran decisiones basadas en si van a sentir que encajan o no”. Si la respuesta es no, di algo como: “No quiero que vayas a un lugar donde no haya una persona adulta. Me preocupa lo que pueda pasar. Me gustaría que volvieras a casa justo después del baile”. O tal vez, dice el Dr. Shuldiner, sea necesario llegar a un acuerdo. “Tu hora límite es generalmente a las X en punto y puedes tener una hora adicional, pero tienes que volver a casa. No quiero que te quedes fuera toda la noche”. 

Habla del tema con suficiente antelación

“Es importante establecer las expectativas con antelación, para que no llamen o envíen mensajes de texto a la una de la madrugada el día del baile”, dice el Dr. Shuldiner. “Dile a tu adolescente: “Me gustaría saber con antelación cuáles son los planes, adónde vas, para saber en qué casa vas a estar, poder informarme sobre los padres y decidir si me parece bien que estés allí””.

Explica tus razones

Sea cual sea tu decisión, la Dra. Ice recomienda explicar tus motivos, para que tu adolescente no “saque conclusiones precipitadas como “me odias”, o “te preocupas demasiado. ¿Por qué no confías en mí?” Si tienes razones específicas relacionadas con el historial de tu adolescente, explícalas diciendo algo como: “La última vez que te quedaste a dormir en casa de alguien, pasaron cosas malas, así que no siento la seguridad de que puedas establecer límites en una fiesta después del prom. O: “Si te preocupa que haya alcohol, di: ’La policía podría acabar con la fiesta y tú te meterías en problemas por estar allí’”. La Dra. Ice señala: “Explicar tus preocupaciones les enseña que hay una razón detrás de tu regla y que no es simplemente algo arbitrario”.

Une fuerzas

Si te opones rotundamente a las fiestas después del prom, puede que haya otras personas que piensen lo mismo. “Algunas familias dirán: ’Todos vamos a dar esta respuesta para que no se señale a ninguna familia’”, dice la Dra. Ice. O bien, puedes colaborar con otras familias para idear una opción atractiva para después del baile que te haga sentir a gusto.

“No estamos criando a nuestros hijos en el vacío” dice el Dr. Shuldiner. “Probablemente todos queremos que nuestros hijos estén a salvo, saludables y felices. Si recordamos eso, tal vez nos resulte más fácil acercarnos a otras familias y decirles: ’Oye, he estado pensando en el baile de graduación. ¿Qué opinan ustedes? ¿Por qué no planeamos hacer esto?’”. Al acercarte a otras familias, también estás dando el ejemplo de conexión social a tu adolescente. 

Independientemente de cómo decidas manejar el baile de graduación, la Dra. Ice señala: “Al final del día, tú puedes decir: ’Soy tu madre o padre y yo pongo las reglas. Así es como pienso mantenerte a salvo, y mi trabajo es mantenerte a salvo’”. Lo principal es que sepa que cuenta contigo y que puede buscarte cuando enfrente una situación complicada.

“Eso no significa que todas las conversaciones sobre el baile de graduación tengan que ser serias y pesimistas”, advierte el Dr. Shuldiner. No olvides celebrar este hito. Tu consejo de despedida para tu adolescente puede ser: Diviértete.

Última revisión o actualización: 3 de marzo de 2026.

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