Lo lamentamos. Esta página no tiene version en español. Vaya la página de inicio.

Cómo hablar con sus hijos acerca de sexo y de consentimiento

Cuando hablamos de sexo, es muy importante hablar del establecimiento y el respeto de los límites.

Cuando se trata de adolescentes y sexo, actualmente les enseñamos a los jóvenes que un requisito previo para que la actividad sexual sea adecuada, y para que se evite el abuso, es el consentimiento. El consentimiento tiene que ser explícito y debe darse varias veces a medida que el encuentro sexual se vuelve más íntimo.

Aunque el concepto de consentimiento pueda parecer simple, a muchos adolescentes les resulta incómodo y difícil pedir y dar o negar su consentimiento.

Una manera de ayudar a los jóvenes a mejorar sus habilidades para establecer y respetar los límites es hacerlos que practiquen estas habilidades desde pequeños. Y que además los padres aborden el tema de manera directa cuando sean adolescentes.

Incluso los padres que comienzan a hablar pronto con sus hijos sobre el consentimiento sexual pueden enfrentarse a muchos ojos en blanco y exclamaciones de “qué asco!” cuando el sexo se vuelve parte de la conversación, dice el Dr. David Anderson, psicólogo clínico del Child Mind Institute. Pero esto no debería desanimar a los padres de seguir haciéndolo.

“Una de las grandes enseñanzas que queremos transmitir a los niños, a cualquier edad, es que en el sexo hay dos personas a considerar. Con mucha frecuencia, las agresiones sexuales o cualquier tipo de atención indeseada ocurren porque la persona que está presionando está demasiado enfocada en sus propios deseos”, explica el Dr. Anderson. Para que los niños comprendan verdaderamente qué es el consentimiento, dice, tienen que ver a los demás con empatía, algo que no siempre se da naturalmente, especialmente en los años egocéntricos de la adolescencia.

Hablen sobre la presión

El estereotipo de sexo no consensual retrata a una mujer que repetidamente dice “no” a un hombre que ignora lo que ella está diciendo y que, posiblemente, actúa de manera violenta. Pero en realidad, no siempre es así.

“Cuando una o ambas personas sienten algún tipo de presión, pueden terminar haciendo algo de lo que se arrepienten”, dice el Dr. Anderson. Los padres siempre deberían hablar con sus hijos del peligroso papel que desempeña la presión (sentirla o aplicarla) en lo que respecta al consentimiento sexual.

  • Nunca está bien presionar a alguien para que participe en algún tipo de actividad sexual o romántica, ni tampoco para ir más rápido de lo que quieren. Igualmente, nadie te debería presionar para que hagas lo mismo.
  • La presión de grupo también puede jugar un papel. Los jóvenes se pueden preocupar porque están “atrasados” sexualmente en comparación con sus amigos, y también pueden sentirse presionados a hacer cosas para las que no están preparados solo para ganar la aprobación de los otros.
  • Si alguien te está presionando, no te quedes callado ni te congeles. “Está perfectamente bien decir ‘me estás haciendo sentir muy incómodo, no quiero hacer esto´, y retirarte”, dice la Dra. Stephanie Dowd, psicóloga clínica.

Prestar atención a cómo se está sintiendo el otro es una parte esencial de cualquier relación, pero cuando hablamos de las relaciones románticas o sexuales, esto puede marcar la diferencia entre un encuentro seguro y positivo y uno que puede terminar causando daño.

Uso de sustancias y consentimiento

“Para empezar, tenemos que reconocer que muchos encuentros sexuales no consensuales ocurren en las situaciones donde una o las dos personas están intoxicadas”, dice la Dra. Dowd. “Así que, si hay drogas o alcohol, es inmediatamente una señal de alerta”. Es muy importante hablar francamente con su hijo sobre el uso de sustancias, pero los padres deben tener especial cuidado en centrarse en el papel que desempeñan el alcohol o las drogas sobre la capacidad de una persona de dar u obtener el consentimiento sexual.

“Esta es un área donde el potencial de daño es alto”, dice la Dra. Dowd, “lo lo que es importante tener reglas estrictas y rápidas. Por ejemplo:

  • Las personas intoxicadas, dormidas o con alguna discapacidad no pueden dar consentimiento, y punto.
  • Cuando hablamos de uso de sustancias, a los padres les puede dar la tentación de decir “no las uses” y no hablar más del tema. Pero, cuando hablamos de ayudar a su hijo a estar seguro, es muy importante hablar del tema con más precisión. Tenga un plan establecido para las situaciones en las que pueda haber drogas o alcohol. Por ejemplo, su hijo puede acordar con un amigo que se cuidarán mutuamente y que se asegurarán de que ambos abandonen la fiesta sanos y salvos. O, usted puede hablar con su hijo y hacer un plan para hablar por teléfonos algunas veces a lo largo de la noche para confirmar cómo se encuentra, o ponerse de acuerdo en una hora específica para que usted lo recoja de la fiesta.
  • Anime a su hijo a ayudar a otros a mantenerse a salvo. “No seas solamente un testigo”, dice la Dra. Dowd. Si su hijo se da cuenta de que alguien está intoxicado y en una situación peligrosa, o está siendo presionado para hacer algo que no desea hacer, dígale a su hijo que no lo ignore. En su lugar, dígale que haga lo posible por ayudar a la otra persona a escapar de esa situación con seguridad y encontrar ayuda.

El consentimiento verbal

Aún en las situaciones en las que parece que no hay dudas, es importante que los jóvenes se comuniquen con sus parejas durante todo el proceso. Ayude a los jóvenes a evitar situaciones con potencial de riesgo, repasando con ellos algunas preguntas que pueden hacerles a sus parejas para comunicarse con su pareja. Por ejemplo:

  • ¿Te estás divirtiendo?
  • ¿Estamos yendo demasiado rápido?
  • ¿Te sientes bien con esto?
  • ¿Te molesta si te toco ahí?

“También queremos que los jóvenes se acuerden que solo un “sí” claro y rotundo equivale a consentimiento”, dice la Dra. Dowd. “Cualquier cosa menos clara es una señal de que es momento de detenerse y comunicarse con su pareja antes de continuar”.

El consentimiento no verbal

Hacer preguntas en todo momento es importante para asegurarse de que ambas partes están cómodas, pero el consentimiento verbal no siempre es suficiente. “Puede ser difícil saber exactamente cómo te sientes en un momento dado, especialmente si te gusta la otra persona o si te preocupa que al decir “no” puedas herir sus sentimientos o hacer que la situación sea incómoda o vergonzosa”, dice la Dra. Dowd. “No es extraño que las personas digan “estoy bien” cuando no lo están”. Los jóvenes deberían prestar atención a las señales no verbales, por ejemplo:

  • Presta atención al lenguaje corporal. ¿Parece que tu pareja se siente cómoda? ¿Está acercándose o alejándose? ¿Está respondiendo de manera positiva o está evitando que la toques?
  • ¿Ambos iniciaron el contacto sexual o lo hizo solo una persona?
  • ¿Parece que tu pareja está relajada?

Lo que no es consentimiento

Ayudar a los niños a identificar lo que no es consentimiento es igual de importante que ayudarlos a entender que sí lo es. Ejemplos de lo que no equivale a consentimiento incluyen:

  • Coquetear.
  • Lleva puesta ropa “sexy”.
  • Cualquier respuesta que no sea un claro “sí” al preguntarle si puedes continuar.
  • La otra persona no te ha pedido que te detengas.
  • La otra persona parece estar interesada.

Preguntarse a si mismo

Finalmente, los jóvenes deberían hacerse estas mismas preguntas a ellos mismos en cualquier encuentro sexual o romántico. La Dra. Dowd dice que los padres deberían animar a los niños a que se comuniquen con ellos mismos con frecuencia. “Lo que queremos es que ellos se pregunten ‘¿quiero hacer esto?, ¿me siento seguro y respetado?, ¿me están presionando, ya sea mi pareja o mis amigos, para que haga algo para lo que no me siento listo?’”.

Ayudar a los niños a hacer una lista de preguntas también los ayudará a enfrentar situaciones difíciles. Pero, sobre todo, los padres deberían asegurarse de que sus hijos entiendan que siempre está bien decir por el motivo que sea: “Detente”. Incluso si no están seguros en ese momento de cuál es la razón.

Hablar con los hombres

Es importante que los niños y las niñas aprendan sobre consentimiento, pero para los hombres la lección suele ser más complicada, y más importante. Desde pequeños, los niños y las niñas reciben mensajes muy diferentes, y a veces contradictorios, acerca de sexo y de lo que es (y no es) un comportamiento sexual aceptable.

“Como sociedad, tenemos la terrible costumbre de decirle a las niñas, ‘tienes que aprender a mantenerte a salvo, y nada más, dice la Dra. Dowd. Pero al hacer eso, colocamos todo el peso en ellas de que el encuentro sexual sea consensuado, y damos a entender que si algo malo pasa, ellas tienen la culpa”.

En cambio, dice la Dra. Dowd, los hombres reciben el mensaje de que el sexo, tenerlo o conseguirlo, está vinculado al éxito, a la confianza, al poder y a la masculinidad. Para los niños, especialmente los adolescentes, estos estereotipos se refuerzan aún más por los medios y, de una manera más intensa, por la presión de grupo. Las películas y en la televisión retratan a los hombres como personas que crean estrategias elaboradas para seducir a las mujeres para tener sexo con ellas. Y no aceptar un “no” como respuesta a menudo se retrata como una estrategia exitosa, y a veces, incluso romántica.

Estos mensajes contradictorios a menudo pueden preparar el escenario para situaciones en las que las preferencias y los límites de una niña sean considerados como sin importancia, incluso antes de que ella pueda abrir la boca para decir algo. Los padres, comenta la Dra. Dowd, pueden prevenir esto al asegurarse de hablar con sus hijos de lo que constituye el comportamiento respetuoso y enfatizar el papel que tendrán para ser responsables en el contexto del consentimiento sexual.

  • Deje en claro cómo luce la confianza, dice la Dra. Dowd. “Las personas seguras escuchan y respetan las necesidades de su pareja. Seguir presionando después de que alguien te haya dicho “para” no está bien ni te hace poderoso: es nefasto y peligroso”.
  • No se ande con rodeos. Hable francamente con su hijo de las consecuencias emocionales, personales, sociales y legales de la conducta sexual indebida.
  • Señale el comportamiento negativo cuando lo vea. Ya sea que vean a un hombre silbando a una mujer en la calle o una escena no consensual en una película o serie de televisión.
  • “El consentimiento es responsabilidad de todos”, dice el Dr. Anderson “Y, en especial, es importante que los hombres jóvenes se aseguren, entre ellos, de que no estén violando las reglas del consentimiento”. Puede ser algo tan simple como decir “¡oye, no digas eso!” cuando uno de los amigos de su hijo dirija un comentario machista hacia una niña en la escuela, o puede ser algo más serio, como evitar que un amigo se aproveche de alguien que ha bebido demasiado alcohol, y luego ayudar a la joven a que llegue a su casa sana y salva.

Busque respaldo

Las conversaciones acerca del consentimiento sexual son vitales, pero pueden no ser tan sencillas para todos los padres. Si se siente incómodo, o si no está seguro de qué decir, intente buscar respaldos. Llame a un amigo o a un familiar que tenga experiencia en lidiar con estos asuntos, o pregúntele al consejero académico si le puede dar consejos acerca de cómo empezar la conversación. Si necesita más recursos para hablar con los niños y los adolescentes sobre consentimiento sexual, acuda a las páginas web Teach Consent (página en inglés) o RAINN, o cualquiera de estos libros (en inglés).